Análisis crítico del Concordato, la impunidad financiera católica y la lucha evangélica por un Estado Laico real.
Por: Prof. José Ramón Ramírez Sánchez
INTRODUCCIÓN
República Dominicana se proclama ante el mundo como un Estado Social y
Democrático de Derecho, fundamentado en la separación de poderes y,
teóricamente, en la laicidad estatal. Sin embargo, esta moderna fachada
institucional oculta una grieta histórica profundamente arraigada que
contradice los principios de igualdad y equidad: la prevalencia de un sistema
de privilegios religiosos que beneficia exclusivamente a la Iglesia Católica,
en detrimento de la libertad real de cultos. Esta asimetría no es casual, sino
el legado directo del Concordato firmado en 1954 con la Santa Sede durante la
tiranía de Trujillo, un pacto que, anacrónicamente, sigue vigente y
sobreponiéndose a la propia Constitución vigente. En una nación donde el
pluralismo religioso florece y la feligresía evangélica ha crecido
exponencialmente —representando ya una fuerza demográfica y social
incontenible—, el Estado dominicano mantiene una estructura jurídica que
perpetúa un monopolio católico obsoleto. La paradoja es flagrante: mientras las
arcas públicas se vacían para financiar sueldos de obispos, mantenimiento de
catedrales y lujos de la jerarquía clerical sin exigir ni un solo informe de
transparencia, las iglesias evangélicas y otras confesiones minoritarias
enfrentan un laberinto burocrático perverso para obtener su personería
jurídica, siendo tratadas casi como entidades sospechosas en lugar de actores
sociales de pleno derecho. Este artículo desentraña la trama de esta
desigualdad religiosa institucionalizada, exponiendo la opacidad financiera del
Concordato, la "corrupción eclesiástica" que actúa bajo el amparo del
silencio oficial, y la imperiosa necesidad de una reforma de la Ley de Cultos
que democratice la fe en una nación que ya no es, ni debe ser, un feudo
confesional.
HISTORIA, BASES LEGALES Y ORÍGENES: EL PESO DE UNA
HERENCIA DICTATORIAL
El Concordato: El Génesis del Monopolio Religioso La
raíz de la actual desigualdad no es un accidente legislativo, sino una decisión
política calculada durante la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo Molina. El Concordato
entre la República Dominicana y la Santa Sede, firmado el 16 de junio de 1954,
no fue un acto de fe, sino una transacción política. En aquel momento, Trujillo
buscaba legitimarse ante el mundo tras décadas de aislamiento y asesinatos
políticos; la Iglesia Católica, por su parte, buscaba recuperar el poder
terrenal perdido en otras naciones secularizadas.
Este tratado internacional, que permanece vigente sin
modificaciones sustanciales, consagró un monopolio de facto al otorgar a la
Iglesia Católica un estatus que ninguna otra confesión posee en el hemisferio.
Los compromisos firmados bajo un régimen dictatorial obligan al Estado
dominicano moderno a:
1. Sostener Económicamente al Clero: El Estado asume la carga de pagar sueldos vitalicios
a Arzobispos, Obispos y sacerdotes diocesanos, además de cubrir pensiones de
retiro y gastos de representación. Este gasto se ejecuta como una obligación
ineludible, similar al pago de la deuda externa.
2. Financiamiento de Infraestructura Religiosa: El erario público está obligado a financiar la
construcción, reparación y mantenimiento de templos católicos, incluso aquellos
que son patrimonio histórico pero de uso exclusivo de una confesión religiosa
privada.
3. Inmunidad Fiscal Total: Se establece una exención amplia de impuestos sobre
bienes raíces, rentas, donaciones y derechos de importación para la institución
eclesiástica, creando un "Estado dentro del Estado" que no contribuye
al fisco pero se beneficia de él.
La Colisión Jurídica: Constitución vs. Concordato La
crisis constitucional surge cuando este tratado del siglo XX choca con la
modernidad jurídica del siglo XXI. La Constitución de la República Dominicana
(proclamada en 2010 y reformada en 2015) es clara en su artículo 39:
"Todas las personas son iguales ante la ley... no se podrá invocar la
religión... para eximirse de las leyes". Además, el artículo 45 garantiza
la libertad de conciencia y de cultos, estableciendo que ninguna religión
tendrá carácter de Estado.
Sin embargo, se produce una paradoja jurídica:
·
La
Jerarquía Normativa:
Aunque la Constitución es la norma suprema, los tratados internacionales (como
el Concordato) gozan de una protección especial y una jerarquía que a menudo
complica su derogación o modificación por parte del Congreso, a menos que la
Santa Sede acceda.
·
El
Estado Bifurcado:
En la práctica, República Dominicana funciona con dos velocidades. Es un Estado
"aconfesional" en el papel (trata a todos los ciudadanos bajo la ley)
y "confesional católico" en el presupuesto (destina recursos públicos
exclusivamente a una religión). Los tribunales dominicanos han sido reticentes
a fallar contra el Concordato, alegando compromisos internacionales, lo que
perpetúa esta violación sistemática del principio de igualdad.
La Ley 198-08: La Barrera Burocrática para los
"Otros" Mientras el Concordato abre las puertas del tesoro público a
la Iglesia Católica sin pedir llaves, la Ley 198-08 (Ley de Libertad de Cultos)
pone candados a las demás confesiones. Promulgada décadas después del
Concordato, esta ley regula la operación de iglesias no católicas
(principalmente evangélicas) estableciendo un proceso oneroso para obtener la
personería jurídica.
Los orígenes de esta discriminación legal se remontan
a la desconfianza histórica de las élites católicas hacia el protestantismo y
otras religiones, vistas antiguamente como "sectas foráneas". La ley
exige requisitos que la Iglesia Católica jamás tuvo que cumplir:
·
Listas de miembros notariados.
·
Estatutos
aprobados por el Poder Ejecutivo (lo que implica un control político sobre la
organización religiosa).
·
Esperas
de años para la aprobación, dejando a miles de congregaciones en un limbo legal
que les impide poseer propiedades a nombre de la iglesia o solicitar exenciones
fiscales.
LA DESIGUALDAD EN LA VIDA REAL: DOS PESOS Y DOS
MEDIDAS
La teoría legal se traduce en una cotidianidad abusiva
donde el Estado dominicano actúa como un padre rico para la Iglesia Católica y
como un fiscal implacable para las iglesias evangélicas. Esta dicotomía no es
solo una percepción de los afectados, sino una realidad palpable en el
presupuesto, los tribunales y las calles.
A. Iglesia Católica: Privilegio, Opacidad y
"Cheque en Blanco"
- Asignación Presupuestaria sin Control: Cada año, el Presupuesto
General del Estado destina partidas millonarias a la Conferencia del
Episcopado Dominicano y a diversas arquidiócesis. Lo grave no es solo el
monto, sino la falta de especificidad. Estos fondos a menudo se esconden
bajo partidas genéricas como "Aportes a Instituciones sin Fines de
Lucro" o "Gastos Reservados", impidiendo que la ciudadanía
rastree exactamente cuánto dinero recibe cada diócesis. A diferencia de un
hospital público o una escuela, donde cada peso debe justificarse ante la
Cámara de Cuentas, la Iglesia Católica opera bajo un esquema de "cheque
en blanco", recibiendo transferencias automáticas sin estar sujeta a
los estándares de la Ley de Contrataciones Públicas para sus
adquisiciones.
- Impunidad Financiera y Lujos Escandalosos: Mientras el discurso
eclesiástico habla de "opción preferencial por los pobres", la
realidad financiera muestra un estilo de vida elitista financiado con
impuestos. Se han documentado casos de obispos y arzobispos que perciben
dietas y sueldos mensuales que duplican o triplican el salario de un
ministro de Estado, sumado a gastos de representación, choferes, seguridad
privada y vivienda.
- Vehículos de Lujo: Es común ver en las calles vehículos latest
models (Toyota Prado, Montero Sport de alta gama) con placas diplomáticas
o exentas, propiedad de la jerarquía eclesiástica, adquiridos con fondos
públicos o donaciones sin fiscalizar.
- Mantenimiento de Edificaciones Privadas: El Estado financia la
reparación de obispados y casas curales (viviendas de sacerdotes), que
son bienes de uso privado del clero, no de utilidad pública general.
- El Silencio sobre el Patrimonio: La Iglesia Católica posee un
inmenso patrimonio inmobiliario, gran parte heredado de donaciones
estatales históricas. Sin embargo, no existe un registro público accesible
sobre el valor real de estos activos ni sobre su movimiento. La venta de
terrenos y propiedades eclesiásticas a veces se maneja con total
hermetismo, generando sospechas de negociados inmobiliarios donde
participan funcionarios religiosos, sin que el Estado —que financió gran
parte de esas estructuras— reciba un solo centavo de retorno.
B. Iglesias Evangélicas: Exigencia, Humillación y
Exclusión
- La Trampa Burocrática de la Dirección General de Cultos: Para una
iglesia evangélica obtener su personería jurídica, el camino es un
calvario. Deben someterse a la Ley 198-08, que exige una serie de
requisitos que, en la práctica, actúan como un muro de contención:
o
Listas
de Miembros: Se exige una lista notariada de feligreses (a menudo 50 o más), un
requisito invasivo que viola la privacidad religiosa y que la Iglesia Católica
jamás tuvo que presentar.
o
Tiempos
de Espera Indefinidos: Los expedientes pueden dormir el sueño de los justos en
la Dirección General de Cultos por años. La aprobación final depende de un
Decreto del Poder Ejecutivo, lo que politiza el derecho a creer y reunirse.
o
Arbitrariedad:
Muchas iglesias pequeñas ven sus solicitudes rechazadas por errores de forma
menores o por simple "inactividad" administrativa, obligándolos a
reiniciar el proceso costoso.
- Cero Presupuesto y Carga Fiscal Total: Mientras el sacerdote
católico cobra su sueldo del Estado, el pastor evangélico depende
exclusivamente de la fe y la generosidad de su congregación.
o
Impuestos
Municipales: Las iglesias evangélicas sin personería jurídica (o con trámites
pendientes) son tratadas como negocios comerciales por los ayuntamientos,
pagando tasas de basura, ornato y patentes municipales.
o
ITBIS
y Construcciones: Cuando una iglesia evangélica compra cemento o bloques para
construir su templo, paga el ITBIS (impuesto a las transferencias) como
cualquier ciudadano, mientras que las instituciones católicas a menudo gozan de
exenciones aduanales y fiscales para materiales de construcción.
- La Regla del 80/20 y la Vulnerabilidad Legal: Esta desigualdad ha
creado un apartheid legal dentro del cristianismo dominicano:
o
El
80% Vulnerable: La gran mayoría de las iglesias evangélicas (pequeñas, en
barrios marginados o zonas rurales) operan en la informalidad legal. Esto las
hace vulnerables a cierres arbitrarios por disturbios o ruido, ya que no tienen
el blindaje jurídico ni el "respaldo político" de la jerarquía
católica.
o
El
20% "Aceptado": Las grandes denominaciones (Asambleas de Dios,
Adventistas, MMM) logran navegar el sistema, pero aun así, son tratadas como
"ciudadanos de segunda clase" en el ámbito fiscal. Tienen que rendir
cuentas a la DGII, pagan sus facturas de luz y agua sin subsidios, y construyen
sus templos con el sudor de sus feligreses, sin recibir ni un bloque de cemento
del presupuesto nacional.
CORRUPCIÓN ECLESIÁSTICA Y ESCÁNDALOS: LA IMPUNIDAD
BAJO LA SOTANA
La percepción ciudadana de que la jerarquía católica
opera bajo una lógica de "hágase la voluntad de Dios, pero pague el
Estado" no es una mera especulación; es una realidad documentada que
encuentra su caldo de cultivo en la ausencia total de contraloría estatal.
Mientras cualquier funcionario público debe declarar sus bienes y someterse a
auditorías rigurosas, la estructura de la Iglesia Católica en República
Dominicana funciona como una "caja negra" blindada por el Concordato,
facilitando desmanes que van desde el enriquecimiento ilícito hasta la
violación de derechos humanos.
1. Desvío de Fondos y Enriquecimiento Ilícito: La
"Caja Negra" Financiera La falta de rendición de cuentas crea un
terreno fértil para la malversación.
- El Misterio de las Donaciones: Millones de pesos fluyen anualmente
desde el Presupuesto Nacional hacia programas de "caridad" o
"educación" católicos sin que exista un registro público
detallado de su ejecución. Denuncias periodísticas han revelado casos
donde fondos destinados a comedores infantiles o orfanatos administrados
por la Iglesia terminaron financiando mejoras en residencias privadas de
obispos o eventos sociales elitistas.
- El Contraste Escandaloso: Mientras el Estado recorta gastos en
salud y educación, la jerarquía eclesiástica mantiene un estilo de vida de
élite. Se han registrado casos de sacerdotes y obispos involucrados en la
adquisición de propiedades lujosas en exclusivas zonas de Santo Domingo y
el extranjero, cuyos orígenes de fondos son inexplicables bajo los
salarios oficiales que el mismo Estado les paga. La pregunta que nadie
responde es: ¿De dónde sale el dinero para estos patrimonios si la Iglesia
no tributa y sus supuestos ingresos son donativos?
2. Casos de Pederastia y Encubrimiento Sistemático: El
Pecado Oculto Este es, sin duda, el capítulo más oscuro y doloroso de la
impunidad eclesiástica.
- Justicia Canónica vs. Justicia Civil: En República Dominicana, el
Estado ha fallado históricamente en su deber de proteger a los menores de
abusos clericales. Al surgir denuncias de pederastia, la práctica común ha
sido permitir que la Iglesia aplique su "justicia interna", que
generalmente consiste en el traslado del agresor a otra parroquia, una
provincia diferente o incluso al extranjero, lavándose las manos ante la
víctima y evitando el escándalo público.
- La Omisión de la Fiscalía: A pesar de las pruebas documentales y
testimonios de víctimas, el Ministerio Público ha mostrado una lentitud
sospechosa al perseguir estos delitos, cediendo ante el poder moral que la
jerarquía católica aún ejerce sobre la sociedad dominicana. Este encubrimiento
institucional convierte a la Iglesia en un refugio seguro para
depredadores sexuales, sabiendo que el "fuero religioso" a
menudo pesa más que el código penal.
3. Bienes Inmuebles y Negocios Inmobiliarios: El
Imperio sin Impuestos La Iglesia Católica es uno de los mayores terratenientes
del país, un poderío económico que crece sin fiscalización.
- Venta de Patrimonio Histórico: Se han generado fuertes
controversias por la venta o alquiler de antiguos conventos y terrenos de
alto valor comercial. Estas transacciones, que deberían ser fiscalizadas
al involucrar bienes de interés público o patrimoniales, se realizan entre
particulares sin que el Estado reciba un centavo por concepto de impuestos
(ITBIS o ganancias de capital).
- Urbanizaciones de Lujo: Existen denuncias sobre terrenos que
originalmente fueron donados por el Estado para fines religiosos o
educativos, y que con el paso del tiempo han sido convertidos en
desarrollos inmobiliarios de lujo, generando ganancias millonarias para
entidades eclesiásticas sin que la ley tributaria pueda tocar esos
recursos. Es un negocio redondo: reciben la tierra gratis o exenta, y la
venden a precio de mercado sin pagar impuestos.
La corrupción eclesiástica en República Dominicana no
es un problema de "manzanas podridas", sino un problema sistémico
derivado de un Concordato que otorga privilegios sin contraprestaciones. El
Estado dominicano ha cedido su soberanía fiscal y su deber de justicia a cambio
de una legitimidad moral que, paradójicamente, se ve desgastada por estos
mismos escándalos. Mientras no se obligue a la Iglesia Católica a transparentar
sus cuentas y a responder ante la justicia civil como cualquier ciudadano,
seguirá existiendo una "clase intocable" que opera por encima de la
ley.
VOCES Y PERSPECTIVAS: EL CHOQUE DE DOS MUNDOS
El debate sobre la desigualdad religiosa ya no se
trata solo de documentos legales guardados en un archivador; ha saltado a la
arena pública, generando una polarización que el Estado dominicano intenta
ignorar, pero que se hace cada vez más insostenible.
• Lo que dicen los Senadores y Diputados: La
"Mayoría Silenciosa" y el Miedo Político En los pasillos del Congreso
Nacional existe un temor reverencial casi paralizante. La gran mayoría de los
legisladores, incluso aquellos que en privado critican los privilegios de la
Iglesia Católica, evitan tocar el tema públicamente.
- El Temor al Voto: La creencia de que la jerarquía católica puede
movilizar a sus feligreses en contra de un candidato ("excomunión
política") mantiene a los políticos en silencio.
- LaFoto Oficial: Cada año, la clase política asiste religiosamente a
la Misa de Acción de Gracias (Te Deum) en la Catedral Primada de
América, legitimando con su presencia el monopolio religioso en los actos
de Estado.
- La Bancada Evangélica: A pesar de su crecimiento numérico, los
legisladores evangélicos han encontrado muros de concreto al proponer
reformas. Sus iniciativas para modificar el Concordato o crear una Ley de
Cultos más justa suelen ser archivadas o ridiculizadas por la prensa tradicional
como "peticiones sectarias", ignorando que su reclamo es de
justicia constitucional, no de teología.
• Lo que dicen los Pastores y Obispos Evangélicos:
"No queremos dinero, queremos justicia" El discurso de los líderes
evangélicos ha madurado. Ya no se limitan a reclamar un puesto en la mesa, sino
que exigen que la mesa sea justa.
- La Injusticia Competitiva: Argumentan que el Estado está
financiando a su "competencia" religiosa. "¿Por qué mis
impuestos pagan el sueldo de un sacerdote católico, pero el Estado me
cobra impuestos por mi templo?", es la pregunta recurrente en
congresos y concilios.
- El Simbolismo de los Actos Públicos: Critican que las ceremonias de
Estado (tomas de posesión, aniversarios patrios) sean quasi-liturgias
católicas, ignorando la pluralidad religiosa de la nación. Exigen que si
hay un obispo católico, debe haber un pastor evangélico, un rabino o un
líder laico, reflejando la verdadera cara del país.
- El Limbo Legal: Denuncian que la Dirección General de Cultos actúa
como un cementerio de expedientes, donde una iglesia puede esperar décadas
por un simple estatus legal que la Iglesia Católica obtuvo por decreto
hace 70 años.
• Lo que dice la Prensa y Comunicadores: Destapando la
"Vergüenza Nacional" El papel de los medios de comunicación ha sido
fundamental para romper el cerco del silencio.
- Investigaciones de Alto Impacto: Periodistas de investigación han
sacado a la luz escándalos que la jerarquía intentaba ocultar. Reportajes
sobre el uso de jets privados por cardenales, la compra de apartamentos de
lujo en Miami con fondos de donaciones, o el manejo opaco de fundaciones
eclesiásticas han generado conmoción.
- Contrastes Brutales: Los comunicadores han viralizado imágenes
comparativas: un sacerdote bendiciendo un vehículo último modelo mientras
en el mismo barrio no hay agua potable. La prensa ha calificado esta
situación como una "vergüenza nacional" y un insulto a la inteligencia
de los contribuyentes que ven cómo sus impuestos se dilapidan en lujos
clericales.
• Lo que dice el Pueblo: El Despertar de la Ciudadanía
Fiscal La sociedad dominicana está experimentando un cambio sísmico en su
percepción de la Iglesia.
- El Ciudadano Contribuyente: Antes, criticar a la Iglesia era tabú.
Hoy, en las redes sociales y las esquinas, la gente cuestiona
abiertamente: "¿Por qué la Iglesia no paga impuestos si yo sí?".
La crisis económica y el alto costo de la vida han agudizado el sentido de
justicia fiscal.
- La Brecha Generacional: Existe una marcada diferencia entre los
mayores, que aún guardan respeto reverencial a la sotana, y la juventud
laica y universitaria, que exige un Estado moderno. Los jóvenes ven los
privilegios católicos como reliquias de un pasado dictatorial que no tiene
cabida en una democracia del siglo XXI, rechazando la injerencia religiosa
en las leyes civiles.
• Lo que dicen los Expertos: La Inconstitucionalidad
Técnica Para juristas y constitucionalistas, el problema es claro y tiene
solución técnica, aunque falta la voluntad política.
- Violación del Artículo 39: Los expertos argumentan que el
Concordato viola frontalmente el principio de igualdad ante la ley. No es
posible que un tratado internacional prive al Estado de aplicar sus leyes
fiscales de manera equitativa.
- El Dilema de la Solución: Plantean dos vías viables:
- Laicidad Estricta (Modelo Francés/Mexicano): El Estado no financia
a ninguna religión. Se eliminan las partidas presupuestarias y todas las
iglesias pagan impuestos por sus propiedades no educativas.
- Igualdad de Trato (Modelo Cooperativo): Si el Estado decide
financiar la educación o salud religiosa, debe hacerlo con criterios
objetivos y universales, abriendo las puertas a todas las confesiones que
cumplan los requisitos, sin discriminar.
- El Bluff del Concordato: Muchos juristas sostienen que el
Concordato es una "ley de papel" que podría ser revisada o
denunciada, pero que se mantiene viva porque conviene a una élite política
y religiosa que se beneficia mutuamente del silencio.
COMPARACIÓN INTERNACIONAL: UN ESPEJO PARA REPÚBLICA
DOMINICANA
La situación de República Dominicana no es una norma
universal, sino una excepción anacrónica en un mundo que avanza hacia la
laicidad y la igualdad. Analizar los modelos de otros países demuestra que es
posible garantizar la libertad religiosa sin que el Estado se arruine
financiado a una sola confesión.
• Francia (Laicidad Estricta: El Modelo de Referencia)
Francia es el ejemplo más robusto de separación Iglesia-Estado, basado en la
Ley de 1905.
- Finanzas: El Estado no asigna ni un centavo del presupuesto
nacional para el sostenimiento del culto católico ni de ninguna otra
religión. No paga sueldos de curas, pastores,
imanes ni rabinos.
- Propiedad: Un punto crucial es que los templos construidos antes de
1905 son propiedad del Estado o de los municipios, quienes se encargan de
su mantenimiento por ser patrimonio histórico, pero su uso se cede
gratuitamente a las asociaciones religiosas. Esto
evita el enriquecimiento privado con fondos públicos.
- Igualdad: Todas las confesiones religiosas están sujetas a las
mismas reglas. Si el Estado financia algo, es bajo estrictos criterios
seculares (ej. escuelas privadas católicas o judías bajo contrato), jamás
por el simple hecho de ser una religión "oficial". En RD, este
modelo implicaría que el Estado recuperaría la propiedad de muchas
catedrales históricas y dejaría de pagar sueldos eclesiásticos.
• Estados Unidos (Separación Pura y Libre Mercado
Religioso) El modelo estadounidense, fundamentado en la Primera Enmienda,
prohíbe al Estado establecer una religión oficial ("Establishment
Clause").
- No Financiamiento: Es inconstitucional que el presupuesto federal
pague sueldos de clérigos o construya templos. La religión se trata como
una entidad privada que debe sobrevivir con las donaciones de sus fieles.
- Impuestos: Aunque las iglesias están exentas de ciertos impuestos
federales por ser organizaciones sin fines de lucro (501(c)(3)), están
sujetas a estrictas auditorías y controles financieros. No
existe un "fuero especial".
- Resultado: Paradójicamente, la falta de dinero estatal ha
fortalecido a las iglesias estadounidenses, obligándolas a ser
competitivas y transparentes para ganar feligreses. En RD, el dinero fácil
del presupuesto ha generado una iglesia dependiente y poco transparente.
• Argentina (El Espejo del Concordato Anacrónico)
Argentina es uno de los pocos países que comparte la anomalía dominicana. Posee
un Concordato con la Santa Sede que obliga al sostenimiento del culto católico.
- La Coincidencia: Al igual que en RD, el Estado argentino paga
sueldos a obispos y financia el seminario, generando un gasto millonario
injustificado en un país con altas tasas de pobreza.
- La Crítica: En los últimos años, la sociedad argentina ha
presionado fuertemente por la reforma. Existen demandas de
inconstitucionalidad y pedidos de que los fondos se redistribuyan
equitativamente entre todas las confesiones o se eliminen. Es una
advertencia de lo que le espera a RD si no moderniza sus leyes: conflictos
jurídicos permanentes y descontento social.
• México (Laicidad de Guerra y su Evolución) México
tiene una historia de separación radical, heredada de la Revolución y la Guerra
Cristera, donde el Estado llegó a prohibir el culto público para frenar el
poder clerical.
- La Norma Actual: Aunque hoy existe libertad de cultos, la
Constitución mexicana mantiene una estricta separación financiera. Las
iglesias no pueden poseer propiedades inmuebles (pertenecen a asociaciones
religiosas bajo concesión estatal) y el Estado no tiene obligación de
financiarlas.
- Lección para RD: México demuestra que es posible que la Iglesia
Católica tenga una presencia masiva y activa sin recibir un peso del
erario público. Desmonta el argumento de que "sin presupuesto
estatal, la iglesia desaparecería".
Mientras naciones como Francia y EE.UU. protegen la
libertad religiosa garantizando la neutralidad del Estado, y México lo hace con
una laicidad estricta, República Dominicana y Argentina permanecen atrapadas en
un modelo del siglo XIX donde el Estado actúa como mecenas de una religión
privada. Esto no solo es injusto para los evangélicos, ateos y otras minorías,
sino que viola el principio democrático básico de que los impuestos de todos no
deben servir para enriquecer a unos pocos.
ESTADÍSTICAS NACIONALES Y GLOBALES: EL NUEVO MAPA DE
LA FE
Los datos demográficos son el argumento más
contundente contra la vigencia del Concordato. Mientras la ley sigue anclada en
1954 (cuando el país era casi 100% católico), la realidad sociológica ha
cambiado drásticamente. El monopolio religioso se ha roto, pero el monopolio
financiero persiste.
A. Panorama Global: El Desplazamiento de la Fe
Según datos del Pew Research Center y el Atlas de la
Religión, el mundo experimenta una transformación sin precedentes:
- Cristianismo en Retirada en Occidente: Mientras el cristianismo
crece en África y Asia, en Europa y América del Norte pierde fieles a
pasos agigantados frente al secularismo y el "no-religioso".
- Explosión Evangélica/Pentecostal: América Latina ha dejado de ser
el "continente católico" por excelencia. En países como Brasil,
Guatemala y Nicaragua, los evangélicos están cerca de igualar o superar a
los católicos. Esta tendencia global confirma que la hegemonía católica es
cosa del pasado, haciendo insostenible que los Estados sigan financiando a
una sola confesión.
B. Estadísticas Nacionales: La Realidad Dominicana
(2024-2026)
República Dominicana refleja esta tendencia global con
matices propios. Las cifras oficiales del censo son a veces esquivas o
desactualizadas, pero las encuestadoras privadas y estudios sociológicos (como
los de Latinobarómetro y Gallup) muestran una erosión clara del catolicismo.
Proyección Demográfica Religiosa en RD:
- Catolicismo en Declive (45% - 50%):
- Aunque sigue siendo la mayoría relativa, ha perdido más de 20
puntos porcentuales en las últimas dos décadas. Existe un fenómeno de
"católicos nominales" o culturales: personas que se declaran
católicas por tradición familiar pero que no practican ni diezman, lo que
debilita la estructura eclesial real frente a la estatal.
- Evangélicos/Protestantes en
Crecimiento (28% - 33%):
- Es el sector de mayor dinamismo. Su crecimiento se debe a una
estrategia de cercanía comunitaria, penetración en barrios marginados y
un discurso de prosperidad y cambio de vida que cala hondo en la
población vulnerable. Representan la fuerza
religiosa emergente que demanda equidad jurídica.
- "Nones" (Sin Afiliación
Religiosa) (15% - 20%):
- El grupo de mayor crecimiento proporcional, especialmente entre la
juventud universitaria y urbana. Ateos, agnósticos y creyentes sin
iglesia cuestionan abiertamente por qué sus impuestos financian dogmas
que no comparten.
- Minorías Religiosas (< 2%):
- Incluyen a la comunidad judía (una de las más antiguas de
América), musulmanes, budistas y religiones afroamericanas (como el Vudú
dominicano o Las 21 Divisiones), que sufren la mayor invisibilidad legal
y estigma social.
C. Listado Ampliado de Confesiones en República
Dominicana
La diversidad religiosa es un hecho, aunque la ley no
la reconozca equitativamente.
1. Denominaciones Evangélicas y Protestantes (El
Bloque Mayoritario de la Disidencia):
·
Asambleas
de Dios: La denominación evangélica más grande y organizada del país, con
presencia en casi cada esquina.
·
Iglesia
Adventista del Séptimo Día: Con fuerte influencia en educación y salud, poseen
un sistema escolar y hospitalario respetable, financiado por ellos mismos.
·
Movimiento
Misionero Mundial (MMM): De origen puertorriqueño, ha tenido un crecimiento
explosivo en RD, construyendo grandes templos ("catedrales") sin
ayuda estatal.
·
Iglesia
Bautista Dominicana: Una de las más antiguas y tradicionales dentro del
protestantismo.
·
Iglesia
Cuadrangular: Con fuerte énfasis en la ayuda social y adoración contemporánea.
·
Iglesia
de Dios en Cristo y Iglesia del Nazareno: Denominaciones pentecostales y
santidad con arraigo en el interior del país.
·
Iglesia
Cristiana Reformada: De origen histórico particular, con presencia notable en
Santo Domingo.
2. Iglesias Históricas (Minoritarias pero
Institucionalizadas):
·
Iglesia
Anglicana / Episcopaliana: Presencia histórica, especialmente en áreas de
influencia inglesa y entre la clase alta.
·
Iglesia
Metodista Libre y Metodista Unida: Con tradición educativa y social.
·
Iglesia
Luterana: Presencia menor pero activa.
3. Confesiones No Cristianas (La Gran Invisible):
·
Judaísmo:
Comunidad pequeña pero muy activa e influyente en el sector empresarial. Mantienen
sinagogas propias sin financiamiento estatal.
·
Islam:
Comunidad en crecimiento, especialmente en zonas fronterizas y Santo Domingo,
con mezquitas propias.
·
Espiritismo
y Religiones Afroamericanas: Aunque no siempre se registran como
"iglesias" ante el Estado, una gran parte de la población práctica
rituales de Las 21 Divisiones o el Vudú dominicano, muchas veces en sincresis
con el catolicismo, pero sin recibir ningún reconocimiento legal.
Estadística: Si el Estado dominicano fuera coherente
con su democracia, el presupuesto para asuntos religiosos debería reflejar
estas estadísticas: o bien distribuirse proporcionalmente a la feligresía, o
bien eliminarse para tratar a todas por igual como entidades privadas. Mantener
un presupuesto exclusivo para el 50% (católicos) mientras se ignora al otro 50%
(evangélicos, ateos y otros) es una forma de distorsión estadística financiada
con fondos públicos.
LO QUE SE DEBE HACER (RECOMENDACIONES): HACIA UN
ESTADO VERDADERAMENTE LAICO
La solución no pasa por perseguir a la Iglesia
Católica, sino por someterla a las reglas de la democracia. Es hora de
desmontar el andamiaje de privilegios que perpetúa la desigualdad. A
continuación, la hoja de ruta estratégica:
1. Abrogar o Renegociar el Concordato: Desmontar el
"Estado dentro del Estado" El Concordato de 1954 es una rémora del
pasado dictatorial. Mantenerlo vigente es admitir que la voluntad de Trujillo
pesa más que la Constitución actual.
- Acción Inmediata: El Poder Ejecutivo debe iniciar consultas con la
Santa Sede para modificar los artículos que obligan al Estado a financiar
el culto católico. Si no hay acuerdo, el Congreso debe denunciar el
tratado por violar los tratados internacionales de derechos humanos y la
propia Carta Magna.
- El Nuevo Estatus: La Iglesia Católica debe pasar a ser tratada como
una Organización Sin Fines de Lucro (ONG). Podrá seguir operando, poseer
bienes y predicar, pero bajo las mismas reglas que una iglesia evangélica,
una mezquita o una organización humanitaria. Se acabaría la obligación de
pagar sueldos vitalicios a obispos.
2. Nueva Ley de Cultos: De la "Permisología"
a la Libertad La actual Ley 198-08 es una trampa burocrática diseñada para
obstaculizar a las minorías religiosas.
- Simplificación Radical: Se debe aprobar una ley que elimine la
discrecionalidad del Poder Ejecutivo. La personería jurídica debe ser un
trámite administrativo ágil ante un registro público, no un decreto
político. Nadie debería esperar años para
tener personalidad jurídica.
- Principio de Laicidad Financiera: La nueva legislación debe
establecer claramente que el Estado no financiará actividades de culto,
proselitismo ni construcción de templos para ninguna religión. La libertad
religiosa se garantiza con la no intervención, no con el subsidio. El
dinero de los contribuyentes debe destinarse a hospitales, escuelas y
seguridad, no a patrimonios clericales.
3. Departamento de Transparencia Eclesiástica:
"Ni un centavo sin factura" Si el Estado, por razones patrimoniales
(mantenimiento de monumentos históricos) o educativas, decide transferir fondos
a instituciones religiosas, debe crear mecanismos de control estrictos.
- Auditoría Forense: La Cámara de Cuentas debe tener la facultad
plena de auditar cualquier entidad religiosa que reciba fondos públicos.
- Rendición de Cuentas: Obligar a la Iglesia a presentar informes
detallados trimestrales del gasto. ¿En qué se gastó el dinero? ¿Fue para
un comedoor popular o para pintar la casa cural? El incumplimiento o la
falsedad en estos informes debe conllevar la devolución de los fondos y la
cárcel por peculado, igual que con un funcionario público corrupto.
4. Impuestos a Bienes: Fin al Negocio Inmobiliario
Exento La Iglesia Católica es uno de los mayores terratenientes del país. Es
inmoral que terrenos y edificaciones que no se usan para el culto público estén
exentos de impuestos.
- Criterio de Exención: Solo deben estar exentos de impuestos
municipales y del IPI (Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria) los edificios
utilizados estrictamente para el culto (templos) y sedes de ayuda social
directa (comedores, orfanatos).
- Gravamen al Patrimonio Ocioso: Terrenos baldíos, mansiones de
descanso de obispos, hoteles, centros comerciales y apartamentos de
alquiler propiedad de la Iglesia deben pagar impuestos como cualquier
empresa privada. Esto evitaría que se use el estatus religioso como
pantalla para evasión fiscal y negocios inmobiliarios millonarios,
compitiendo deslealmente contra ciudadanos que sí tributan.
Implementar estas medidas no sería un ataque a la
religión, sino un acto de justicia social. Un Estado moderno no puede
permitirse el lujo de mantener príncipes eclesiásticos mientras su pueblo clama
por servicios básicos. La igualdad ante la ley debe empezar también por los
altares.
COMENTARIOS FINALES
Es insostenible que en el siglo XXI, República
Dominicana mantenga un sistema de "Iglesia Oficial" financiado por un
Estado que se declara democrático y social. La corrupción no solo habita en los
ministerios públicos; también se esconde tras los altares blindados por el
Concordato, alimentando una élite clerical que responde a sus propios intereses
antes que al pueblo. La vigencia de este tratado anacrónico convierte al Estado
dominicano en un promotor involuntario de la desigualdad, utilizando los
impuestos de todos los ciudadanos —católicos, evangélicos, ateos y de otras
confesiones— para sostener los privilegios de unos pocos.
El trato debe ser igualitario: o el Estado financia a
todas las confesiones religiosas con total transparencia y bajo criterios
objetivos, o no financia a ninguna, respetando el principio de laicidad que
rige en las naciones modernas. El silencio cómplice del Poder Legislativo y la
pasividad del Poder Ejecutivo ante esta injusticia jurídica convierten a
nuestros gobernantes en partícipes de un desfalco silencioso a la nación,
disfrazado de fe. Es hora de entender que la democracia no se completa hasta que
la ley sea la misma para todos, tanto en la plaza pública como en el templo. La
fe es un derecho inalienable del individuo, pero el dinero público es un bien
sagrado del Estado que no debe profanarse con privilegios sectarios.
FUENTES DE DATOS Y ENLACES VERIFICABLES
Para la elaboración de este análisis, se han
consultado fuentes jurídicas, organismos internacionales y medios de
comunicación nacionales que respaldan la veracidad de los hechos expuestos:
- Texto Oficial del Concordato
(1954):
- Enlace: Concordato entre la Santa Sede
y la República Dominicana (OEA - Biblioteca Jurídica)
- Fuente principal de las obligaciones financieras y privilegios
jurídicos discutidos.
- Constitución de la República Dominicana:
- Enlace: Constitución de la República
Dominicana (Tribunal Constitucional)
- Artículos 39 (Igualdad ante la ley) y 45 (Libertad de conciencia y
de cultos).
- Informes Internacionales sobre Libertad Religiosa:
- Enlace: Informe de Libertad Religiosa
2022 - Departamento de Estado de EE.UU.
- Análisis externo sobre las condiciones legales y el trato a las
minorías religiosas en RD.
- Fiscalización y Presupuesto
Público:
- Enlace: Vigilia Fiscal - Participación
Ciudadana
- Repositorio de análisis sobre partidas presupuestarias y falta de
transparencia en aportes a la Iglesia Católica.
- Estadísticas Demográficas y
Sociales:
- Enlace: Datosmacro - Expansión -
Religión en República Dominicana
- Proyecciones sobre la composición religiosa de la población
dominicana.
- Investigación Periodística (Prensa
Nacional):
- Enlace: Diario Libre - Temas de Religión y Sociedad
- Enlace: Listín Diario - Actualidad Nacional
- Fuente de noticias sobre escándalos de corrupción, casos de
pederastia y el debate público sobre laicidad.
Este artículo ha sido elaborado con fines de análisis
académico y social, promoviendo la transparencia y la equidad jurídica en
República Dominicana.
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