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viernes, 27 de febrero de 2026

"El Vaticano en el Presupuesto: La Desigualdad Religiosa y el Desfalco Silencioso en República Dominicana".

Análisis crítico del Concordato, la impunidad financiera católica y la lucha evangélica por un Estado Laico real.

Por: Prof. José Ramón Ramírez Sánchez

 

INTRODUCCIÓN

República Dominicana se proclama ante el mundo como un Estado Social y Democrático de Derecho, fundamentado en la separación de poderes y, teóricamente, en la laicidad estatal. Sin embargo, esta moderna fachada institucional oculta una grieta histórica profundamente arraigada que contradice los principios de igualdad y equidad: la prevalencia de un sistema de privilegios religiosos que beneficia exclusivamente a la Iglesia Católica, en detrimento de la libertad real de cultos. Esta asimetría no es casual, sino el legado directo del Concordato firmado en 1954 con la Santa Sede durante la tiranía de Trujillo, un pacto que, anacrónicamente, sigue vigente y sobreponiéndose a la propia Constitución vigente. En una nación donde el pluralismo religioso florece y la feligresía evangélica ha crecido exponencialmente —representando ya una fuerza demográfica y social incontenible—, el Estado dominicano mantiene una estructura jurídica que perpetúa un monopolio católico obsoleto. La paradoja es flagrante: mientras las arcas públicas se vacían para financiar sueldos de obispos, mantenimiento de catedrales y lujos de la jerarquía clerical sin exigir ni un solo informe de transparencia, las iglesias evangélicas y otras confesiones minoritarias enfrentan un laberinto burocrático perverso para obtener su personería jurídica, siendo tratadas casi como entidades sospechosas en lugar de actores sociales de pleno derecho. Este artículo desentraña la trama de esta desigualdad religiosa institucionalizada, exponiendo la opacidad financiera del Concordato, la "corrupción eclesiástica" que actúa bajo el amparo del silencio oficial, y la imperiosa necesidad de una reforma de la Ley de Cultos que democratice la fe en una nación que ya no es, ni debe ser, un feudo confesional.

HISTORIA, BASES LEGALES Y ORÍGENES: EL PESO DE UNA HERENCIA DICTATORIAL

El Concordato: El Génesis del Monopolio Religioso La raíz de la actual desigualdad no es un accidente legislativo, sino una decisión política calculada durante la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo Molina. El Concordato entre la República Dominicana y la Santa Sede, firmado el 16 de junio de 1954, no fue un acto de fe, sino una transacción política. En aquel momento, Trujillo buscaba legitimarse ante el mundo tras décadas de aislamiento y asesinatos políticos; la Iglesia Católica, por su parte, buscaba recuperar el poder terrenal perdido en otras naciones secularizadas.

Este tratado internacional, que permanece vigente sin modificaciones sustanciales, consagró un monopolio de facto al otorgar a la Iglesia Católica un estatus que ninguna otra confesión posee en el hemisferio. Los compromisos firmados bajo un régimen dictatorial obligan al Estado dominicano moderno a:

1.      Sostener Económicamente al Clero: El Estado asume la carga de pagar sueldos vitalicios a Arzobispos, Obispos y sacerdotes diocesanos, además de cubrir pensiones de retiro y gastos de representación. Este gasto se ejecuta como una obligación ineludible, similar al pago de la deuda externa.

2.      Financiamiento de Infraestructura Religiosa: El erario público está obligado a financiar la construcción, reparación y mantenimiento de templos católicos, incluso aquellos que son patrimonio histórico pero de uso exclusivo de una confesión religiosa privada.

3.      Inmunidad Fiscal Total: Se establece una exención amplia de impuestos sobre bienes raíces, rentas, donaciones y derechos de importación para la institución eclesiástica, creando un "Estado dentro del Estado" que no contribuye al fisco pero se beneficia de él.

La Colisión Jurídica: Constitución vs. Concordato La crisis constitucional surge cuando este tratado del siglo XX choca con la modernidad jurídica del siglo XXI. La Constitución de la República Dominicana (proclamada en 2010 y reformada en 2015) es clara en su artículo 39: "Todas las personas son iguales ante la ley... no se podrá invocar la religión... para eximirse de las leyes". Además, el artículo 45 garantiza la libertad de conciencia y de cultos, estableciendo que ninguna religión tendrá carácter de Estado.

Sin embargo, se produce una paradoja jurídica:

·        La Jerarquía Normativa: Aunque la Constitución es la norma suprema, los tratados internacionales (como el Concordato) gozan de una protección especial y una jerarquía que a menudo complica su derogación o modificación por parte del Congreso, a menos que la Santa Sede acceda.

·        El Estado Bifurcado: En la práctica, República Dominicana funciona con dos velocidades. Es un Estado "aconfesional" en el papel (trata a todos los ciudadanos bajo la ley) y "confesional católico" en el presupuesto (destina recursos públicos exclusivamente a una religión). Los tribunales dominicanos han sido reticentes a fallar contra el Concordato, alegando compromisos internacionales, lo que perpetúa esta violación sistemática del principio de igualdad.

La Ley 198-08: La Barrera Burocrática para los "Otros" Mientras el Concordato abre las puertas del tesoro público a la Iglesia Católica sin pedir llaves, la Ley 198-08 (Ley de Libertad de Cultos) pone candados a las demás confesiones. Promulgada décadas después del Concordato, esta ley regula la operación de iglesias no católicas (principalmente evangélicas) estableciendo un proceso oneroso para obtener la personería jurídica.

Los orígenes de esta discriminación legal se remontan a la desconfianza histórica de las élites católicas hacia el protestantismo y otras religiones, vistas antiguamente como "sectas foráneas". La ley exige requisitos que la Iglesia Católica jamás tuvo que cumplir:

·        Listas de miembros notariados.

·        Estatutos aprobados por el Poder Ejecutivo (lo que implica un control político sobre la organización religiosa).

·        Esperas de años para la aprobación, dejando a miles de congregaciones en un limbo legal que les impide poseer propiedades a nombre de la iglesia o solicitar exenciones fiscales.

 

LA DESIGUALDAD EN LA VIDA REAL: DOS PESOS Y DOS MEDIDAS

La teoría legal se traduce en una cotidianidad abusiva donde el Estado dominicano actúa como un padre rico para la Iglesia Católica y como un fiscal implacable para las iglesias evangélicas. Esta dicotomía no es solo una percepción de los afectados, sino una realidad palpable en el presupuesto, los tribunales y las calles.

A. Iglesia Católica: Privilegio, Opacidad y "Cheque en Blanco"

  • Asignación Presupuestaria sin Control: Cada año, el Presupuesto General del Estado destina partidas millonarias a la Conferencia del Episcopado Dominicano y a diversas arquidiócesis. Lo grave no es solo el monto, sino la falta de especificidad. Estos fondos a menudo se esconden bajo partidas genéricas como "Aportes a Instituciones sin Fines de Lucro" o "Gastos Reservados", impidiendo que la ciudadanía rastree exactamente cuánto dinero recibe cada diócesis. A diferencia de un hospital público o una escuela, donde cada peso debe justificarse ante la Cámara de Cuentas, la Iglesia Católica opera bajo un esquema de "cheque en blanco", recibiendo transferencias automáticas sin estar sujeta a los estándares de la Ley de Contrataciones Públicas para sus adquisiciones.
  • Impunidad Financiera y Lujos Escandalosos: Mientras el discurso eclesiástico habla de "opción preferencial por los pobres", la realidad financiera muestra un estilo de vida elitista financiado con impuestos. Se han documentado casos de obispos y arzobispos que perciben dietas y sueldos mensuales que duplican o triplican el salario de un ministro de Estado, sumado a gastos de representación, choferes, seguridad privada y vivienda.
    • Vehículos de Lujo: Es común ver en las calles vehículos latest models (Toyota Prado, Montero Sport de alta gama) con placas diplomáticas o exentas, propiedad de la jerarquía eclesiástica, adquiridos con fondos públicos o donaciones sin fiscalizar.
    • Mantenimiento de Edificaciones Privadas: El Estado financia la reparación de obispados y casas curales (viviendas de sacerdotes), que son bienes de uso privado del clero, no de utilidad pública general.
  • El Silencio sobre el Patrimonio: La Iglesia Católica posee un inmenso patrimonio inmobiliario, gran parte heredado de donaciones estatales históricas. Sin embargo, no existe un registro público accesible sobre el valor real de estos activos ni sobre su movimiento. La venta de terrenos y propiedades eclesiásticas a veces se maneja con total hermetismo, generando sospechas de negociados inmobiliarios donde participan funcionarios religiosos, sin que el Estado —que financió gran parte de esas estructuras— reciba un solo centavo de retorno.

B. Iglesias Evangélicas: Exigencia, Humillación y Exclusión

  • La Trampa Burocrática de la Dirección General de Cultos: Para una iglesia evangélica obtener su personería jurídica, el camino es un calvario. Deben someterse a la Ley 198-08, que exige una serie de requisitos que, en la práctica, actúan como un muro de contención:

o   Listas de Miembros: Se exige una lista notariada de feligreses (a menudo 50 o más), un requisito invasivo que viola la privacidad religiosa y que la Iglesia Católica jamás tuvo que presentar.

o   Tiempos de Espera Indefinidos: Los expedientes pueden dormir el sueño de los justos en la Dirección General de Cultos por años. La aprobación final depende de un Decreto del Poder Ejecutivo, lo que politiza el derecho a creer y reunirse.

o   Arbitrariedad: Muchas iglesias pequeñas ven sus solicitudes rechazadas por errores de forma menores o por simple "inactividad" administrativa, obligándolos a reiniciar el proceso costoso.

  • Cero Presupuesto y Carga Fiscal Total: Mientras el sacerdote católico cobra su sueldo del Estado, el pastor evangélico depende exclusivamente de la fe y la generosidad de su congregación.

o   Impuestos Municipales: Las iglesias evangélicas sin personería jurídica (o con trámites pendientes) son tratadas como negocios comerciales por los ayuntamientos, pagando tasas de basura, ornato y patentes municipales.

o   ITBIS y Construcciones: Cuando una iglesia evangélica compra cemento o bloques para construir su templo, paga el ITBIS (impuesto a las transferencias) como cualquier ciudadano, mientras que las instituciones católicas a menudo gozan de exenciones aduanales y fiscales para materiales de construcción.

  • La Regla del 80/20 y la Vulnerabilidad Legal: Esta desigualdad ha creado un apartheid legal dentro del cristianismo dominicano:

o   El 80% Vulnerable: La gran mayoría de las iglesias evangélicas (pequeñas, en barrios marginados o zonas rurales) operan en la informalidad legal. Esto las hace vulnerables a cierres arbitrarios por disturbios o ruido, ya que no tienen el blindaje jurídico ni el "respaldo político" de la jerarquía católica.

o   El 20% "Aceptado": Las grandes denominaciones (Asambleas de Dios, Adventistas, MMM) logran navegar el sistema, pero aun así, son tratadas como "ciudadanos de segunda clase" en el ámbito fiscal. Tienen que rendir cuentas a la DGII, pagan sus facturas de luz y agua sin subsidios, y construyen sus templos con el sudor de sus feligreses, sin recibir ni un bloque de cemento del presupuesto nacional.

 

CORRUPCIÓN ECLESIÁSTICA Y ESCÁNDALOS: LA IMPUNIDAD BAJO LA SOTANA

La percepción ciudadana de que la jerarquía católica opera bajo una lógica de "hágase la voluntad de Dios, pero pague el Estado" no es una mera especulación; es una realidad documentada que encuentra su caldo de cultivo en la ausencia total de contraloría estatal. Mientras cualquier funcionario público debe declarar sus bienes y someterse a auditorías rigurosas, la estructura de la Iglesia Católica en República Dominicana funciona como una "caja negra" blindada por el Concordato, facilitando desmanes que van desde el enriquecimiento ilícito hasta la violación de derechos humanos.

1. Desvío de Fondos y Enriquecimiento Ilícito: La "Caja Negra" Financiera La falta de rendición de cuentas crea un terreno fértil para la malversación.

  • El Misterio de las Donaciones: Millones de pesos fluyen anualmente desde el Presupuesto Nacional hacia programas de "caridad" o "educación" católicos sin que exista un registro público detallado de su ejecución. Denuncias periodísticas han revelado casos donde fondos destinados a comedores infantiles o orfanatos administrados por la Iglesia terminaron financiando mejoras en residencias privadas de obispos o eventos sociales elitistas.
  • El Contraste Escandaloso: Mientras el Estado recorta gastos en salud y educación, la jerarquía eclesiástica mantiene un estilo de vida de élite. Se han registrado casos de sacerdotes y obispos involucrados en la adquisición de propiedades lujosas en exclusivas zonas de Santo Domingo y el extranjero, cuyos orígenes de fondos son inexplicables bajo los salarios oficiales que el mismo Estado les paga. La pregunta que nadie responde es: ¿De dónde sale el dinero para estos patrimonios si la Iglesia no tributa y sus supuestos ingresos son donativos?

2. Casos de Pederastia y Encubrimiento Sistemático: El Pecado Oculto Este es, sin duda, el capítulo más oscuro y doloroso de la impunidad eclesiástica.

  • Justicia Canónica vs. Justicia Civil: En República Dominicana, el Estado ha fallado históricamente en su deber de proteger a los menores de abusos clericales. Al surgir denuncias de pederastia, la práctica común ha sido permitir que la Iglesia aplique su "justicia interna", que generalmente consiste en el traslado del agresor a otra parroquia, una provincia diferente o incluso al extranjero, lavándose las manos ante la víctima y evitando el escándalo público.
  • La Omisión de la Fiscalía: A pesar de las pruebas documentales y testimonios de víctimas, el Ministerio Público ha mostrado una lentitud sospechosa al perseguir estos delitos, cediendo ante el poder moral que la jerarquía católica aún ejerce sobre la sociedad dominicana. Este encubrimiento institucional convierte a la Iglesia en un refugio seguro para depredadores sexuales, sabiendo que el "fuero religioso" a menudo pesa más que el código penal.

3. Bienes Inmuebles y Negocios Inmobiliarios: El Imperio sin Impuestos La Iglesia Católica es uno de los mayores terratenientes del país, un poderío económico que crece sin fiscalización.

  • Venta de Patrimonio Histórico: Se han generado fuertes controversias por la venta o alquiler de antiguos conventos y terrenos de alto valor comercial. Estas transacciones, que deberían ser fiscalizadas al involucrar bienes de interés público o patrimoniales, se realizan entre particulares sin que el Estado reciba un centavo por concepto de impuestos (ITBIS o ganancias de capital).
  • Urbanizaciones de Lujo: Existen denuncias sobre terrenos que originalmente fueron donados por el Estado para fines religiosos o educativos, y que con el paso del tiempo han sido convertidos en desarrollos inmobiliarios de lujo, generando ganancias millonarias para entidades eclesiásticas sin que la ley tributaria pueda tocar esos recursos. Es un negocio redondo: reciben la tierra gratis o exenta, y la venden a precio de mercado sin pagar impuestos.

La corrupción eclesiástica en República Dominicana no es un problema de "manzanas podridas", sino un problema sistémico derivado de un Concordato que otorga privilegios sin contraprestaciones. El Estado dominicano ha cedido su soberanía fiscal y su deber de justicia a cambio de una legitimidad moral que, paradójicamente, se ve desgastada por estos mismos escándalos. Mientras no se obligue a la Iglesia Católica a transparentar sus cuentas y a responder ante la justicia civil como cualquier ciudadano, seguirá existiendo una "clase intocable" que opera por encima de la ley.

 

VOCES Y PERSPECTIVAS: EL CHOQUE DE DOS MUNDOS

El debate sobre la desigualdad religiosa ya no se trata solo de documentos legales guardados en un archivador; ha saltado a la arena pública, generando una polarización que el Estado dominicano intenta ignorar, pero que se hace cada vez más insostenible.

• Lo que dicen los Senadores y Diputados: La "Mayoría Silenciosa" y el Miedo Político En los pasillos del Congreso Nacional existe un temor reverencial casi paralizante. La gran mayoría de los legisladores, incluso aquellos que en privado critican los privilegios de la Iglesia Católica, evitan tocar el tema públicamente.

  • El Temor al Voto: La creencia de que la jerarquía católica puede movilizar a sus feligreses en contra de un candidato ("excomunión política") mantiene a los políticos en silencio.
  • LaFoto Oficial: Cada año, la clase política asiste religiosamente a la Misa de Acción de Gracias (Te Deum) en la Catedral Primada de América, legitimando con su presencia el monopolio religioso en los actos de Estado.
  • La Bancada Evangélica: A pesar de su crecimiento numérico, los legisladores evangélicos han encontrado muros de concreto al proponer reformas. Sus iniciativas para modificar el Concordato o crear una Ley de Cultos más justa suelen ser archivadas o ridiculizadas por la prensa tradicional como "peticiones sectarias", ignorando que su reclamo es de justicia constitucional, no de teología.

• Lo que dicen los Pastores y Obispos Evangélicos: "No queremos dinero, queremos justicia" El discurso de los líderes evangélicos ha madurado. Ya no se limitan a reclamar un puesto en la mesa, sino que exigen que la mesa sea justa.

  • La Injusticia Competitiva: Argumentan que el Estado está financiando a su "competencia" religiosa. "¿Por qué mis impuestos pagan el sueldo de un sacerdote católico, pero el Estado me cobra impuestos por mi templo?", es la pregunta recurrente en congresos y concilios.
  • El Simbolismo de los Actos Públicos: Critican que las ceremonias de Estado (tomas de posesión, aniversarios patrios) sean quasi-liturgias católicas, ignorando la pluralidad religiosa de la nación. Exigen que si hay un obispo católico, debe haber un pastor evangélico, un rabino o un líder laico, reflejando la verdadera cara del país.
  • El Limbo Legal: Denuncian que la Dirección General de Cultos actúa como un cementerio de expedientes, donde una iglesia puede esperar décadas por un simple estatus legal que la Iglesia Católica obtuvo por decreto hace 70 años.

• Lo que dice la Prensa y Comunicadores: Destapando la "Vergüenza Nacional" El papel de los medios de comunicación ha sido fundamental para romper el cerco del silencio.

  • Investigaciones de Alto Impacto: Periodistas de investigación han sacado a la luz escándalos que la jerarquía intentaba ocultar. Reportajes sobre el uso de jets privados por cardenales, la compra de apartamentos de lujo en Miami con fondos de donaciones, o el manejo opaco de fundaciones eclesiásticas han generado conmoción.
  • Contrastes Brutales: Los comunicadores han viralizado imágenes comparativas: un sacerdote bendiciendo un vehículo último modelo mientras en el mismo barrio no hay agua potable. La prensa ha calificado esta situación como una "vergüenza nacional" y un insulto a la inteligencia de los contribuyentes que ven cómo sus impuestos se dilapidan en lujos clericales.

• Lo que dice el Pueblo: El Despertar de la Ciudadanía Fiscal La sociedad dominicana está experimentando un cambio sísmico en su percepción de la Iglesia.

  • El Ciudadano Contribuyente: Antes, criticar a la Iglesia era tabú. Hoy, en las redes sociales y las esquinas, la gente cuestiona abiertamente: "¿Por qué la Iglesia no paga impuestos si yo sí?". La crisis económica y el alto costo de la vida han agudizado el sentido de justicia fiscal.
  • La Brecha Generacional: Existe una marcada diferencia entre los mayores, que aún guardan respeto reverencial a la sotana, y la juventud laica y universitaria, que exige un Estado moderno. Los jóvenes ven los privilegios católicos como reliquias de un pasado dictatorial que no tiene cabida en una democracia del siglo XXI, rechazando la injerencia religiosa en las leyes civiles.

• Lo que dicen los Expertos: La Inconstitucionalidad Técnica Para juristas y constitucionalistas, el problema es claro y tiene solución técnica, aunque falta la voluntad política.

  • Violación del Artículo 39: Los expertos argumentan que el Concordato viola frontalmente el principio de igualdad ante la ley. No es posible que un tratado internacional prive al Estado de aplicar sus leyes fiscales de manera equitativa.
  • El Dilema de la Solución: Plantean dos vías viables:
    1. Laicidad Estricta (Modelo Francés/Mexicano): El Estado no financia a ninguna religión. Se eliminan las partidas presupuestarias y todas las iglesias pagan impuestos por sus propiedades no educativas.
    2. Igualdad de Trato (Modelo Cooperativo): Si el Estado decide financiar la educación o salud religiosa, debe hacerlo con criterios objetivos y universales, abriendo las puertas a todas las confesiones que cumplan los requisitos, sin discriminar.
  • El Bluff del Concordato: Muchos juristas sostienen que el Concordato es una "ley de papel" que podría ser revisada o denunciada, pero que se mantiene viva porque conviene a una élite política y religiosa que se beneficia mutuamente del silencio.

COMPARACIÓN INTERNACIONAL: UN ESPEJO PARA REPÚBLICA DOMINICANA

La situación de República Dominicana no es una norma universal, sino una excepción anacrónica en un mundo que avanza hacia la laicidad y la igualdad. Analizar los modelos de otros países demuestra que es posible garantizar la libertad religiosa sin que el Estado se arruine financiado a una sola confesión.

• Francia (Laicidad Estricta: El Modelo de Referencia) Francia es el ejemplo más robusto de separación Iglesia-Estado, basado en la Ley de 1905.

  • Finanzas: El Estado no asigna ni un centavo del presupuesto nacional para el sostenimiento del culto católico ni de ninguna otra religión. No paga sueldos de curas, pastores, imanes ni rabinos.
  • Propiedad: Un punto crucial es que los templos construidos antes de 1905 son propiedad del Estado o de los municipios, quienes se encargan de su mantenimiento por ser patrimonio histórico, pero su uso se cede gratuitamente a las asociaciones religiosas. Esto evita el enriquecimiento privado con fondos públicos.
  • Igualdad: Todas las confesiones religiosas están sujetas a las mismas reglas. Si el Estado financia algo, es bajo estrictos criterios seculares (ej. escuelas privadas católicas o judías bajo contrato), jamás por el simple hecho de ser una religión "oficial". En RD, este modelo implicaría que el Estado recuperaría la propiedad de muchas catedrales históricas y dejaría de pagar sueldos eclesiásticos.

• Estados Unidos (Separación Pura y Libre Mercado Religioso) El modelo estadounidense, fundamentado en la Primera Enmienda, prohíbe al Estado establecer una religión oficial ("Establishment Clause").

  • No Financiamiento: Es inconstitucional que el presupuesto federal pague sueldos de clérigos o construya templos. La religión se trata como una entidad privada que debe sobrevivir con las donaciones de sus fieles.
  • Impuestos: Aunque las iglesias están exentas de ciertos impuestos federales por ser organizaciones sin fines de lucro (501(c)(3)), están sujetas a estrictas auditorías y controles financieros. No existe un "fuero especial".
  • Resultado: Paradójicamente, la falta de dinero estatal ha fortalecido a las iglesias estadounidenses, obligándolas a ser competitivas y transparentes para ganar feligreses. En RD, el dinero fácil del presupuesto ha generado una iglesia dependiente y poco transparente.

• Argentina (El Espejo del Concordato Anacrónico) Argentina es uno de los pocos países que comparte la anomalía dominicana. Posee un Concordato con la Santa Sede que obliga al sostenimiento del culto católico.

  • La Coincidencia: Al igual que en RD, el Estado argentino paga sueldos a obispos y financia el seminario, generando un gasto millonario injustificado en un país con altas tasas de pobreza.
  • La Crítica: En los últimos años, la sociedad argentina ha presionado fuertemente por la reforma. Existen demandas de inconstitucionalidad y pedidos de que los fondos se redistribuyan equitativamente entre todas las confesiones o se eliminen. Es una advertencia de lo que le espera a RD si no moderniza sus leyes: conflictos jurídicos permanentes y descontento social.

• México (Laicidad de Guerra y su Evolución) México tiene una historia de separación radical, heredada de la Revolución y la Guerra Cristera, donde el Estado llegó a prohibir el culto público para frenar el poder clerical.

  • La Norma Actual: Aunque hoy existe libertad de cultos, la Constitución mexicana mantiene una estricta separación financiera. Las iglesias no pueden poseer propiedades inmuebles (pertenecen a asociaciones religiosas bajo concesión estatal) y el Estado no tiene obligación de financiarlas.
  • Lección para RD: México demuestra que es posible que la Iglesia Católica tenga una presencia masiva y activa sin recibir un peso del erario público. Desmonta el argumento de que "sin presupuesto estatal, la iglesia desaparecería".

Mientras naciones como Francia y EE.UU. protegen la libertad religiosa garantizando la neutralidad del Estado, y México lo hace con una laicidad estricta, República Dominicana y Argentina permanecen atrapadas en un modelo del siglo XIX donde el Estado actúa como mecenas de una religión privada. Esto no solo es injusto para los evangélicos, ateos y otras minorías, sino que viola el principio democrático básico de que los impuestos de todos no deben servir para enriquecer a unos pocos.

 

ESTADÍSTICAS NACIONALES Y GLOBALES: EL NUEVO MAPA DE LA FE

Los datos demográficos son el argumento más contundente contra la vigencia del Concordato. Mientras la ley sigue anclada en 1954 (cuando el país era casi 100% católico), la realidad sociológica ha cambiado drásticamente. El monopolio religioso se ha roto, pero el monopolio financiero persiste.

A. Panorama Global: El Desplazamiento de la Fe

Según datos del Pew Research Center y el Atlas de la Religión, el mundo experimenta una transformación sin precedentes:

  • Cristianismo en Retirada en Occidente: Mientras el cristianismo crece en África y Asia, en Europa y América del Norte pierde fieles a pasos agigantados frente al secularismo y el "no-religioso".
  • Explosión Evangélica/Pentecostal: América Latina ha dejado de ser el "continente católico" por excelencia. En países como Brasil, Guatemala y Nicaragua, los evangélicos están cerca de igualar o superar a los católicos. Esta tendencia global confirma que la hegemonía católica es cosa del pasado, haciendo insostenible que los Estados sigan financiando a una sola confesión.

B. Estadísticas Nacionales: La Realidad Dominicana (2024-2026)

República Dominicana refleja esta tendencia global con matices propios. Las cifras oficiales del censo son a veces esquivas o desactualizadas, pero las encuestadoras privadas y estudios sociológicos (como los de Latinobarómetro y Gallup) muestran una erosión clara del catolicismo.

Proyección Demográfica Religiosa en RD:

  1. Catolicismo en Declive (45% - 50%):
    • Aunque sigue siendo la mayoría relativa, ha perdido más de 20 puntos porcentuales en las últimas dos décadas. Existe un fenómeno de "católicos nominales" o culturales: personas que se declaran católicas por tradición familiar pero que no practican ni diezman, lo que debilita la estructura eclesial real frente a la estatal.
  2. Evangélicos/Protestantes en Crecimiento (28% - 33%):
    • Es el sector de mayor dinamismo. Su crecimiento se debe a una estrategia de cercanía comunitaria, penetración en barrios marginados y un discurso de prosperidad y cambio de vida que cala hondo en la población vulnerable. Representan la fuerza religiosa emergente que demanda equidad jurídica.
  3. "Nones" (Sin Afiliación Religiosa) (15% - 20%):
    • El grupo de mayor crecimiento proporcional, especialmente entre la juventud universitaria y urbana. Ateos, agnósticos y creyentes sin iglesia cuestionan abiertamente por qué sus impuestos financian dogmas que no comparten.
  4. Minorías Religiosas (< 2%):
    • Incluyen a la comunidad judía (una de las más antiguas de América), musulmanes, budistas y religiones afroamericanas (como el Vudú dominicano o Las 21 Divisiones), que sufren la mayor invisibilidad legal y estigma social.

C. Listado Ampliado de Confesiones en República Dominicana

La diversidad religiosa es un hecho, aunque la ley no la reconozca equitativamente.

1. Denominaciones Evangélicas y Protestantes (El Bloque Mayoritario de la Disidencia):

·        Asambleas de Dios: La denominación evangélica más grande y organizada del país, con presencia en casi cada esquina.

·        Iglesia Adventista del Séptimo Día: Con fuerte influencia en educación y salud, poseen un sistema escolar y hospitalario respetable, financiado por ellos mismos.

·        Movimiento Misionero Mundial (MMM): De origen puertorriqueño, ha tenido un crecimiento explosivo en RD, construyendo grandes templos ("catedrales") sin ayuda estatal.

·        Iglesia Bautista Dominicana: Una de las más antiguas y tradicionales dentro del protestantismo.

·        Iglesia Cuadrangular: Con fuerte énfasis en la ayuda social y adoración contemporánea.

·        Iglesia de Dios en Cristo y Iglesia del Nazareno: Denominaciones pentecostales y santidad con arraigo en el interior del país.

·        Iglesia Cristiana Reformada: De origen histórico particular, con presencia notable en Santo Domingo.

2. Iglesias Históricas (Minoritarias pero Institucionalizadas):

·        Iglesia Anglicana / Episcopaliana: Presencia histórica, especialmente en áreas de influencia inglesa y entre la clase alta.

·        Iglesia Metodista Libre y Metodista Unida: Con tradición educativa y social.

·        Iglesia Luterana: Presencia menor pero activa.

3. Confesiones No Cristianas (La Gran Invisible):

·        Judaísmo: Comunidad pequeña pero muy activa e influyente en el sector empresarial. Mantienen sinagogas propias sin financiamiento estatal.

·        Islam: Comunidad en crecimiento, especialmente en zonas fronterizas y Santo Domingo, con mezquitas propias.

·        Espiritismo y Religiones Afroamericanas: Aunque no siempre se registran como "iglesias" ante el Estado, una gran parte de la población práctica rituales de Las 21 Divisiones o el Vudú dominicano, muchas veces en sincresis con el catolicismo, pero sin recibir ningún reconocimiento legal.

 

Estadística: Si el Estado dominicano fuera coherente con su democracia, el presupuesto para asuntos religiosos debería reflejar estas estadísticas: o bien distribuirse proporcionalmente a la feligresía, o bien eliminarse para tratar a todas por igual como entidades privadas. Mantener un presupuesto exclusivo para el 50% (católicos) mientras se ignora al otro 50% (evangélicos, ateos y otros) es una forma de distorsión estadística financiada con fondos públicos.

 

 

LO QUE SE DEBE HACER (RECOMENDACIONES): HACIA UN ESTADO VERDADERAMENTE LAICO

La solución no pasa por perseguir a la Iglesia Católica, sino por someterla a las reglas de la democracia. Es hora de desmontar el andamiaje de privilegios que perpetúa la desigualdad. A continuación, la hoja de ruta estratégica:

1. Abrogar o Renegociar el Concordato: Desmontar el "Estado dentro del Estado" El Concordato de 1954 es una rémora del pasado dictatorial. Mantenerlo vigente es admitir que la voluntad de Trujillo pesa más que la Constitución actual.

  • Acción Inmediata: El Poder Ejecutivo debe iniciar consultas con la Santa Sede para modificar los artículos que obligan al Estado a financiar el culto católico. Si no hay acuerdo, el Congreso debe denunciar el tratado por violar los tratados internacionales de derechos humanos y la propia Carta Magna.
  • El Nuevo Estatus: La Iglesia Católica debe pasar a ser tratada como una Organización Sin Fines de Lucro (ONG). Podrá seguir operando, poseer bienes y predicar, pero bajo las mismas reglas que una iglesia evangélica, una mezquita o una organización humanitaria. Se acabaría la obligación de pagar sueldos vitalicios a obispos.

2. Nueva Ley de Cultos: De la "Permisología" a la Libertad La actual Ley 198-08 es una trampa burocrática diseñada para obstaculizar a las minorías religiosas.

  • Simplificación Radical: Se debe aprobar una ley que elimine la discrecionalidad del Poder Ejecutivo. La personería jurídica debe ser un trámite administrativo ágil ante un registro público, no un decreto político. Nadie debería esperar años para tener personalidad jurídica.
  • Principio de Laicidad Financiera: La nueva legislación debe establecer claramente que el Estado no financiará actividades de culto, proselitismo ni construcción de templos para ninguna religión. La libertad religiosa se garantiza con la no intervención, no con el subsidio. El dinero de los contribuyentes debe destinarse a hospitales, escuelas y seguridad, no a patrimonios clericales.

3. Departamento de Transparencia Eclesiástica: "Ni un centavo sin factura" Si el Estado, por razones patrimoniales (mantenimiento de monumentos históricos) o educativas, decide transferir fondos a instituciones religiosas, debe crear mecanismos de control estrictos.

  • Auditoría Forense: La Cámara de Cuentas debe tener la facultad plena de auditar cualquier entidad religiosa que reciba fondos públicos.
  • Rendición de Cuentas: Obligar a la Iglesia a presentar informes detallados trimestrales del gasto. ¿En qué se gastó el dinero? ¿Fue para un comedoor popular o para pintar la casa cural? El incumplimiento o la falsedad en estos informes debe conllevar la devolución de los fondos y la cárcel por peculado, igual que con un funcionario público corrupto.

4. Impuestos a Bienes: Fin al Negocio Inmobiliario Exento La Iglesia Católica es uno de los mayores terratenientes del país. Es inmoral que terrenos y edificaciones que no se usan para el culto público estén exentos de impuestos.

  • Criterio de Exención: Solo deben estar exentos de impuestos municipales y del IPI (Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria) los edificios utilizados estrictamente para el culto (templos) y sedes de ayuda social directa (comedores, orfanatos).
  • Gravamen al Patrimonio Ocioso: Terrenos baldíos, mansiones de descanso de obispos, hoteles, centros comerciales y apartamentos de alquiler propiedad de la Iglesia deben pagar impuestos como cualquier empresa privada. Esto evitaría que se use el estatus religioso como pantalla para evasión fiscal y negocios inmobiliarios millonarios, compitiendo deslealmente contra ciudadanos que sí tributan.

 

Implementar estas medidas no sería un ataque a la religión, sino un acto de justicia social. Un Estado moderno no puede permitirse el lujo de mantener príncipes eclesiásticos mientras su pueblo clama por servicios básicos. La igualdad ante la ley debe empezar también por los altares.

 

COMENTARIOS FINALES

Es insostenible que en el siglo XXI, República Dominicana mantenga un sistema de "Iglesia Oficial" financiado por un Estado que se declara democrático y social. La corrupción no solo habita en los ministerios públicos; también se esconde tras los altares blindados por el Concordato, alimentando una élite clerical que responde a sus propios intereses antes que al pueblo. La vigencia de este tratado anacrónico convierte al Estado dominicano en un promotor involuntario de la desigualdad, utilizando los impuestos de todos los ciudadanos —católicos, evangélicos, ateos y de otras confesiones— para sostener los privilegios de unos pocos.

El trato debe ser igualitario: o el Estado financia a todas las confesiones religiosas con total transparencia y bajo criterios objetivos, o no financia a ninguna, respetando el principio de laicidad que rige en las naciones modernas. El silencio cómplice del Poder Legislativo y la pasividad del Poder Ejecutivo ante esta injusticia jurídica convierten a nuestros gobernantes en partícipes de un desfalco silencioso a la nación, disfrazado de fe. Es hora de entender que la democracia no se completa hasta que la ley sea la misma para todos, tanto en la plaza pública como en el templo. La fe es un derecho inalienable del individuo, pero el dinero público es un bien sagrado del Estado que no debe profanarse con privilegios sectarios.

 

FUENTES DE DATOS Y ENLACES VERIFICABLES

Para la elaboración de este análisis, se han consultado fuentes jurídicas, organismos internacionales y medios de comunicación nacionales que respaldan la veracidad de los hechos expuestos:

  1. Texto Oficial del Concordato (1954):
  2. Constitución de la República Dominicana:
  3. Informes Internacionales sobre Libertad Religiosa:
  4. Fiscalización y Presupuesto Público:
  5. Estadísticas Demográficas y Sociales:
  6. Investigación Periodística (Prensa Nacional):

 

Este artículo ha sido elaborado con fines de análisis académico y social, promoviendo la transparencia y la equidad jurídica en República Dominicana.


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