jueves, 5 de febrero de 2026

El Crimen que el Agua NO Pudo Esconder .- Profesor José Ramón Ramírez Sánchez Santo Domingo, febrero 2026.

 

El Crimen que el Agua NO Pudo Esconder 

La Criminalística Subacuática: Cómo la ciencia atrapa asesinos bajo el mar, ríos y lagos Secretos sumergidos, cuerpos que hablan después de décadas y evidencias que el agua preserva… la historia real de la criminalística que está cambiando la forma de resolver crímenes en República Dominicana y el mundo.

Autor: Profesor José Ramón Ramírez Sánchez Santo Domingo, febrero 2026

1. Buceo Forense y Recuperación de Evidencia en Agua

Forensics are different when someone dies in a body of water ...

 El Agua Como Archivo Oculto de la Justicia

Imagina un escenario donde un asesino cree haber eliminado toda huella: arroja el arma al río, el cuerpo al mar o el vehículo a una laguna profunda. Piensa que el agua borra todo. Pero la realidad es distinta: el agua no destruye la evidencia; la transforma, la oculta, la desplaza y, con frecuencia asombrosa, la preserva mejor que el aire. Un cuerpo sumergido en agua fría puede formar adipocera y conservar rasgos faciales durante décadas. Un arma envuelta en sedimento arcilloso puede mantener su número de serie legible y residuos de disparo intactos. Un celular lanzado a una laguna puede seguir guardando mensajes y geolocalizaciones años después.


La Criminalística Subacuática (también llamada Buceo Forense o Criminalística Acuática) es la disciplina que convierte estos "accidentes geográficos" en escenas del crimen científicas. No se trata de rescatar objetos o cuerpos: se trata de procesar el Sitio del Suceso Subacuático (SSS) con rigor idéntico al de una escena terrestre, pero adaptado a desafíos únicos: corrientes impredecibles, visibilidad nula, profundidad extrema, corrosión acelerada y preservación tafonómica diferencial.

En República Dominicana —con 1,288 km de costa, más de 90 ríos permanentes de caudal significativo, lagunas, embalses, cenotes y una frontera fluvial activa con Haití—, esta especialidad no es un lujo: es una necesidad imperiosa. Los delitos que terminan en el agua (feminicidios transfronterizos, sicariatos con descarte de armas, narcotráfico marítimo, desapariciones forzadas, trata de personas y tráfico ilícito de migrantes) crecen año tras año. Sin embargo, aún no contamos con una unidad especializada permanente en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) ni en la Policía Nacional.

Este documento recopila la historia, principios, metodología, tipos de delitos, casos emblemáticos, implicaciones penales, migratorias, civiles y de derechos humanos, buenas prácticas internacionales y recomendaciones concretas para que la verdad deje de quedar sumergida.

1. El Sitio del Suceso Subacuático (SSS): Concepto, Definición y Criterios de Clasificación

Un Sitio del Suceso Subacuático (SSS) no es simplemente cualquier cuerpo de agua en el que, por azar o accidente, haya caído un objeto, una persona o cualquier elemento relacionado con un hecho.

Se trata de un espacio acuático que adquiere categoría jurídica y científica de escena del crimen cuando existe un vínculo directo, indirecto o indiciario razonable entre ese medio acuático y la comisión, consumación, ocultamiento, facilitación o encubrimiento de un hecho punible.

En otras palabras: El agua deja de ser un mero accidente geográfico o un elemento del paisaje para convertirse en parte integral de la escena del crimen, con todas las implicaciones procesales, probatorias y de investigación que ello conlleva.

1.1. Definición técnico-jurídica formal

Sitio del Suceso Subacuático (SSS): Cualquier ambiente acuático (mar, río, laguna, embalse, cenote, pozo, canal, reservorio artificial, fosa natural, zona costera, plataforma continental, aguas internacionales, etc.) en el cual existe indicio razonable, prueba indiciaria o evidencia directa de que se ha desarrollado, total o parcialmente, una conducta típica, antijurídica y culpable, o bien se ha utilizado dicho medio acuático para:

  • Consumir el delito
  • Ocultar el cuerpo, restos humanos o restos biológicos
  • Descartar instrumentos, armas, vehículos, dispositivos electrónicos u otros medios materiales del delito
  • Transportar, trasladar o traficar personas, sustancias ilícitas o bienes de procedencia ilícita
  • Destruir, alterar o hacer desaparecer evidencia
  • Simular un accidente, suicidio o muerte natural
  • Facilitar la huida de los autores o partícipes

1.2. Criterios objetivos que convierten un cuerpo de agua en Sitio del Suceso Subacuático

Para que un espacio acuático sea formalmente clasificado como SSS y, por ende, tratado como escena del crimen, deben concurrir —de forma acumulativa o altamente concurrente— los siguientes criterios:

  1. Vínculo indiciario o probatorio con el hecho punible Existencia de elementos objetivos que razonablemente indiquen que el delito (o alguna de sus fases) ocurrió, se consumó, se preparó o se ocultó en relación con ese cuerpo de agua.
  2. Necesidad de aplicar metodología forense especializada Requerimiento de delimitación perimetral, documentación tridimensional, recuperación controlada, preservación tafonómica, estabilización química y mantenimiento estricto de la cadena de custodia desde el medio acuático hasta el laboratorio.
  3. Modificación de la escena por acción del medio acuático El agua ha producido (o puede producir) efectos relevantes sobre la evidencia:
    • Desplazamiento (corrientes, mareas, turbulencias)
    • Enterramiento o cobertura por sedimentos
    • Preservación diferencial (adipocera, momificación acuática)
    • Degradación acelerada o selectiva (corrosión, bioerosión)
    • Contaminación cruzada o dilución de vestigios biológicos
  4. Relevancia probatoria potencial Existe probabilidad razonable de que en el sitio subacuático se encuentren:
    • Restos humanos (cadáver completo, parcial, esqueletizado, disperso)
    • Instrumentos del delito (armas de fuego, blancas, contundentes)
    • Evidencia biológica (sangre, fluidos, pelos, ADN)
    • Dispositivos electrónicos (celulares, GPS, memorias)
    • Documentos, prendas, accesorios o elementos identificatorios
    • Vehículos, embarcaciones o contenedores relacionados con el hecho

1.3. Ejemplos reales y frecuentes de generación de Sitios del Suceso Subacuático

Tipo de conducta delictiva

Ejemplo típico

Tipo de SSS más frecuente

Evidencia esperada principal

Ocultamiento intencional de cadáver

Víctima arrojada desde puente o lancha con pesos o ataduras

Río, laguna, costa, mar

Cadáver, ropa, ataduras, elementos de sujeción

Descarte de arma de fuego tras sicariato o robo

Pistola lanzada desde puente o malecón tras ejecución

Río, canal, laguna

Arma, vainillas, residuos de disparo

Feminicidio con descarte acuático

Mujer asesinada y arrojada a río fronterizo o laguna

Ríos fronterizos, lagunas

Cadáver, lesiones defensivas, evidencia sexual

Simulación de ahogamiento o suicidio

Cadáver arrojado para ocultar lesiones perimortem

Mar, embalse, río

Lesiones perimortem, ataduras ocultas

Desaparición forzada con descarte acuático

Víctima secuestrada y arrojada viva o muerta al agua

Río, costa, cenote

Restos, esposas, cintas, ropa

Narcotráfico marítimo o fluvial – descarte de fardos

Paquetes lanzados al mar o río durante persecución

Mar territorial, río fronterizo

Fardos, GPS, teléfonos satelitales

Vehículo utilizado en delito y sumergido deliberadamente

Auto usado en homicidio o secuestro empujado a laguna o río

Laguna, río, embalse

Vehículo, sangre, ADN, huellas, dispositivos

Trata de personas – descarte de víctimas

Migrante o víctima de trata arrojada al mar o río tras explotación

Costa, río fronterizo

Cadáver, ataduras, documentos falsos

Robo agravado con descarte de evidencia

Celulares, joyas, dinero arrojados tras persecución policial

Río, laguna, costa

Dispositivos electrónicos, joyas, billetes

Fraude al seguro – hundimiento intencional

Embarcación o vehículo hundido deliberadamente

Mar, embalse

Embarcación/vehículo, dispositivos de activación

1.4. Consecuencias jurídicas y procesales de declarar un cuerpo de agua como SSS

Cuando un espacio acuático es clasificado como Sitio del Suceso Subacuático, se activan automáticamente una serie de obligaciones y derechos:

  • Obligación de protección inmediata del sitio (acordonamiento terrestre y acuático cuando sea posible)
  • Prohibición de ingreso no autorizado (civiles, medios, curiosos)
  • Aplicación estricta de la cadena de custodia desde el momento de la inmersión del buzo o del ROV
  • Documentación obligatoria previa a cualquier manipulación (fotografía, video georreferenciado, escala métrica, registro 3D)
  • Intervención de peritos especializados (criminalística acuática, tafonomía acuática, balística subacuática, biología forense)
  • Posibilidad de orden judicial de búsqueda y recuperación (en caso de requerir autorización para ingreso a propiedad privada o aguas bajo jurisdicción especial)
  • Responsabilidad penal por alteración, contaminación o destrucción de evidencia si no se siguen los protocolos

1.5. Principio rector

“El agua no es un contenedor neutro ni un destructor automático de evidencia. Es un medio activo que transforma, desplaza, preserva o degrada la escena del crimen de manera diferencial y predecible. Por eso, el agua no borra el crimen: lo encapsula. Y cuando se investiga con rigor científico, lo devuelve —muchas veces intacto— décadas después.”

Criterios que convierten un lugar acuático en Sitio del Suceso Subacuático (SSS)

Un cuerpo de agua (mar, río, laguna, embalse, cenote, canal, pozo, reservorio, zona costera, etc.) deja de ser considerado un simple accidente geográfico o un elemento natural para convertirse formalmente en Sitio del Suceso Subacuático (SSS) —es decir, en una escena del crimen subacuática— cuando se cumplen, de manera concurrente o altamente concurrente, los siguientes tres criterios fundamentales:

Criterio 1 – Existencia de indicio razonable de vinculación delictiva

Existe indicio razonable, objetivo y suficiente (no necesariamente prueba plena) de que el hecho punible:

  • se planeó,
  • se preparó,
  • se inició,
  • se consumó total o parcialmente,
  • se facilitó,
  • se ocultó,
  • se encubrió, o
  • se utilizó como medio para la huida o eliminación de rastros en relación directa o indirecta con ese cuerpo de agua específico.

Ejemplos concretos de indicios que activan este criterio:

  • Testimonio, video de cámara de seguridad o reporte policial que indica que una persona fue vista siendo arrojada, empujada o cayendo al agua en circunstancias violentas o sospechosas.
  • Declaración de testigo que refiere haber visto a una persona lanzar un objeto pesado (bolsa, bulto, arma, celular) desde un puente, malecón, embarcación o ribera.
  • Última geolocalización conocida de un dispositivo móvil o vehículo en zona inmediata al cuerpo de agua + desaparición de la persona.
  • Denuncia de desaparición forzada con indicios de traslado hacia una zona ribereña o costera.
  • Hallazgo de restos biológicos, prendas de vestir, calzado, accesorios o documentos flotando o depositados en la orilla o en sedimentos próximos.
  • Informe pericial preliminar que identifica lesiones perimortem incompatibles con ahogamiento accidental.
  • Patrón de conducta delictiva conocida en la zona (sicariatos con descarte de arma en ríos, feminicidios transfronterizos, narcotráfico con lanzamiento de fardos).

Importante: No se requiere certeza absoluta en esta etapa. Basta con que existan indicios objetivos razonables que justifiquen la hipótesis de trabajo delictiva y hagan procedente la intervención forense especializada.

Criterio 2 – Necesidad imperiosa de aplicar protocolos forenses especializados

La naturaleza del medio acuático y la fragilidad de las evidencias potenciales hacen indispensable la aplicación de protocolos científicos y técnicos específicos de criminalística subacuática, entre los que se encuentran de manera obligatoria:

  1. Delimitación perimetral dinámica (superficie + columna de agua + fondo + estratos sedimentarios)
  2. Documentación exhaustiva previa a cualquier manipulación (fotografía y video georreferenciado con escala métrica, registro tridimensional, modelado 3D)
  3. Búsqueda sistemática y ordenada (patrones de cuadrícula, transectos paralelos, búsqueda circular, uso de sonar, magnetometría, ROV)
  4. Recuperación controlada y mínimamente invasiva de objetos y restos
  5. Estabilización química o térmica inmediata de evidencias biológicas y materiales sensibles
  6. Mantenimiento estricto de la cadena de custodia desde el medio acuático (registro de manipulación bajo el agua, envoltura sellada en agua original, transporte refrigerado cuando corresponda)
  7. Registro detallado de parámetros ambientales al momento de la intervención (temperatura del agua, salinidad, corriente, visibilidad, profundidad, pH aproximado)

Cuando la recolección de evidencia no puede realizarse con métodos convencionales terrestres y requiere intervención subacuática especializada, se activa formalmente el carácter de Sitio del Suceso Subacuático.

Criterio 3 – El medio acuático modifica activamente la escena del crimen

El agua no actúa como un contenedor neutro ni como un simple medio pasivo. Constituye un factor activo de transformación tafonómica y espacial que produce modificaciones relevantes y predecibles sobre la escena original. Estas modificaciones deben ser consideradas y documentadas como parte integral del proceso investigativo.

Principales formas de modificación por el medio acuático:

Tipo de modificación

Mecanismo principal

Efecto sobre la evidencia

Implicancia para la investigación

Desplazamiento

Corrientes, mareas, turbulencias, viento

Cuerpos y objetos pueden moverse cientos o miles de metros

Necesidad de perímetro amplio y búsqueda río abajo / deriva estimada

Enterramiento / cobertura

Sedimentación rápida, lodo arcilloso, arena

Evidencias quedan cubiertas en días o semanas (10–60 cm)

Uso de magnetometría, succión controlada, dragado suave

Preservación diferencial

Baja temperatura, baja oxigenación, adipocera

Formación de adipocera, conservación de rasgos faciales, tatuajes, cicatrices

Posibilidad de identificación décadas después

Degradación acelerada

Agua salada, temperatura alta, microorganismos

Corrosión de metales, degradación de dispositivos electrónicos

Recuperación ultrarrápida + estabilización inmediata

Bioerosión

Acción de peces, cangrejos, moluscos, bacterias

Pérdida parcial de tejidos blandos, mordeduras postmortem

Distinción entre lesiones perimortem y postmortem

Contaminación cruzada

Diatomeas, polen, sedimentos, microorganismos

Ingreso de elementos al interior del cuerpo

Interpretación cuidadosa del diatom test y análisis de sedimentos adheridos

Dilución / dispersión

Corrientes fuertes, oleaje

Dispersión de restos óseos, fluidos biológicos

Búsqueda en múltiples estratos y zonas de acumulación

Consecuencia clave: La presencia de cualquiera de estos procesos de modificación activa implica que la escena no puede tratarse como una escena terrestre convencional. Se requiere aplicar la criminalística subacuática como disciplina especializada para:

  • interpretar correctamente los cambios tafonómicos,
  • estimar tiempos postmortem en agua (PMSI),
  • reconstruir trayectorias de desplazamiento,
  • preservar la integridad probatoria máxima posible.

Resumen – Los tres criterios en una sola frase operativa

Un lugar acuático se convierte en Sitio del Suceso Subacuático (SSS) cuando:

  1. Existe indicio razonable de vinculación con un hecho delictivo, y
  2. Es necesario aplicar protocolos forenses especializados de criminalística acuática (delimitación, documentación 3D, recuperación controlada, cadena de custodia subacuática), y
  3. El medio acuático modifica activamente la escena mediante desplazamiento, preservación diferencial, degradación selectiva o enterramiento.

Solo cuando se cumplen estos tres elementos de forma concurrente (o al menos dos de ellos con muy alta probabilidad), el cuerpo de agua deja de ser un simple lugar de hallazgo y pasa a ser tratado formalmente como escena del crimen subacuática con todas las garantías procesales y científicas que ello implica.

Aquí tienes una versión ampliamente redactada, detallada y estructurada de la sección:

Ejemplos reales y frecuentes de generación de Sitios del Suceso Subacuático (SSS)

A continuación se presenta una clasificación ampliada y comentada de los escenarios más comunes que convierten un cuerpo de agua en un Sitio del Suceso Subacuático (SSS) en la práctica criminalística actual, tanto en República Dominicana como en la región latinoamericana y el mundo.

Cada ejemplo incluye:

  • descripción típica del comportamiento delictivo
  • objetivo que persigue el autor al usar el medio acuático
  • tipo de evidencia que con mayor frecuencia se busca y recupera
  • complejidad investigativa habitual
  • frecuencia relativa observada en los últimos años (estimación cualitativa)

#

Tipo de conducta delictiva

Descripción típica

Objetivo principal del autor

Evidencias más frecuentes que se buscan/recuperan

Complejidad investigativa

Frecuencia relativa (RD y región)

1

Cadáver arrojado para simular ahogamiento o eliminar lesiones perimortem

Víctima asesinada (golpes, asfixia, arma blanca o de fuego) y arrojada al agua con o sin pesos, ataduras o envolturas

Ocultar causa real de muerte / simular suicidio o accidente

Cadáver completo o parcial, ropa, ataduras, bolsas plásticas, lesiones defensivas, fracturas ocultas, semen o sangre en ropa, objetos personales

Alta (tafonomía + autopsia especializada)

Muy alta – una de las más frecuentes

2

Descarte de arma de fuego, arma blanca o instrumento contundente tras ejecución o robo agravado

Pistola, revólver, escopeta recortada, machete, tubo o martillo lanzado desde puente, lancha, malecón o ribera tras cometer el delito

Eliminar el instrumento del crimen / evitar vinculación balística o dactilar

Arma completa, vainillas expulsadas, cartuchos no disparados, residuos de disparo adheridos, sangre o tejido biológico adherido, número de serie (aún legible en muchos casos)

Media-alta (magnetometría + balística forense subacuática)

Muy alta – especialmente en sicariatos y robos

3

Vehículo conducido deliberadamente a río, laguna o costa

Automóvil, motocicleta o camión liviano utilizado en homicidio, secuestro, robo o huida y empujado intencionalmente al agua

Destruir evidencia biológica y dactilar / simular accidente / dificultar rastreo

Vehículo completo, sangre en asientos y volante, ADN en airbags, dispositivos electrónicos (celular, GPS), huellas, prendas de la víctima, armas o drogas en el interior

Alta (grúas + buceo técnico + peritaje vehicular)

Alta

4

Descarte intencional de celulares, mochilas, documentos, joyas o dinero tras persecución o robo

Objetos arrojados al agua inmediatamente después de una persecución policial o durante un asalto

Eliminar geolocalización, mensajes incriminatorios, fotos, videos, documentos de identidad falsos o pruebas de propiedad ilícita

Teléfonos móviles (aún recuperables en muchos casos), memorias USB, documentos plastificados, mochilas con dinero o drogas, joyas identificables

Media (búsqueda con magnetómetro + buceo superficial)

Muy alta

5

Restos óseos dispersos por corrientes (cadáveres antiguos o recientes muy degradados)

Cadáveres arrojados hace meses o años que se han esqueletizado y cuyos huesos han sido dispersados por corrientes, crecidas o fauna

Ocultamiento prolongado del homicidio

Huesos largos, cráneo, mandíbula, pelvis, vértebras, costillas, falanges, elementos dentales, ropa adherida a huesos, objetos personales atrapados entre sedimentos

Muy alta (arqueología forense + tafonomía avanzada)

Media-alta (casos fríos que resurgen)

6

Evidencias de delitos cometidos en embarcaciones (narcotráfico, trata de personas, contrabando)

Delitos consumados a bordo (asesinato, violación, explotación sexual, trasbordo de droga) y posterior descarte de evidencias o víctimas

Eliminar pruebas del delito cometido en altamar o río / dificultar persecución

Fardos de droga, armas largas, esposas, cintas adhesivas, ropa de víctimas, sangre en cubierta, celulares satelitales, GPS de navegación, restos humanos

Alta (buceo profundo + cooperación marítima)

Alta en zonas costeras y fluviales fronterizas

7

Desapariciones forzadas con última ubicación conocida en agua (especialmente ríos fronterizos)

Víctima secuestrada, trasladada y arrojada viva o muerta a río fronterizo, laguna o costa

Ocultar el paradero / dificultar identificación y atribución de responsabilidad estatal o grupal

Cadáver (a veces con signos de tortura), ataduras, capuchas, esposas, ropa, documentos falsos, restos de vehículos o embarcaciones usadas en el traslado

Muy alta (coordinación binacional + derechos humanos)

Alta en zonas fronterizas RD-Haití

8

Feminicidio con descarte acuático (variante muy frecuente en fronteras)

Mujer asesinada (golpes, asfixia, arma blanca) y arrojada a río, laguna o mar

Ocultar el cuerpo / dificultar identificación rápida / simular desaparición

Cadáver (con lesiones de violencia sexual o de género), ropa desgarrada, semen, pelos, sangre, objetos personales, teléfonos con mensajes del agresor

Muy alta (perspectiva de género + análisis forense integral)

Muy alta en ríos fronterizos y zonas costeras

9

Sicariato transfronterizo con descarte dual (cuerpo + arma)

Ejecución profesional seguida de arrojo del cadáver y del arma en río o costa fronteriza

Eliminar tanto a la víctima como los medios materiales del delito

Cadáver + arma (muy frecuentemente pistola 9 mm o .40) dispersos en diferentes puntos del río

Muy alta (coordinación internacional)

Alta en zonas fronterizas y narcoviolencia

10

Fraude al seguro + hundimiento intencional de embarcación o vehículo

Embarcación o vehículo de alto valor hundido deliberadamente

Cobrar póliza de seguro / eliminar evidencia de otro delito

Embarcación o vehículo, dispositivos de activación (válvulas abiertas), rastros de hidrocarburos, documentos falsos

Media-alta (peritaje náutico + buceo técnico)

Media

Observaciones generales sobre estos ejemplos en el contexto dominicano

  • Los casos más frecuentes en los últimos años (2020-2026) en República Dominicana son:
    • Descarte de armas de fuego tras sicariatos y robos (puentes y ríos urbanos)
    • Feminicidios con arrojo a ríos fronterizos (ríos Masacre, Caña, Macasía, Dajabón)
    • Descarte de celulares y mochilas tras persecuciones policiales
    • Vehículos sumergidos tras delitos violentos o huida
  • Los casos más complejos y de mayor impacto mediático/judicial suelen combinar varios de estos elementos:
    • Sicariato transfronterizo → cuerpo + arma en río fronterizo
    • Feminicidio + descarte en río + posible trata o ajuste de cuentas
    • Desaparición forzada con indicios de arrojo en agua + última señal de celular en ribera
  • En muchos de estos escenarios el agua no destruyó la evidencia, sino que la preservó o encapsuló, permitiendo recuperaciones exitosas incluso años después cuando se aplica metodología adecuada.

 

Características únicas del Sitio del Suceso Subacuático (SSS)

Tabla ampliada y actualizada

Factor ambiental

Efecto principal en la escena

Desafío principal para el investigador

Implicancia forense típica / Acción recomendada

Notas específicas (contextos RD y tropicales)

Corrientes y mareas

Desplazan cuerpos, restos y objetos cientos o miles de metros (río abajo, deriva costera)

Delimitar el perímetro real vs. el perímetro aparente de la escena

Perímetro inicial mínimo: 500 m – 2 km río abajo (o más en ríos de alto caudal); modelado hidrológico básico

Ríos fronterizos (Masacre, Dajabón, Caña) muy dinámicos

Sedimentos y lodo

Entierran evidencias rápidamente (10–60 cm en semanas o meses según tipo de sedimento)

Localizar y extraer sin destruir vestigios frágiles

Uso prioritario de magnetómetro de gradiente, metal detector subacuático, succión controlada (venturi) o dragado suave

Lodos arcillosos muy comunes en ríos dominicanos

Baja visibilidad

Visión directa nula o muy limitada (0–30 cm en la mayoría de los casos)

Dependencia casi total de tecnologías no visuales

Documentación 100% tecnológica: sonar de barrido lateral, multihaz, ROV con cámara HD, iluminación potente

Regla general en ríos turbios y zonas costeras con sedimentos

Presión hidrostática y profundidad

Limita severamente el tiempo de inmersión segura (curva de descompresión)

Cumplir estrictos protocolos de seguridad y buceo técnico

Buzos certificados en buceo técnico; uso de mezclas Nitrox, Trimix o Heliox para >30 m; cámaras hiperbáricas disponibles

Embalses profundos (Hatillo, Sabana Yegua, Tavera) y plataformas costeras

Temperatura del agua

Acelera (agua cálida >25 °C) o retrasa significativamente (agua fría <15 °C) la descomposición

Estimar con precisión el intervalo postmortem en agua (PMSI)

Tafonomía acuática especializada; formación de adipocera en aguas <15–18 °C; descomposición muy rápida en trópico

Casi todas las aguas superficiales RD son cálidas (>24–30 °C) → descomposición acelerada

Microorganismos y diatomeas

Penetran vías respiratorias, médula ósea, estómago y tejidos (diatom test positivo)

Diferenciar ahogamiento activo (vivo) de sumersión postmortem

Análisis diatomológico cuantitativo y cualitativo (muestreo de agua del sitio + controles negativos)

Diatomeas muy abundantes en ríos y lagunas tropicales

Corrosión y degradación química

Daña rápidamente metales (armas, vehículos), circuitos electrónicos y materiales orgánicos

Evitar pérdida irreversible de información antes de la recuperación

Recuperación ultrarrápida + envoltura inmediata en agua original del sitio + refrigeración / estabilización química

Armas sumergidas en agua salada se corroen en semanas

Fauna acuática

Bioerosión (mordeduras de peces, cangrejos, crustáceos, moluscos); consumo de tejidos blandos

Distinguir lesiones antemortem, perimortem y postmortem

Registro fotográfico detallado de marcas de mordedura; análisis tafonómico para estimar tiempo de exposición

Cangrejos y peces carroñeros muy activos en aguas cálidas

Salinidad (agua dulce vs. salada vs. salobre)

Diferencia marcada en velocidad de corrosión, formación de adipocera y actividad bacteriana

Interpretar correctamente los cambios tafonómicos según tipo de agua

Muestreo y registro de salinidad in situ; protocolos diferenciados para agua dulce y salada

Zonas estuarinas y manglares muy comunes en RD

Turbidez y partículas en suspensión

Reduce aún más la visibilidad; adhiere partículas a superficies y tejidos

Evitar contaminación cruzada durante manipulación

Uso de guantes dobles, herramientas no abrasivas; lavado controlado solo en laboratorio

Muy frecuente tras lluvias intensas

Vegetación acuática y raíces

Atrapa y enreda cuerpos, ropa, objetos; puede protegerlos de corrientes y fauna

Dificulta localización y extracción sin dañar evidencia

Corte cuidadoso de vegetación; uso de ROV para exploración previa

Abundante en lagunas, ríos lentos y zonas pantanosas

Iluminación natural y térmica (termoclina)

Cambios bruscos de temperatura en profundidad (termoclina) aceleran o frenan descomposición

Dificultad para predecir estado de conservación según profundidad

Mediciones de temperatura a diferentes profundidades; ajuste de hipótesis tafonómicas

Presente en embalses profundos dominicanos

pH y composición química del agua

pH ácido o alcalino afecta preservación de tejidos, huesos y metales

Interpretación de degradación diferencial

Muestreo químico básico del agua del sitio; comparación con controles

Aguas ácidas en algunas zonas de turberas o drenajes

Movimiento de sedimentos (arrastre de fondo)

Cambia constantemente la posición superficial de objetos enterrados

Evidencias pueden “aparecer y desaparecer” entre inmersiones

Registro de condiciones hidrológicas recientes; monitoreo repetido del sitio si es posible

Común en ríos de montaña y tras huracanes/temporales

Principales conclusiones operativas derivadas de la tabla

  1. Ningún factor actúa aislado — casi siempre interactúan varios al mismo tiempo (ejemplo clásico: corriente fuerte + baja visibilidad + sedimento fino + agua cálida).
  2. El tiempo es crítico — la recuperación debe ser lo más rápida posible en la mayoría de los casos (corrosión, degradación electrónica, pérdida por deriva).
  3. La documentación precede siempre a la recuperación — nunca se debe manipular nada sin registro completo (fotografía, video, georreferenciación, modelo 3D si es posible).
  4. La seguridad del buzo es prioridad absoluta — no se puede sacrificar protocolos de descompresión ni seguridad por rapidez.
  5. En contextos tropicales como RD la descomposición rápida y la corrosión acelerada obligan a actuar en las primeras 48–96 horas siempre que sea posible.

 

Principios fundamentales ampliados de la Criminalística Subacuática

La investigación de un Sitio del Suceso Subacuático (SSS) no puede basarse únicamente en técnicas de buceo recreativo o rescate. Requiere la aplicación rigurosa de principios científicos y forenses adaptados al medio acuático. Los siguientes cinco principios son considerados fundamentales y deben guiar toda la intervención, desde la planificación hasta la entrega de la evidencia al laboratorio.

Principio 1 – El agua es parte integral de la escena del crimen

(No es un “contenedor” neutral)

El agua no es un medio pasivo ni un simple depósito donde las cosas caen o se esconden. Constituye un componente activo y dinámico de la escena del crimen que influye decisivamente en:

  • Desplazamiento espacial de cuerpos, restos y objetos (corrientes, mareas, turbulencias, crecidas)
  • Preservación diferencial (adipocera, momificación acuática, conservación de tatuajes, cicatrices, ropa)
  • Degradación selectiva (corrosión acelerada, bioerosión, pérdida de tejidos blandos)
  • Contaminación cruzada (diatomeas, polen, sedimentos, microorganismos, hidrocarburos)
  • Alteración tafonómica (cambios postmortem que pueden simular o enmascarar lesiones perimortem)
  • Dilución o dispersión de vestigios biológicos (sangre, semen, saliva, ADN libre)

Consecuencia operativa clave: Tratar el agua como un “contenedor” neutro conduce a errores graves de interpretación, subestimación del perímetro real de la escena y pérdida irreversible de evidencia. El investigador debe asumir que el agua misma es evidencia y debe ser muestreada, documentada y analizada (temperatura, salinidad, pH, diatomeas, sedimentos superficiales, etc.).

Principio 2 – La cadena de custodia inicia bajo el agua

La cadena de custodia no comienza cuando el objeto sale del agua, sino en el momento exacto en que el buzo o el ROV entra en contacto con la evidencia. Cualquier manipulación inadecuada realizada bajo el agua contamina irreversiblemente la prueba y puede invalidar su valor probatorio.

Aspectos críticos que deben cumplirse desde el primer contacto subacuático:

  • Uso de guantes dobles estériles o de baja contaminación (nitrilo o látex sin polvo)
  • Registro fotográfico y/o videográfico del estado original de la evidencia antes de tocarla
  • Manipulación mínima y dirigida (nunca se debe “agarrar fuerte” ni “sacudir” objetos)
  • Envoltura o contención primaria bajo el agua siempre que sea posible (bolsas selladas, tubos, contenedores rígidos llenados con agua del sitio)
  • Etiquetado provisional sumergible (etiquetas resistentes al agua con lápiz indeleble o marcadores especiales)
  • Registro inmediato de hora, profundidad, coordenadas GPS, nombre del buzo y observaciones iniciales
  • Prohibición absoluta de pasar la evidencia de mano en mano sin documentación intermedia

 “Si la cadena de custodia se rompe bajo el agua, se rompe para siempre.”

Principio 3 – Documentar siempre precede a recuperar

(Documentar > Recuperar)

En criminalística subacuática, la regla de oro es: nunca tocar, mover ni recuperar nada sin haberlo documentado completamente en su posición original.

Obligatoriedad de documentación previa (en este orden preferente):

  1. Registro fotográfico y videográfico georreferenciado (con escala métrica rígida visible en cada toma)
  2. Anotación de coordenadas exactas (latitud, longitud, profundidad, rumbo)
  3. Fotografía general del contexto inmediato (perspectiva amplia + detalle)
  4. Fotografía con escala métrica y tarjeta de identificación del objeto
  5. Video continuo mostrando el acercamiento, el estado original y la posición relativa
  6. En casos complejos: escaneo 3D o fotogrametría subacuática (si el equipo lo permite)

Solo después de completar esta fase de documentación se autoriza la manipulación y recuperación.

Razón principal: Una vez que se toca o se extrae un objeto, su posición original, orientación y relación espacial con otros elementos se pierde para siempre. En muchos casos, esa información espacial es tan o más valiosa que el objeto mismo.

Principio 4 – Tridimensionalidad absoluta de la búsqueda y la escena

A diferencia de la mayoría de las escenas terrestres (que son esencialmente bidimensionales o con relieve limitado), el Sitio del Suceso Subacuático es tridimensional por naturaleza. La búsqueda y la documentación deben considerar simultáneamente:

  • Superficie del fondo (sedimentos superficiales)
  • Columna de agua (objetos flotantes o en suspensión)
  • Estratos de sedimento (enterramiento parcial o total)
  • Pendientes y taludes
  • Cuevas, grietas, oquedades y espacios bajo rocas o raíces sumergidas
  • Zonas de acumulación por corrientes (remolinos, meandros, zonas de bajo flujo)
  • Vegetación acuática que pueda atrapar o enredar evidencias

Implicancia práctica: Limitarse a buscar solo “en el fondo” es un error grave. Muchos objetos importantes (celulares, armas pequeñas, prendas ligeras) quedan suspendidos en la columna de agua o atrapados en vegetación a varios metros de profundidad del fondo real.

Principio 5 – Preservación máxima en todas las fases

La prioridad absoluta es minimizar cualquier alteración adicional de la evidencia desde el momento del contacto hasta su llegada al laboratorio.

Medidas concretas de preservación máxima:

  • Uso de guantes dobles en todo momento (cambio frecuente si se contaminan)
  • Herramientas no abrasivas y de bajo impacto (plástico, teflón, silicona, nylon)
  • Envoltura sellada bajo el agua siempre que sea posible (bolsas Ziploc® sumergidas, tubos de PVC con tapas roscadas llenados con agua del sitio)
  • Transporte en contenedores llenos de agua original del lugar (nunca se debe dejar secar tejidos biológicos ni metales)
  • Refrigeración inmediata (4–8 °C) en neveras portátiles de cadena de frío si hay restos biológicos
  • Evitar exposición al aire caliente, luz solar directa o cambios bruscos de temperatura
  • Registro fotográfico del proceso de envoltura y sellado

“Preservar es más importante que recuperar rápido. Una evidencia degradada por manipulación inadecuada es peor que no haberla encontrado.”

Cita destacada

“El agua no borra el crimen. Lo encapsula. Y cuando sabemos buscar, lo devuelve intacto.” — Experto en Criminalística Subacuática, PDI Chile (DEOSUB)

Estos cinco principios no son recomendaciones opcionales: son la base epistemológica y procedimental sobre la cual se construye toda intervención forense seria en un Sitio del Suceso Subacuático.

2. Tipos de Delitos Subacuáticos por Categorías

Clasificación Ampliada y Operativa

Los delitos que generan un Sitio del Suceso Subacuático (SSS) no ocurren de forma aleatoria: siguen patrones predecibles tanto en la motivación del autor como en la forma en que utilizan el medio acuático para ocultar, descartar o destruir evidencia.

Esta clasificación por categorías tiene varios propósitos prácticos:

  • Anticipar los tipos de evidencia más probables según el delito
  • Priorizar las herramientas y técnicas de búsqueda más adecuadas
  • Orientar la estrategia de búsqueda (perímetro, profundidad, patrón, tecnología)
  • Facilitar la coordinación interinstitucional (Policía, INACIF, Armada, Migración, etc.)
  • Ayudar en la reconstrucción del modus operandi y en la elaboración de perfiles criminales

Categoría A – Delitos contra la vida y la integridad física

(Los más graves y, en la práctica, los más frecuentes en la generación de SSS)

#

Tipo de delito

Descripción típica

Objetivo principal del uso del agua

Evidencias más probables en el SSS

Prioridad de herramientas/tecnologías

Frecuencia relativa en RD y región

1

Homicidio con ocultamiento del cadáver

Víctima asesinada (arma de fuego, blanca, golpes, asfixia) y arrojada al agua (con o sin pesos, ataduras, bolsas, bidones)

Simular suicidio, accidente o ahogamiento natural / retrasar identificación y atribución

Cadáver completo o parcial, ropa, calzado, ataduras, objetos de sujeción, lesiones defensivas, elementos identificatorios

Perros HRD (Human Remains Detection), sonar de barrido lateral, ROV, buceo sistemático

Muy alta

2

Feminicidio con descarte acuático

Mujer asesinada (violencia extrema, arma blanca, asfixia, golpes) y arrojada a río, laguna o costa

Ocultar el cuerpo rápidamente / dificultar identificación y vinculación del agresor

Cadáver con lesiones de violencia de género y/o sexual, ropa desgarrada, semen, pelos, sangre, teléfono con mensajes del agresor

Perros HRD, buceo técnico, análisis forense de género, diatom test

Muy alta (especialmente ríos fronterizos)

3

Parricidio / Filicidio con ocultamiento

Menor o hijo/a asesinado/a y arrojado/a a cuerpo de agua

Eliminar al menor / ocultar el delito familiar

Cadáver infantil o adolescente, ropa de niño/a, juguetes, mochila escolar, ataduras

Perros HRD, buceo cuidadoso, alta sensibilidad en identificación

Media-alta

4

Sicariato (ejecución profesional)

Víctima ejecutada (generalmente arma de fuego) y cuerpo + arma descartados en agua

Eliminar tanto a la víctima como el instrumento del delito

Cadáver (a menudo con múltiples disparos) + arma de fuego (pistola, revólver, fusil corto) dispersos

Magnetómetro (para arma), perros HRD (para cuerpo), sonar

Muy alta

5

Ahogamiento forzado

Víctima retenida bajo el agua, empujada desde puente, embarcación o muelle, o sumergida viva

Provocar muerte sin dejar evidencia evidente de homicidio

Lesiones de defensa (uñas, brazos), hematomas en cuello/hombros, agua en senos paranasales, diatomeas en médula

Diatom test, autopsia especializada, buceo en punto de caída

Media-alta

Categoría B – Delitos contra el patrimonio y descarte de evidencias

#

Tipo de delito

Descripción típica

Objetivo principal

Evidencias más probables

Prioridad de herramientas

Frecuencia relativa

6

Robo agravado + descarte

Celulares, mochilas, joyas, dinero, tarjetas arrojados tras persecución o asalto

Eliminar geolocalización y pruebas de propiedad ilícita

Teléfonos móviles, smartwatch, joyas marcadas, billetes, tarjetas de débito/crédito

Magnetómetro, buceo superficial, detector de metales

Muy alta

7

Hurto / robo de embarcaciones + hundimiento

Lancha o yate robado y hundido intencionalmente

Evitar rastreo / fraude al seguro / eliminación de huellas

Embarcación completa o partes, motor, GPS náutico, documentos falsos

Sonar multihaz, buceo técnico, peritaje náutico

Media

8

Vehículos robados sumergidos

Vehículo utilizado en delito y empujado a río, laguna o costa

Destruir huellas, ADN, sangre, dispositivos

Vehículo completo, sangre en interior, armas o drogas ocultas, GPS, teléfono

Grúa + buceo, magnetómetro, ROV

Alta

Categoría C – Crimen organizado y delitos transnacionales

#

Tipo de delito

Descripción típica

Objetivo principal

Evidencias más probables

Prioridad de herramientas

Frecuencia relativa

9

Narcotráfico marítimo/fluvial

Fardos lanzados desde lancha rápida durante persecución

Evitar decomiso de la carga

Fardos de cocaína, marihuana, GPS, teléfonos satelitales, armas largas

Sonar de barrido lateral, ROV con brazo, buceo profundo

Alta (costas y ríos fronterizos)

10

Trata de personas / tráfico ilícito de migrantes

Víctimas trasladadas y descartadas (vivas o muertas) en altamar o ríos fronterizos

Eliminar testigos / ocultar ruta

Cadáveres (muchas veces con signos de violencia sexual), ataduras, documentos falsos, ropa

Perros HRD, buceo sistemático, cooperación internacional

Alta en frontera RD-Haití

11

Contrabando de armas / mercancías

Armas largas o contenedores arrojados durante persecución

Evitar decomiso

Fusiles, pistolas, munición, contenedores metálicos

Magnetómetro de gradiente, sonar

Media-alta

12

Sicariato transnacional

Ejecución + descarte de cuerpo y arma en río o costa fronteriza

Dificultar atribución y persecución

Cadáver + arma dispersos

Magnetómetro + perros HRD + coordinación binacional

Alta en zonas fronterizas

Categoría D – Delitos sexuales y violencia de género

#

Tipo de delito

Descripción típica

Objetivo principal

Evidencias más probables

Prioridad de herramientas

Frecuencia relativa

13

Violación seguida de homicidio

Agresión sexual seguida de asesinato y descarte acuático

Ocultar el delito sexual y la identidad de la víctima

Cadáver con lesiones sexuales, semen, ropa desgarrada, ataduras

Perros HRD, análisis de ADN, buceo cuidadoso

Alta

14

Desaparición forzada (con arrojo al agua)

Secuestro + traslado + arrojo (vivo o muerto) al agua

Ocultar paradero y eliminar testigo

Cadáver o restos, esposas, capuchas, cintas adhesivas

Perros HRD, sonar, cooperación DDHH

Alta (frontera y crimen organizado)

Categoría E – Accidentes con dolo o negligencia grave

#

Tipo de delito

Descripción típica

Objetivo principal

Evidencias más probables

Prioridad de herramientas

Frecuencia relativa

15

Hundimiento intencional de embarcaciones

Embarcación hundida deliberadamente

Fraude al seguro / eliminación de evidencia

Embarcación, válvulas abiertas, rastros de hidrocarburos

Sonar multihaz, buceo técnico

Media

16

Conducción intencional de vehículo al agua

Vehículo conducido deliberadamente al agua

Simular accidente / suicidio encubierto / homicidio

Vehículo, lesiones incompatibles con accidente, sangre

Grúa + buceo, peritaje vehicular

Media-alta

17

Caídas desde altura con sospecha de empujón

Persona arrojada desde puente, malecón o edificio a agua

Simular suicidio o accidente

Cadáver, lesiones defensivas, objetos personales

Perros HRD, buceo en punto de caída

Media

Categoría F – Otros delitos

#

Tipo de delito

Descripción típica

Objetivo principal

Evidencias más probables

Prioridad de herramientas

Frecuencia relativa

18

Lavado de activos

Vehículos de lujo, contenedores o dinero sumergidos

Ocultar bienes de procedencia ilícita

Vehículo o contenedor, dinero, documentos

Sonar, magnetómetro, buceo técnico

Baja-media

19

Destrucción de evidencia documental

Documentos, pendrives, discos duros arrojados

Eliminar registros incriminatorios

Documentos plastificados, dispositivos electrónicos

Buceo superficial, magnetómetro

Media

20

Delitos ambientales

Contenedores con desechos tóxicos o sustancias hundidos

Evitar sanción / eliminar evidencia

Contenedores, bidones, muestras químicas

Sonar, ROV, buceo especializado

Baja-media

Priorización operativa según categoría

  • Categoría A → Perros HRD + buceo sistemático + diatom test + tafonomía acuática
  • Categorías B y C (armas) → Magnetómetro de gradiente + metal detector subacuático
  • Categoría C (fardos grandes) → Sonar de barrido lateral / multihaz + ROV con brazo
  • Categorías D y A (feminicidios y desapariciones) → Perros HRD + perspectiva de género + cooperación internacional

 

 

3. Implicaciones Legales y de Derechos Humanos en República Dominicana en el contexto de los Sitios del Suceso Subacuático (SSS)

La utilización del medio acuático para cometer, ocultar o encubrir delitos genera un conjunto de implicaciones jurídicas muy relevantes en los ámbitos penal, procesal, migratorio, civil y de derechos humanos. Estas implicaciones se ven profundamente influenciadas por el marco normativo dominicano vigente y por los tratados internacionales ratificados por la República Dominicana.

3.1. Implicaciones Penales

Marco normativo principal (2025–2026)

  • Ley 74-25 – Nuevo Código Penal de la República Dominicana Promulgada el 3 de agosto de 2025, entra en plena vigencia en agosto de 2026 (con un período de vacatio legis de un año).

Principales cambios relevantes para los delitos que generan SSS:

  • Endurecimiento significativo de las penas para delitos graves:
    • Homicidio simple: 30 a 40 años
    • Homicidio agravado y feminicidio: 30 a 40 años (posibilidad de 60 años en concurso real o ideal)
    • Sicariato (tipificado como delito autónomo): 30 a 40 años
    • Desaparición forzada (ahora delito autónomo): 20 a 40 años
    • Trata de personas (agravada): 20 a 40 años
    • Tráfico ilícito de migrantes (agravado): 10 a 20 años
  • Tipificación expresa y autónoma de:
    • Feminicidio (artículo específico)
    • Sicariato como modalidad agravada del homicidio
    • Desaparición forzada como delito independiente
    • Trata de personas con fines de explotación sexual, laboral o extracción de órganos
    • Ocultamiento y destrucción de cadáver o restos humanos como delito autónomo o agravante
  • Protección reforzada a víctimas de violencia de género y grupos en situación de vulnerabilidad (migrantes, menores, personas en contexto de trata)

Importancia forense de las evidencias recuperadas en SSS:

  • ADN (sangre, semen, pelos, uñas, médula ósea)
  • Balística subacuática (número de serie legible, residuos de disparo preservados)
  • Diatom test (confirmación de ahogamiento vital vs. postmortem)
  • Tafonomía acuática (estimación de PMSI – tiempo postmortem en agua)
  • Evidencia electrónica recuperada (celulares con mensajes, geolocalizaciones)
  • Lesiones perimortem preservadas por adipocera o baja temperatura

Estas evidencias permiten:

  • Vincular materialmente al imputado con el hecho
  • Desvirtuar simulaciones de suicidio o accidente
  • Evitar la prescripción de la acción penal en casos fríos (la imprescriptibilidad aplica en desapariciones forzadas y algunos crímenes de lesa humanidad)
  • Reabrir investigaciones archivadas por falta de cuerpo o prueba material
  • Reforzar la tipificación de agravantes (alevosía, ensañamiento, alevosía en feminicidio, etc.)

Requisito procesal clave: La cadena de custodia estricta desde el medio acuático es condición sine qua non para la admisibilidad judicial de la evidencia (art. 191 y ss. del Código Procesal Penal). Cualquier ruptura o contaminación en la fase subacuática puede llevar a la exclusión de la prueba.

3.2. Implicaciones Migratorias

Los ríos fronterizos (Masacre, Dajabón, Caña, Macasía, Artibonito) y las zonas costeras son escenarios frecuentes de:

  • Tráfico ilícito de migrantes (Ley 137-03 sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas)
  • Trata de personas (misma ley + Protocolo de Palermo, ratificado por RD mediante Ley 137-03)

Conductas típicas que generan SSS en contexto migratorio:

  • Víctimas de trata descartadas (vivas o muertas) en altamar o ríos fronterizos tras explotación
  • Migrantes ahogados forzosamente o arrojados durante travesías controladas por traficantes
  • Descarte de documentos falsos, celulares y pertenencias para dificultar identificación

Consecuencias jurídicas:

  • Violación del derecho humano a la migración ordenada y segura
  • Responsabilidad internacional del Estado dominicano por incumplimiento de la obligación de protección debida a personas en tránsito o bajo su jurisdicción efectiva
  • Obligación de investigar con debida diligencia (Convención Americana sobre Derechos Humanos, art. 1.1 y 25)
  • Posible responsabilidad penal de funcionarios por omisión o negligencia grave en la protección de migrantes

3.3. Implicaciones Civiles

Los casos que involucran SSS pueden generar acciones civiles relevantes:

  1. Fraude al seguro
    • Hundimiento intencional de embarcaciones o vehículos para cobrar pólizas
    • Acción de nulidad del contrato + acción penal por estafa
  2. Responsabilidad civil extracontractual (art. 1382 y ss. Código Civil)
    • Familiares de víctimas pueden demandar indemnización por daño moral, daño material y lucro cesante
    • La recuperación de evidencias preservadas en agua permite acreditar causalidad y nexo de imputación
  3. Acciones por destrucción u ocultamiento de evidencia
    • Posible responsabilidad civil de quienes manipulen inadecuadamente la escena (incluyendo funcionarios públicos)

3.4. Implicaciones en Materia de Derechos Humanos

Instrumentos internacionales ratificados por República Dominicana:

  • Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José)
  • Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas (ratificada por RD)
  • Protocolo de Palermo (trata de personas)
  • Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional
  • Convención sobre los Derechos del Niño (especial relevancia en filicidios y trata infantil)

Violaciones recurrentes vinculadas a SSS:

  • Derecho a la vida (art. 4 CADH)
  • Derecho a la integridad personal (art. 5)
  • Derecho a la libertad personal (art. 7)
  • Derecho a la verdad, justicia y reparación (art. 8 y 25 CADH)

Obligación estatal de debida diligencia:

La Corte IDH y la Comisión Interamericana han establecido que el Estado debe:

  • Iniciar de oficio y con prontitud la investigación
  • Realizarla con seriedad, exhaustividad y con todos los medios razonablemente disponibles
  • Utilizar técnicas forenses adecuadas al contexto (incluyendo criminalística subacuática cuando el cuerpo o evidencia se presuma en agua)

Situación actual de RD:

  • No ha ratificado la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas (CED – ONU, 2006), pese a múltiples recomendaciones del Comité contra las Desapariciones Forzadas y del Examen Periódico Universal
  • La ausencia de una unidad especializada permanente en criminalística subacuática constituye una debilidad estructural que puede ser interpretada como incumplimiento de la obligación de medios razonables de investigación

Consecuencia práctica: La creación de una unidad especializada (UECS o GOFA) no solo responde a una necesidad técnico-científica, sino también a una obligación internacional de derechos humanos que el Estado dominicano debe cumplir para evitar responsabilidad internacional ante la Corte IDH o los mecanismos de Naciones Unidas.

 

 

4. Buenas Prácticas Internacionales en Criminalística Subacuática

La criminalística subacuática (también conocida como buceo forense, criminalística acuática o forensic diving) es una disciplina especializada que combina conocimientos de criminalística convencional, buceo técnico, oceanografía forense, tafonomía acuática y preservación de evidencia en entornos hostiles.

A nivel internacional, existen instituciones y unidades con décadas de experiencia que han desarrollado protocolos estandarizados y buenas prácticas que sirven de referencia mundial. A continuación se presenta un resumen ampliado y actualizado de las principales referencias operativas, con énfasis en su aplicabilidad al contexto dominicano.

4.1. Policía de Investigaciones de Chile – DEOSUB

(Departamento Subacuático – PDI Chile)

Chile es actualmente uno de los países de América Latina con mayor desarrollo y experiencia sistemática en criminalística subacuática. El DEOSUB (Departamento de Operaciones Subacuáticas) de la PDI es considerado referente regional.

Buenas prácticas más destacadas:

  • Cadena de custodia subacuática obligatoria La cadena de custodia comienza bajo el agua. Todo contacto con la evidencia debe documentarse in situ antes de cualquier manipulación.
  • Prioridad absoluta: Documentar antes que recuperar Fotografía y video georreferenciado con escala métrica y tarjeta de identificación en todas las evidencias antes de tocarlas.
  • Uso intensivo de tecnología no invasiva
    • Sonar de barrido lateral y multihaz para delimitación inicial y localización
    • ROV (vehículos operados remotamente) con brazo manipulador para recuperación de objetos delicados o en profundidad
    • Scooters submarinos (DPV – Diver Propulsion Vehicle) para cubrir grandes perímetros en ríos y costas
    • Magnetómetros de gradiente y detectores de metales subacuáticos de alta sensibilidad
  • Protocolos de preservación máxima
    • Envoltura sellada bajo el agua (bolsas especiales, tubos con agua del sitio)
    • Transporte en contenedores llenos con agua original del hallazgo
    • Refrigeración inmediata de restos biológicos (cadena de frío portátil)
  • Capacitación continua y certificación rigurosa
    • Cursos anuales internos y con intercambio internacional
    • Certificación en buceo técnico (Nitrox, Trimix, buceo en cuevas, buceo de saturación en casos extremos)
    • Formación específica en tafonomía acuática y diatom test
    • Entrenamiento cruzado con criminalistas, patólogos y peritos balísticos
  • Manual operativo nacional Chile cuenta con un Manual de Procedimientos de Operaciones Subacuáticas Forenses que es actualizado periódicamente y sirve como referencia en varios países de la región.

4.2. FBI – USERT

(Underwater Search and Evidence Recovery Team – Estados Unidos)

El equipo USERT del FBI es uno de los referentes mundiales en operaciones subacuáticas de alta complejidad (homicidios, terrorismo, desapariciones, evidencia crítica).

Buenas prácticas más relevantes:

  • Seguridad del buzo como prioridad absoluta
    • Protocolos estrictos de descompresión y límites de exposición
    • Planes de emergencia hiperbárica preestablecidos
    • Evaluación médica previa y monitoreo continuo
  • Recuperación “wet evidence” – mantener la evidencia en su medio original
    • Nunca se debe permitir que tejidos biológicos se sequen
    • Armas y objetos metálicos se envuelven y transportan sumergidos en agua del sitio
    • Dispositivos electrónicos se mantienen en agua original hasta llegar al laboratorio especializado
  • Colaboración interinstitucional obligatoria
    • Trabajo conjunto permanente con: – Naval Criminal Investigative Service (NCIS) – US Coast Guard – State Police dive teams – Laboratorios forenses federales
  • Documentación tecnológica avanzada
    • Fotogrametría subacuática y modelado 3D
    • Sonar de apertura sintética (SAS) en casos de gran profundidad
    • Uso de cámaras hiperbáricas portátiles para fotografía en profundidad
  • Entrenamiento en entornos extremos
    • Buceo en cero visibilidad
    • Operaciones en aguas contaminadas (químicas, biológicas)
    • Recuperación de evidencia en naufragios y aviones siniestrados

4.3. Estándares internacionales y recomendaciones de Interpol

Interpol y diversas organizaciones forenses internacionales han emitido directrices y mejores prácticas que son ampliamente aceptadas:

  • Documentación tridimensional obligatoria
    • Fotogrametría subacuática y/o escaneo láser 3D siempre que sea posible
    • Registro de posición exacta (coordenadas XYZ) de cada evidencia
  • Uso sistemático de sonar
    • Sonar de barrido lateral para grandes áreas
    • Sonar multihaz para detalle de fondo y objetos pequeños
    • Sonar de apertura sintética (SAS) en operaciones de alta precisión
  • Estabilización química inmediata
    • Armas: envoltura en agua original + inhibidores de corrosión en laboratorio
    • Restos biológicos: refrigeración 4–8 °C inmediata
    • Dispositivos electrónicos: contenedores sellados con agua del sitio
  • Protocolos de descontaminación y bioseguridad
    • Descontaminación del equipo de buceo entre inmersiones
    • Uso de trajes de bioseguridad en aguas con posible contaminación biológica o química
    • Muestreo de agua del sitio para análisis de control (diatomeas, polen, sedimentos)
  • Formación interdisciplinaria
    • Capacitación conjunta de buzos forenses, criminalistas, patólogos, genetistas forenses y peritos en balística y electrónica

4.4. Otras referencias internacionales destacadas

  • Reino Unido – Specialist Group for Underwater Crime Scene Investigation (SGUCSI) Énfasis en registro de parámetros ambientales (temperatura, salinidad, corriente, visibilidad) en cada inmersión.
  • Australia – Victoria Police Underwater Squad Uso avanzado de magnetómetros de gradiente y protocolos específicos para recuperación de armas en agua salada.
  • Canadá – RCMP Underwater Recovery Team Énfasis en recuperación de vehículos y embarcaciones completas; utilización de grúas flotantes y plataformas de trabajo.

4.5. Aplicabilidad al contexto dominicano

Las buenas prácticas internacionales antes mencionadas son totalmente adaptables a la realidad de República Dominicana, considerando:

  • Alta temperatura del agua → descomposición acelerada → necesidad de actuar en las primeras 48–96 horas
  • Ríos fronterizos de alto caudal → prioridad en modelado de deriva y perímetros amplios
  • Zonas costeras y embalses → combinación de sonar + ROV + buceo técnico
  • Presencia de crimen organizado transnacional → necesidad de coordinación con Armada, Migración y cooperación internacional

La implementación de estas prácticas requiere:

  • Capacitación especializada (convenios con PDI Chile, FBI, Interpol)
  • Equipamiento adecuado (sonar, ROV, magnetómetro, cámaras de alta resolución)
  • Protocolo nacional unificado de SSS alineado con los estándares internacionales
  • Certificación continua de los operadores

 

 

 

 

 

5. Historia de la Criminalística Subacuática en el mundo y en República Dominicana (Leyes nacionales e internacionales relevantes)

La criminalística subacuática, también conocida como buceo forense, criminalística acuática o investigación subacuática de escenas del crimen, es una disciplina relativamente joven si se compara con otras ramas de las ciencias forenses. Su desarrollo ha estado marcado por avances tecnológicos, casos emblemáticos que generaron cambios institucionales y la necesidad de responder a patrones delictivos que utilizan el agua como medio de ocultamiento o descarte.

5.1. Orígenes y evolución internacional

  • Décadas de 1940–1960 Los primeros usos documentados de buceo en investigaciones criminales fueron principalmente militares y de rescate. En Estados Unidos y Reino Unido, buzos de la Marina y de la policía comenzaron a recuperar cuerpos y objetos en casos de ahogamiento y accidentes. Sin embargo, no existían protocolos forenses; la prioridad era el rescate, no la preservación de evidencia.
  • Décadas de 1970–1980 Comienzan a aparecer las primeras unidades especializadas:
    • Reino Unido: Metropolitan Police Underwater Search Unit (1970s)
    • Estados Unidos: varios departamentos de policía costeros y estatales crean equipos de buceo de recuperación de evidencia
    • Australia y Canadá desarrollan capacidades similares en los años 80 El enfoque seguía siendo principalmente recuperación de cuerpos y armas, sin metodología científica estandarizada.
  • 1990s – Nacimiento de la criminalística subacuática moderna Se empieza a reconocer que el agua no destruye la evidencia, sino que la transforma. Surge el estudio sistemático de la tafonomía acuática (cambios postmortem en ambiente acuático) y la preservación diferencial (adipocera, diatom test, conservación de tejidos blandos en agua fría).
  • 2002–2003: Caso Laci Peterson (Estados Unidos) – Punto de inflexión global El asesinato de Laci Peterson y su hijo nonato Conner (diciembre 2002) y el posterior hallazgo de sus restos en la bahía de San Francisco (abril 2003) marcaron un antes y un después en la criminalística subacuática mundial.

Impacto principal del caso:

    • Demostró que los cuerpos pueden desplazarse grandes distancias por corrientes marinas y aún ser recuperados meses después.
    • Puso en evidencia la necesidad de búsquedas sistemáticas a gran escala utilizando sonar de barrido lateral y modelado de corrientes.
    • Popularizó el estudio de la tafonomía acuática en Estados Unidos (estado de los restos, tiempo de inmersión, acción de fauna marina).
    • Generó presión para profesionalizar los equipos de buceo forense y mejorar los protocolos de documentación y cadena de custodia en ambiente acuático.
    • Impulsó la creación y fortalecimiento de equipos especializados en varios estados (California, Florida, Texas) y sirvió de base para los estándares del FBI Underwater Search & Evidence Recovery Team (USERT).
  • 2005–2015
    • Explosión tecnológica: sonar multihaz, ROV con brazo manipulador, magnetómetros de gradiente, fotogrametría subacuática.
    • Interpol publica las primeras guías de buenas prácticas en escenas subacuáticas (2010–2012).
    • Chile crea formalmente el DEOSUB (Departamento de Operaciones Subacuáticas) de la PDI (2010), convirtiéndose rápidamente en referente latinoamericano.
  • 2015–2026
    • Consolidación de la disciplina como rama autónoma de la criminalística.
    • Publicación de manuales nacionales (Chile, Australia, Reino Unido, Canadá).
    • Integración rutinaria de criminalística subacuática en investigaciones de crimen organizado, narcotráfico marítimo, trata de personas y desapariciones forzadas.
    • Mayor énfasis en derechos humanos: obligación de investigar con debida diligencia en casos de desapariciones forzadas cuando existe indicio de descarte en cuerpos de agua.

5.2. Historia de la criminalística subacuática en República Dominicana

En República Dominicana la criminalística subacuática no ha tenido un desarrollo institucional sistemático ni continuo hasta 2026.

Etapas principales:

  • Décadas de 1980–2000 Operaciones esporádicas realizadas por buzos de la Armada de República Dominicana, Policía Nacional y, en algunos casos, buzos civiles contratados. Casi siempre se trataba de recuperación de cuerpos (ahogamientos, accidentes) sin protocolo forense ni preservación de evidencia.
  • 2005–2015 Primeros casos de alto perfil que evidenciaron la necesidad de especialización:
    • Descarte de armas de fuego en ríos urbanos tras sicariatos
    • Vehículos sumergidos utilizados en delitos violentos
    • Cuerpos arrojados en ríos fronterizos (especialmente feminicidios y ajustes de cuentas) La respuesta seguía siendo reactiva y dependiente de buzos generales de la Armada o contratistas privados.
  • 2016–2022 Incremento notable de casos que involucran cuerpos de agua:
    • Feminicidios transfronterizos (ríos Masacre, Caña, Macasía, Dajabón)
    • Sicariatos con descarte dual (cuerpo + arma)
    • Narcotráfico marítimo con lanzamiento de fardos
    • Vehículos y embarcaciones hundidas intencionalmente El INACIF comienza a participar en algunos casos, pero sin unidad especializada ni equipamiento propio.
  • 2023–2026
    • Crecimiento exponencial de delitos que usan el agua como medio de ocultamiento.
    • Casos emblemáticos recientes (sin entrar en detalles reservados): – Múltiples hallazgos de mujeres en ríos fronterizos – Recuperación de armas de fuego en ríos urbanos meses o años después de los hechos – Vehículos relacionados con desapariciones forzadas y crimen organizado
    • Ausencia persistente de una unidad especializada permanente en criminalística subacuática (ni en Policía Nacional ni en INACIF).
    • Dependencia casi total de la Armada de RD para operaciones subacuáticas, con limitaciones en protocolos forenses, cadena de custodia y equipamiento especializado.

5.3. Leyes y marcos normativos nacionales e internacionales relevantes

Nacionales (República Dominicana):

  • Ley 74-25 (Nuevo Código Penal, promulgada 3 agosto 2025, vigencia plena agosto 2026)
    • Endurece penas y tipifica autónomamente: feminicidio, sicariato, desaparición forzada, trata de personas
    • Relevante para la valoración de evidencias recuperadas en SSS
  • Ley 137-03 (Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas)
    • Base legal para casos de descarte de víctimas en ríos fronterizos y costas
  • Ley 136-03 (Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes)
    • Aplicable en casos de filicidio o parricidio con ocultamiento acuático
  • Ley Orgánica del Poder Judicial 327-98 y Ley 76-02 (Código Procesal Penal)
    • Regulan cadena de custodia y admisibilidad de evidencia científica

Internacionales (ratificados por RD):

  • Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José)
  • Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas (ratificada)
  • Protocolo de Palermo (Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños)
  • Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional
  • Convención sobre los Derechos del Niño

Pendiente de ratificación (recomendado):

  • Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas (CED – ONU, 2006) Múltiples recomendaciones de organismos internacionales para que RD la ratifique.

Conclusión histórica breve

Mientras que en el mundo la criminalística subacuática pasó de ser una actividad de rescate a una disciplina científica forense consolidada entre 2003 y 2025 (impulsada por casos como Laci Peterson, avances tecnológicos y estándares Interpol/FBI/PDI), en República Dominicana sigue siendo una asignatura pendiente institucional.

La ausencia de una unidad especializada permanente contrasta con la alta frecuencia de delitos que utilizan el agua como medio de ocultamiento y con las obligaciones internacionales de debida diligencia en la investigación de homicidios, desapariciones forzadas y trata de personas.

6. Diferencia entre Criminología y Criminalística

(Con especial referencia al contexto de la Criminalística Subacuática)

Aunque los términos Criminología y Criminalística suelen confundirse en el lenguaje cotidiano e incluso en algunos medios de comunicación, constituyen disciplinas distintas, con objetos de estudio, métodos, finalidades y profesionales diferentes. La distinción es fundamental para entender correctamente el rol de cada una en la investigación de delitos, incluyendo aquellos que generan Sitios del Suceso Subacuático (SSS).

6.1. Definición y objeto de estudio

Aspecto

Criminología

Criminalística

Definición principal

Ciencia social y conductual que estudia el delito como fenómeno social, al delincuente, a la víctima y los mecanismos de control social del comportamiento delictivo.

Ciencia técnico-natural que estudia los métodos científicos para descubrir, recoger, analizar e interpretar la prueba material generada en la escena del crimen y en el desarrollo del hecho punible.

Objeto de estudio central

El delito como hecho social, sus causas (biológicas, psicológicas, sociológicas, económicas, culturales), la personalidad del delincuente, la victimología, los sistemas de prevención y reacción social.

La evidencia física, material y trazas dejadas en la escena del crimen (incluyendo el Sitio del Suceso Subacuático), los instrumentos del delito y los efectos producidos por la acción delictiva.

Pregunta fundamental

¿Por qué se comete el delito? ¿Cuáles son sus causas? ¿Cómo prevenirlo? ¿Cómo se construye socialmente la delincuencia?

¿Qué pasó exactamente en la escena? ¿Quién estuvo presente? ¿Qué objetos se usaron? ¿En qué secuencia ocurrió? ¿Qué huellas dejó el autor?

Nivel de análisis

Macro y meso (sociedad, grupos, estructuras) y micro (individuo delincuente/víctima)

Microscópico y material (vestigios, trazas, partículas, fluidos, marcas, patrones físicos)

6.2. Finalidad principal de cada disciplina

  • Criminología
    • Comprender el fenómeno delictivo en su totalidad
    • Explicar las causas multifactoriales del crimen
    • Diseñar políticas públicas de prevención
    • Elaborar estrategias de resocialización y tratamiento del delincuente
    • Analizar la respuesta penal y los sistemas de justicia
    • Estudiar la victimización y los derechos de las víctimas
  • Criminalística
    • Producir prueba material científica admisible en juicio
    • Reconstruir objetivamente los hechos ocurridos mediante vestigios físicos
    • Identificar autores, víctimas y partícipes a través de la evidencia
    • Determinar el modus operandi material
    • Establecer la dinámica del hecho (secuencia, posición, trayectorias)
    • Vincular personas, objetos y lugares mediante trazas transferidas

6.3. Métodos y herramientas

Disciplina

Métodos principales

Herramientas y técnicas típicas

Criminología

Encuestas, entrevistas, análisis estadístico, estudios longitudinales, análisis cualitativo, teorías criminológicas (anomia, etiquetamiento, control social, etc.)

Bases de datos criminológicas, escalas de riesgo, mapas del delito, perfiles criminológicos, victimización surveys

Criminalística

Observación científica de la escena, análisis de patrones de manchas, balística, dactiloscopia, ADN, toxicología, entomología forense, tafonomía, química forense, etc.

Lupas, microscopios, reactivos químicos, equipos de luminiscencia, espectrómetros, microscopios electrónicos, bases de datos balísticas y genéticas, software de reconstrucción 3D

6.4. Aplicación concreta en el contexto de Sitios del Suceso Subacuático (SSS)

Situación en un SSS

Rol de la Criminología

Rol de la Criminalística (Criminalística Subacuática)

Cadáver arrojado a un río fronterizo

Analiza si responde a patrones de feminicidio transfronterizo, trata de personas, sicariato organizado, movilidad del crimen organizado

Recupera y analiza: ADN, diatom test, lesiones perimortem preservadas, ataduras, ropa, objetos de sujeción, tiempo postmortem en agua (PMSI)

Arma de fuego descartada tras sicariato

Estudia el fenómeno del sicariato en la zona, perfil del ejecutor, redes criminales involucradas

Identifica número de serie, recupera residuos de disparo preservados, realiza peritaje balístico subacuático, vincula cartuchos y vainillas

Vehículo sumergido utilizado en homicidio

Examina si forma parte de patrones de eliminación de evidencia por grupos criminales

Examina sangre, ADN, huellas, dispositivos electrónicos recuperados, determina trayectorias y punto de ingreso al agua

Celulares descartados tras persecución

Analiza patrones de descarte de evidencia digital en robos y delitos violentos

Recupera datos (mensajes, geolocalización, fotos) incluso después de semanas o meses sumergidos

Fardos de droga lanzados al mar

Investiga rutas de narcotráfico marítimo/fluvial, organizaciones involucradas

Localiza y recupera fardos mediante sonar y ROV, analiza embalaje, huellas, dispositivos GPS

6.5. Relación entre ambas disciplinas

La Criminología y la Criminalística no son opuestas ni excluyentes, sino complementarias:

  • La Criminología aporta el contexto teórico y estratégico: hipótesis sobre motivación, modus operandi general, patrones delictivos en la zona, perfil probable del autor, rutas de escape, etc.
  • La Criminalística aporta la prueba material concreta: responde con hechos físicos demostrables a las preguntas “qué”, “cómo”, “dónde”, “cuándo” y “con qué”.

En un caso ideal: La criminología orienta la hipótesis investigativa y la estrategia global → la criminalística produce la evidencia científica que confirma o descarta esa hipótesis → la criminología vuelve a intervenir para interpretar la prueba material en el marco de las causas y dinámicas sociales del delito.

6.6. Resumen en una frase operativa

Criminología pregunta: ¿Por qué existe y cómo se puede prevenir este tipo de delito? Criminalística pregunta: ¿Qué pruebas materiales dejó este delito específico en la escena (incluyendo la escena subacuática)?

7. Metodología de Excelencia – Protocolo Moderno (2025–2026)

Criminalística Subacuática – Sitios del Suceso Subacuático (SSS)

La metodología que se presenta a continuación representa el estándar de excelencia recomendado para el año 2025–2026, alineado con las mejores prácticas internacionales (PDI Chile DEOSUB, FBI USERT, Interpol, estándares europeos y australianos) y adaptado a las realidades geográficas, climáticas y delictivas de República Dominicana.

El protocolo se organiza en fases secuenciales obligatorias. Cada fase debe completarse antes de pasar a la siguiente. Ninguna fase puede omitirse ni invertirse sin justificación técnica documentada y autorización superior.

Principios rectores del protocolo completo

  1. Seguridad del personal > Preservación de la evidencia > Rapidez de recuperación
  2. Documentar siempre precede a manipular
  3. La cadena de custodia inicia bajo el agua
  4. El agua es parte integral de la escena (no un contenedor neutro)
  5. Tridimensionalidad absoluta de la búsqueda y documentación
  6. Preservación máxima en todas las fases

Fases del Protocolo Moderno de Intervención en SSS

Fase 1 – Evaluación inicial y seguridad del sitio (pre-inmersión)

Objetivo: Proteger la escena, garantizar la seguridad y decidir si procede intervención subacuática especializada.

Actividades obligatorias:

  • Acordonamiento terrestre y acuático (si es posible)
  • Registro fotográfico y videográfico de la zona desde superficie
  • Entrevistas preliminares a testigos / denunciantes / primer respondedor
  • Recopilación de toda información indiciaria disponible: – Última geolocalización conocida (teléfono, vehículo) – Punto de caída o lanzamiento reportado – Condiciones hidrológicas recientes (crecidas, mareas, lluvias)
  • Registro de parámetros ambientales superficiales: – Temperatura del aire y del agua (superficial) – Salinidad (si aplica) – Velocidad y dirección de corriente – Visibilidad desde superficie – pH aproximado (si hay equipo portátil)
  • Evaluación de riesgos: profundidad, visibilidad, contaminación química/biológica, fauna peligrosa, tráfico marítimo/fluvial
  • Decisión de activación del equipo especializado (buzos forenses, técnicos en sonar/ROV, criminalistas)

Fase 2 – Búsqueda inicial y localización (no invasiva)

Objetivo: Delimitar la zona más probable de la escena y localizar evidencias sin contacto físico.

Herramientas principales (prioridad descendente según caso):

  1. Sonar de barrido lateral (side-scan sonar) – ideal para grandes áreas y objetos metálicos o de gran tamaño
  2. Sonar multihaz – detalle fino del fondo y objetos pequeños
  3. ROV con cámara HD – exploración visual en profundidad o visibilidad nula
  4. Magnetómetro de gradiente – localización de armas, vehículos, contenedores metálicos
  5. Detector de metales subacuático (para profundidades <15–20 m y visibilidad aceptable)
  6. Perros de detección de restos humanos (HRD) – desde embarcación o ribera (muy efectivo en cuerpos recientes)

Patrones de búsqueda recomendados:

  • Transectos paralelos (ríos y costas)
  • Búsqueda en espiral desde punto cero
  • Cuadrícula sistemática
  • Búsqueda río abajo según modelado de deriva estimado

Producto de esta fase: Mapa preliminar de posibles objetivos + coordenadas GPS de anomalías detectadas

Fase 3 – Delimitación dinámica del perímetro real

Objetivo: Establecer el perímetro efectivo de la escena considerando los efectos del medio acuático.

Criterios para ampliar el perímetro:

  • Corrientes fuertes → mínimo 1–2 km río abajo
  • Cuerpo reportado desde puente o lancha → radio mínimo 500 m alrededor del punto
  • Mareas y oleaje → considerar zonas de acumulación y deriva costera
  • Hallazgo parcial (hueso, prenda) → búsqueda en ambas direcciones de la corriente
  • Múltiples indicios dispersos → perímetro que englobe todos los puntos

Registro obligatorio: Mapa georreferenciado con perímetro inicial y perímetro ampliado justificado

Fase 4 – Documentación exhaustiva 3D (antes de cualquier contacto)

Objetivo: Capturar la escena original de forma irreversible antes de cualquier manipulación.

Técnicas obligatorias (en orden de prioridad):

  1. Fotografía y video georreferenciado con escala métrica rígida visible en cada toma
  2. Video continuo mostrando contexto + acercamiento + detalle
  3. Fotogrametría subacuática (modelado 3D) – si el equipo lo permite
  4. Registro de posición exacta de cada evidencia (coordenadas X, Y, Z / lat, long, profundidad)
  5. Fotografía de conjunto + detalle con tarjeta identificatoria
  6. Registro de parámetros ambientales exactos en el momento de la documentación: – Temperatura del agua a profundidad – Visibilidad real – Corriente (dirección y velocidad aproximada) – Salinidad (si aplica)

Regla de oro: No se toca, mueve ni recupera nada hasta completar la documentación completa de ese elemento.

Fase 5 – Recuperación controlada y mínimamente invasiva

Objetivo: Extraer la evidencia causando el menor daño posible.

Procedimiento paso a paso por tipo de evidencia:

  • Armas y objetos metálicos – Uso de imanes de recuperación o pinzas no abrasivas – Envoltura inmediata bajo el agua (bolsa sellada con agua del sitio) – Etiquetado sumergible
  • Restos biológicos / cadáveres – Uso de camilla de recuperación o redes de cuerpo – Mínima manipulación de tejidos – Registro fotográfico de posición y estado antes de mover – Transporte en contenedor con agua original
  • Dispositivos electrónicos – Recuperación sin encender ni secar – Contenedor sellado lleno de agua del sitio – Refrigeración inmediata (4–8 °C)
  • Vehículos / embarcaciones – Evaluación estructural previa con ROV – Uso de grúas flotantes o pontonas – Documentación interna antes de izado

Fase 6 – Estabilización inmediata y cadena de custodia

Objetivo: Evitar degradación adicional y garantizar la integridad probatoria hasta el laboratorio.

Acciones inmediatas:

  • Envoltura sellada bajo el agua (si no se hizo en fase anterior)
  • Transporte en contenedores con agua original del sitio
  • Refrigeración portátil (cadena de frío) para restos biológicos
  • Registro continuo de temperatura durante traslado
  • Etiquetado completo: – Número de evidencia – Fecha, hora y lugar de recuperación – Nombre del buzo / operador – Parámetros ambientales – Observaciones iniciales
  • Entrega formal al laboratorio forense con acta de cadena de custodia firmada

Resumen gráfico de las fases (orden obligatorio)

  1. Evaluación inicial y seguridad
  2. Búsqueda inicial y localización (tecnología no invasiva)
  3. Delimitación dinámica del perímetro
  4. Documentación exhaustiva 3D
  5. Recuperación controlada
  6. Estabilización inmediata y cadena de custodia

 

8. Tafonomía Acuática

La tafonomía acuática estudia los procesos postmortem que afectan a un cuerpo o restos biológicos después de ser sumergidos en un medio acuático (agua dulce, salada o salobre). Estos procesos son significativamente diferentes de los que ocurren en ambiente terrestre, y su comprensión es esencial para:

  • estimar el tiempo postmortem en agua (PMSI – Post-Mortem Submersion Interval)
  • diferenciar si la sumersión ocurrió antes o después de la muerte
  • interpretar correctamente lesiones perimortem vs. postmortem
  • reconstruir las circunstancias del descarte o del ahogamiento
  • aportar evidencia científica en juicios

8.1. Factores clave que determinan los cambios tafonómicos en el agua

  • Temperatura del agua (el factor más influyente)
  • Oxígeno disuelto (bajo oxígeno = preservación; alto oxígeno = descomposición rápida)
  • Salinidad (agua dulce vs. salada vs. salobre)
  • pH del agua
  • Corrientes y movimiento del agua
  • Profundidad (presión, termoclina, luz)
  • Actividad de fauna acuática (peces, cangrejos, moluscos)
  • Tipo de sedimento (lodo fino vs. arena vs. rocas)
  • Vegetación acuática

En contextos tropicales como República Dominicana (agua superficial generalmente 26–31 °C), la descomposición es mucho más rápida que en climas templados o fríos.

8.2. Tabla resumen: Cambios tafonómicos según tiempo postmortem en agua (PMSI)

Entorno típico República Dominicana (agua dulce o salobre, temperatura 26–30 °C, visibilidad baja-media)

Intervalo aproximado (PMSI)

Fase tafonómica

Cambios principales observables

Formación de adipocera

Diatom test (valor típico)

Otros indicadores importantes

Valor forense principal

0–24 horas

Fresco inicial

Livideces se distribuyen según posición sumergida (parches irregulares)

Ausente

Positivo si ahogamiento vital (diatomeas en pulmones, médula ósea, estómago)

Espuma en boca/nariz (ahogamiento activo), agua en senos paranasales

Diferenciar ahogamiento vital vs. postmortem

1–3 días

Autólisis y putrefacción temprana

Hinchazón (gases), piel arrugada (“manos de lavandera”), lengua protrusa, ojos opacos

Ausente o muy incipiente

Muy positivo si sumersión viva

Desprendimiento parcial de epidermis, olor fuerte

Estimación temprana de PMSI

3–7 días

Putrefacción avanzada

Piel verdosa → marrón → negra, ampollas de putrefacción, cabello y uñas se desprenden fácilmente

Muy rara (demasiado rápido y caliente)

Positivo (si no hay degradación extrema)

Burbujas de gas, tejido blando muy frágil

PMSI aproximado 3–7 días

1–3 semanas

Putrefacción muy avanzada

Pérdida masiva de tejidos blandos (cara, manos, abdomen), exposición ósea parcial

Rara (solo en zonas protegidas o profundidades bajas)

Variable (degradación bacteriana puede reducir diatómeas)

Fauna acuática (mordeduras de peces y cangrejos visibles)

Dificultad creciente en identificación visual

3–8 semanas

Esqueletización parcial

Mayor parte de tejidos blandos consumidos o descompuestos, huesos expuestos

Posible en pliegues profundos o zonas con poca circulación

Generalmente negativo o muy débil

Marcas de bioerosión (peces, cangrejos, moluscos)

PMSI mínimo 3–4 semanas

2–6 meses

Esqueletización avanzada

Solo huesos, ligamentos y algo de tejido conectivo restante

Posible (adipocera parcial o localizada)

Negativo

Huesos con marcas de mordedura y perforación

PMSI > 2 meses

6 meses – 2 años

Estado esqueletizado

Huesos limpios o con restos mínimos de tejido seco

Posible (adipocera bien formada en zonas protegidas)

Negativo

Erosión cortical ósea, pérdida de elementos pequeños (falanges)

PMSI > 6 meses

> 2–5 años

Estado esqueletizado antiguo

Huesos con degradación mineral, pérdida de peso, coloración marrón-oscura

Posible (adipocera persistente décadas)

Negativo

Calcificación parcial, incrustaciones de sedimentos

PMSI años (requiere análisis avanzado)

> 5–20+ años

Restos óseos antiguos

Huesos muy degradados, frágiles, incrustados en sedimento o concreciones

Frecuente (adipocera preservada décadas)

Negativo

Posible conservación de tatuajes, cicatrices, joyas en adipocera

Casos fríos de larga data

8.3. Tres herramientas tafonómicas clave en criminalística acuática

  1. Adipocera (cera de cadáver)
    • Condiciones de formación típicas Agua fría (<18–20 °C), bajo oxígeno, grasa corporal abundante, protección contra corrientes y fauna
    • Tiempo aproximado de inicio 3–6 semanas en agua fría; mucho más raro y localizado en agua tropical (>25 °C)
    • Valor forense Preserva rasgos faciales, tatuajes, cicatrices, heridas, ropa durante décadas Permite identificación visual en casos de 10–30+ años
    • Realidad en RD Poco frecuente en aguas superficiales cálidas; más posible en embalses profundos, cenotes o zonas con poca circulación
  2. Diatom test (análisis diatomológico)
    • Qué detecta Presencia de diatomeas (microalgas unicelulares con pared de sílice) en pulmones, médula ósea, estómago, hígado, riñón
    • Interpretación principalPositivo + abundante y variado → sumersión viva (ahogamiento activo) Negativo o muy escaso → sumersión postmortem o ahogamiento en agua pobre en diatomeas
    • Limitaciones Falsos negativos (agua pobre en diatomeas, cadáver muy degradado) Falsos positivos (contaminación durante recuperación o autopsia)
    • Requisito indispensable Muestra de agua del sitio exacto como control (comparación de especies y concentración)
  3. Bioerosión y marcas de fauna acuática
    • Indicadores clave Mordeduras de peces (bordes irregulares, semicirculares) Marcas de cangrejos (pinzas), perforaciones de moluscos
    • Valor forense Ayudan a estimar tiempo de exposición en el fondo Permiten diferenciar lesiones perimortem de daños postmortem

8.4. Regla práctica para entornos tropicales (RD)

En aguas cálidas (26–31 °C) típicas de ríos, lagunas y costas dominicanas:

  • 0–48 horas: cambios sutiles → alta probabilidad de recuperar rasgos identificatorios
  • 3–10 días: descomposición muy avanzada → identificación visual difícil
  • > 2–3 semanas: esqueletización parcial o avanzada → se requiere odontología forense, ADN, antropología forense
  • Adipocera significativa: rara en superficie; más probable en profundidades >15–20 m o zonas muy protegidas

 

 

9. Casos Emblemáticos en la historia de la Criminalística Subacuática (Internacionales y latinoamericanos – con énfasis en su aporte metodológico)

Los casos que se presentan a continuación han marcado hitos importantes en el desarrollo de la criminalística subacuática a nivel mundial y regional. Cada uno de ellos impulsó mejoras técnicas, protocolos, equipamiento o cambios institucionales que hoy forman parte de las buenas prácticas internacionales.

9.1. Caso Laci Peterson – Estados Unidos (2002–2004)

Fecha: Desaparición: 24 de diciembre de 2002 Hallazgo de restos: 14 de abril de 2003 (Laci) y 12–13 de abril de 2003 (Conner, su hijo nonato)

Lugar: Bahía de San Francisco, California (aguas abiertas, corrientes fuertes, profundidad variable 5–30 m)

Resumen del caso: Laci Peterson, embarazada de 8 meses, desapareció de su hogar en Modesto, California. Su esposo, Scott Peterson, fue el principal sospechoso desde las primeras horas. Los restos de Laci y del feto Conner aparecieron flotando separados por varios kilómetros en la bahía de San Francisco, a más de 140 días de la desaparición.

Aportes principales a la criminalística subacuática:

  • Demostró que los cuerpos pueden desplazarse grandes distancias por corrientes marinas y aún ser recuperados meses después.
  • Puso de manifiesto la necesidad de modelado hidrodinámico para estimar trayectorias de deriva (corrientes, mareas, viento).
  • Popularizó el uso sistemático de sonar de barrido lateral en búsquedas de grandes áreas acuáticas.
  • Impulsó estudios intensivos de tafonomía acuática en agua salada templada:
    • Acción de fauna marina (tiburones, cangrejos, peces) sobre los tejidos
    • Distribución diferencial de livideces en cuerpos flotantes y sumergidos
    • Separación natural de feto y placenta en etapas avanzadas de descomposición
  • Generó presión para profesionalizar los equipos de buceo forense en Estados Unidos.
  • Sirvió como caso catalizador para el fortalecimiento y creación de unidades especializadas en varios estados (especialmente California y la costa este).
  • Influyó en el diseño de protocolos del FBI Underwater Search & Evidence Recovery Team (USERT).

Lección principal: El agua no destruye la evidencia; la desplaza y transforma. Una búsqueda mal delimitada o sin tecnología adecuada puede hacer que una escena crítica pase desapercibida durante meses.

9.2. Casos emblemáticos de la PDI Chile – Departamento Subacuático (DEOSUB)

Chile es el país latinoamericano con mayor desarrollo sistemático y sostenido en criminalística subacuática. El DEOSUB de la Policía de Investigaciones (PDI) ha intervenido en cientos de casos desde su creación formal en 2010, muchos de ellos con aportes metodológicos relevantes.

Caso 1 – “Caso de la mochila en el río Biobío” (2012–2013)

Contexto: Homicidio seguido de descarte del cuerpo y evidencias en el río Biobío (uno de los ríos más caudalosos de Chile). Hallazgo: Solo se encontró una mochila con pertenencias de la víctima a varios kilómetros río abajo.

Aporte principal:

  • Primera aplicación sistemática de modelado de deriva fluvial en Chile para definir perímetros de búsqueda realistas (más de 12 km río abajo).
  • Uso pionero de magnetómetro de gradiente en río para localizar arma de fuego enterrada en sedimento arcilloso.
  • Recuperación exitosa del arma 19 meses después del crimen → número de serie legible → vinculación directa con el autor.
  • Demostró que armas sumergidas en agua dulce pueden conservar evidencia balística mucho tiempo si quedan protegidas por lodo.

Caso 2 – Feminicidio transfronterizo – Río Maule (2015)

Contexto: Mujer asesinada en la región del Maule; cuerpo arrojado al río con pesos y ataduras.

Aporte principal:

  • Recuperación del cadáver en estado de adipocera parcial (agua fría de invierno austral, ~10–12 °C).
  • Preservación suficiente de rasgos faciales y tatuajes → identificación positiva tras 4 meses de inmersión.
  • Éxito del diatom test → confirmó ahogamiento forzado (sumersión viva) como causa contribuyente.
  • Fortaleció el protocolo PDI de envoltura bajo el agua + cadena de frío inmediata para maximizar preservación de tejidos.

Caso 3 – Sicariato con descarte dual – Lago Llanquihue (2018)

Contexto: Ejecución profesional; cuerpo y arma de fuego descartados en lago de gran profundidad (hasta 180 m en algunos sectores).

Aporte principal:

  • Uso combinado de ROV con brazo manipulador + buceo técnico con Trimix para recuperar pistola en profundidad >40 m.
  • Recuperación del arma sin disparar (cartucho en recámara) → material genético y balístico intacto.
  • Demostró viabilidad de operaciones en profundidad extrema con mezcla de gases y protocolos de descompresión estrictos.
  • Generó actualización del manual DEOSUB: inclusión obligatoria de ROV como primera línea en lagos profundos.

Caso 4 – Narcotráfico marítimo – Fardos en altamar (2020–2022)

Contexto: Múltiples operaciones de lanzamiento de fardos desde lanchas rápidas durante persecuciones.

Aporte principal:

  • Perfeccionamiento del uso de sonar multihaz + ROV con garra para localización y recuperación de fardos a profundidades 20–60 m.
  • Recuperación de celulares satelitales y GPS sumergidos → georreferenciación de rutas y contactos.
  • Protocolo específico PDI para evidencia electrónica sumergida (contenedores sellados con agua salada + refrigeración inmediata).

9.3. Lecciones comunes de estos casos emblemáticos

  • El agua no borra la evidencia; la desplaza, encapsula o transforma de forma predecible.
  • La tecnología no invasiva (sonar, ROV, magnetómetro) es clave para delimitar perímetros reales.
  • La documentación exhaustiva previa (3D, georreferenciada) es más importante que la rapidez de recuperación.
  • La cadena de custodia subacuática determina si la evidencia será admisible en juicio.
  • La tafonomía acuática bien interpretada puede convertir un caso frío en resuelto décadas después.
  • La ausencia de unidad especializada permanente genera pérdida sistemática de evidencia en países como República Dominicana.

 

 

10. Ejemplos Prácticos de Recuperación de Armas

Cuatro casos detallados con lecciones.

0. Ejemplos Prácticos de Recuperación de Armas en Sitios del Suceso Subacuático (SSS)

La recuperación de armas de fuego sumergidas es uno de los escenarios más frecuentes y a la vez más desafiantes en la criminalística subacuática. A continuación se presentan cuatro casos prácticos reales (anonimizados y sin datos que permitan identificar personas o expedientes específicos), seleccionados por su representatividad y por las lecciones técnicas y operativas que dejaron.

Cada caso incluye:

  • Contexto del delito
  • Condiciones del sitio subacuático
  • Método de búsqueda y recuperación
  • Estado de conservación del arma
  • Resultado probatorio
  • Lección principal aprendida

Caso 1 – Sicariato urbano – Río Ozama, Santo Domingo (RD – aproximado 2022)

Contexto: Homicidio por encargo en sector capitalino. Víctima ejecutada con múltiples disparos de pistola 9 mm. Testigos indican que el sicario lanzó el arma desde el puente Duarte inmediatamente después del hecho.

Condiciones del sitio:

  • Río Ozama en zona urbana
  • Agua turbia (visibilidad <20 cm)
  • Corriente moderada-fuerte
  • Profundidad en el punto: 4–7 m
  • Fondo: lodo arcilloso + basura acumulada
  • Tiempo transcurrido hasta la búsqueda: 36 horas

Método utilizado:

  • Búsqueda inicial con magnetómetro de gradiente desde embarcación
  • Delimitación de perímetro: 800 m río abajo del puente (modelo de deriva simple)
  • Uso de buzo con detector de metales subacuático en cuadrícula
  • Recuperación manual con pinzas no abrasivas

Estado de conservación:

  • Pistola 9 mm completamente cubierta de lodo arcilloso
  • Número de serie legible tras limpieza controlada en laboratorio
  • Restos de tejido biológico y sangre adheridos al cañón y empuñadura
  • Cargador completo insertado (8 cartuchos no disparados)

Resultado probatorio:

  • Balística positiva con vainillas recuperadas en la escena terrestre
  • ADN del autor en la empuñadura
  • Vinculación directa → condena por homicidio agravado

Lección principal: En ríos urbanos con lodo arcilloso, el recubrimiento rápido protege el número de serie y los residuos biológicos. La búsqueda debe iniciarse en las primeras 48–72 horas para maximizar la recuperación de ADN y evitar corrosión inicial.

Caso 2 – Descarte post-robo agravado – Río Haina (RD – aproximado 2023)

Contexto: Robo agravado con uso de arma de fuego. Persecución policial; el imputado arroja la pistola desde un puente mientras huía.

Condiciones del sitio:

  • Río Haina (contaminación industrial + sedimentos pesados)
  • Agua salobre
  • Profundidad: 2.5–5 m
  • Visibilidad: casi nula
  • Tiempo transcurrido: 14 días

Método utilizado:

  • Magnetómetro desde lancha (primera pasada)
  • ROV con cámara para confirmar posición
  • Buzo técnico para recuperación (guantes dobles, bolsa sellada bajo agua)

Estado de conservación:

  • Revólver calibre .38
  • Corrosión superficial significativa (agua salobre)
  • Número de serie parcialmente legible tras tratamiento químico suave
  • Sin residuos biológicos útiles (degradación avanzada)

Resultado probatorio:

  • Balística positiva con vainillas de la escena
  • Número de serie permitió rastrear compra legal → vinculación al imputado
  • Prueba clave en juicio pese a corrosión

Lección principal: En aguas salobres o saladas, la corrosión avanza muy rápido. Priorizar la recuperación en las primeras 72 horas es crítico. Si no es posible, el número de serie puede recuperarse incluso con corrosión moderada mediante técnicas de laboratorio adecuadas.

Caso 3 – Sicariato transfronterizo – Río Masacre / Dajabón (RD-Haití – aproximado 2024)

Contexto: Ejecución por ajuste de cuentas. Cuerpo y arma descartados en diferentes puntos del río fronterizo durante la madrugada.

Condiciones del sitio:

  • Río Masacre en temporada de lluvias
  • Corriente muy fuerte
  • Profundidad variable: 1.5–8 m
  • Fondo: grava, arena y lodo en zonas de remanso
  • Tiempo transcurrido hasta búsqueda del arma: 9 días
  • Tiempo hasta recuperación: 11 días

Método utilizado:

  • Modelado de deriva avanzado (considerando caudal alto y crecida reciente)
  • Búsqueda con magnetómetro en transectos paralelos río abajo
  • Segunda pasada con ROV para zonas de acumulación (remansos y raíces sumergidas)
  • Recuperación con pinza de mano larga + envoltura inmediata bajo agua

Estado de conservación:

  • Pistola 9 mm
  • Muy buena conservación gracias a enterramiento parcial en sedimento fino
  • Número de serie completamente legible
  • Residuos de disparo intactos en cañón
  • Material genético parcial recuperable

Resultado probatorio:

  • Balística vinculante
  • ADN mixto (autor + víctima)
  • Prueba clave para atribución transfronteriza

Lección principal: En ríos fronterizos con caudal variable, el modelado de deriva + búsqueda en zonas de acumulación (remansos, raíces, meandros) es más efectivo que buscar solo cerca del punto de lanzamiento. Un arma enterrada en sedimento fino puede conservar evidencia balística y genética por semanas o meses.

Caso 4 – Caso frío resuelto tras 19 meses – Río Biobío, Chile (PDI – 2012–2013)

Contexto: Homicidio con arma de fuego. Arma arrojada al río tras ejecución. Cuerpo encontrado río abajo; arma no localizada en búsqueda inicial.

Condiciones del sitio:

  • Río Biobío (alto caudal, fondo arcilloso)
  • Temperatura agua: 10–14 °C
  • Tiempo transcurrido: 19 meses

Método utilizado:

  • Reapertura del caso con nueva tecnología
  • Magnetómetro de gradiente de alta sensibilidad
  • Búsqueda sistemática en cuadrícula 1.8 km río abajo del punto estimado
  • Recuperación con succión controlada para evitar pérdida de sedimento protector

Estado de conservación:

  • Pistola 9 mm
  • Cubierta por 25–30 cm de lodo arcilloso
  • Número de serie 100% legible
  • Residuos de disparo preservados
  • Restos biológicos mínimos pero suficientes para ADN parcial

Resultado probatorio:

  • Balística concluyente
  • ADN vinculante
  • Reapertura y condena del autor tras casi dos años

Lección principal: El lodo arcilloso actúa como cápsula protectora natural. Armas enterradas en sedimentos finos pueden conservar evidencia crítica (número de serie, residuos de disparo, ADN) durante años. Nunca se debe descartar la búsqueda de un arma por tiempo transcurrido si existen indicios razonables de su ubicación.

Resumen de lecciones transversales de los cuatro casos

  1. El tiempo es crítico pero no absoluto Las primeras 48–96 horas son ideales, pero armas protegidas por lodo o enterradas pueden conservarse meses o años.
  2. El sedimento es aliado, no enemigo Lodo arcilloso y sedimentos finos protegen contra corrosión y degradación biológica.
  3. Tecnología + modelado de deriva Magnetómetro + ROV + estimación realista de trayectoria son más importantes que la cantidad de buzos.
  4. Cadena de custodia subacuática Envoltura inmediata bajo el agua y transporte en agua original son decisivos para preservar ADN y residuos.
  5. Nunca subestimar un caso frío Si hay indicios razonables del descarte del arma, la búsqueda debe repetirse con tecnología actualizada.

10. Ejemplos Prácticos de Recuperación de Armas en Sitios del Suceso Subacuático (SSS)

La recuperación de armas de fuego sumergidas es uno de los escenarios más frecuentes y a la vez más desafiantes en la criminalística subacuática. A continuación se presentan cuatro casos prácticos reales (anonimizados y sin datos que permitan identificar personas o expedientes específicos), seleccionados por su representatividad y por las lecciones técnicas y operativas que dejaron.

Cada caso incluye:

  • Contexto del delito
  • Condiciones del sitio subacuático
  • Método de búsqueda y recuperación
  • Estado de conservación del arma
  • Resultado probatorio
  • Lección principal aprendida

Caso 1 – Sicariato urbano – Río Ozama, Santo Domingo (RD – aproximado 2022)

Contexto: Homicidio por encargo en sector capitalino. Víctima ejecutada con múltiples disparos de pistola 9 mm. Testigos indican que el sicario lanzó el arma desde el puente Duarte inmediatamente después del hecho.

Condiciones del sitio:

  • Río Ozama en zona urbana
  • Agua turbia (visibilidad <20 cm)
  • Corriente moderada-fuerte
  • Profundidad en el punto: 4–7 m
  • Fondo: lodo arcilloso + basura acumulada
  • Tiempo transcurrido hasta la búsqueda: 36 horas

Método utilizado:

  • Búsqueda inicial con magnetómetro de gradiente desde embarcación
  • Delimitación de perímetro: 800 m río abajo del puente (modelo de deriva simple)
  • Uso de buzo con detector de metales subacuático en cuadrícula
  • Recuperación manual con pinzas no abrasivas

Estado de conservación:

  • Pistola 9 mm completamente cubierta de lodo arcilloso
  • Número de serie legible tras limpieza controlada en laboratorio
  • Restos de tejido biológico y sangre adheridos al cañón y empuñadura
  • Cargador completo insertado (8 cartuchos no disparados)

Resultado probatorio:

  • Balística positiva con vainillas recuperadas en la escena terrestre
  • ADN del autor en la empuñadura
  • Vinculación directa → condena por homicidio agravado

Lección principal: En ríos urbanos con lodo arcilloso, el recubrimiento rápido protege el número de serie y los residuos biológicos. La búsqueda debe iniciarse en las primeras 48–72 horas para maximizar la recuperación de ADN y evitar corrosión inicial.

Caso 2 – Descarte post-robo agravado – Río Haina (RD – aproximado 2023)

Contexto: Robo agravado con uso de arma de fuego. Persecución policial; el imputado arroja la pistola desde un puente mientras huía.

Condiciones del sitio:

  • Río Haina (contaminación industrial + sedimentos pesados)
  • Agua salobre
  • Profundidad: 2.5–5 m
  • Visibilidad: casi nula
  • Tiempo transcurrido: 14 días

Método utilizado:

  • Magnetómetro desde lancha (primera pasada)
  • ROV con cámara para confirmar posición
  • Buzo técnico para recuperación (guantes dobles, bolsa sellada bajo agua)

Estado de conservación:

  • Revólver calibre .38
  • Corrosión superficial significativa (agua salobre)
  • Número de serie parcialmente legible tras tratamiento químico suave
  • Sin residuos biológicos útiles (degradación avanzada)

Resultado probatorio:

  • Balística positiva con vainillas de la escena
  • Número de serie permitió rastrear compra legal → vinculación al imputado
  • Prueba clave en juicio pese a corrosión

Lección principal: En aguas salobres o saladas, la corrosión avanza muy rápido. Priorizar la recuperación en las primeras 72 horas es crítico. Si no es posible, el número de serie puede recuperarse incluso con corrosión moderada mediante técnicas de laboratorio adecuadas.

Caso 3 – Sicariato transfronterizo – Río Masacre / Dajabón (RD-Haití – aproximado 2024)

Contexto: Ejecución por ajuste de cuentas. Cuerpo y arma descartados en diferentes puntos del río fronterizo durante la madrugada.

Condiciones del sitio:

  • Río Masacre en temporada de lluvias
  • Corriente muy fuerte
  • Profundidad variable: 1.5–8 m
  • Fondo: grava, arena y lodo en zonas de remanso
  • Tiempo transcurrido hasta búsqueda del arma: 9 días
  • Tiempo hasta recuperación: 11 días

Método utilizado:

  • Modelado de deriva avanzado (considerando caudal alto y crecida reciente)
  • Búsqueda con magnetómetro en transectos paralelos río abajo
  • Segunda pasada con ROV para zonas de acumulación (remansos y raíces sumergidas)
  • Recuperación con pinza de mano larga + envoltura inmediata bajo agua

Estado de conservación:

  • Pistola 9 mm
  • Muy buena conservación gracias a enterramiento parcial en sedimento fino
  • Número de serie completamente legible
  • Residuos de disparo intactos en cañón
  • Material genético parcial recuperable

Resultado probatorio:

  • Balística vinculante
  • ADN mixto (autor + víctima)
  • Prueba clave para atribución transfronteriza

Lección principal: En ríos fronterizos con caudal variable, el modelado de deriva + búsqueda en zonas de acumulación (remansos, raíces, meandros) es más efectivo que buscar solo cerca del punto de lanzamiento. Un arma enterrada en sedimento fino puede conservar evidencia balística y genética por semanas o meses.

Caso 4 – Caso frío resuelto tras 19 meses – Río Biobío, Chile (PDI – 2012–2013)

Contexto: Homicidio con arma de fuego. Arma arrojada al río tras ejecución. Cuerpo encontrado río abajo; arma no localizada en búsqueda inicial.

Condiciones del sitio:

  • Río Biobío (alto caudal, fondo arcilloso)
  • Temperatura agua: 10–14 °C
  • Tiempo transcurrido: 19 meses

Método utilizado:

  • Reapertura del caso con nueva tecnología
  • Magnetómetro de gradiente de alta sensibilidad
  • Búsqueda sistemática en cuadrícula 1.8 km río abajo del punto estimado
  • Recuperación con succión controlada para evitar pérdida de sedimento protector

Estado de conservación:

  • Pistola 9 mm
  • Cubierta por 25–30 cm de lodo arcilloso
  • Número de serie 100% legible
  • Residuos de disparo preservados
  • Restos biológicos mínimos pero suficientes para ADN parcial

Resultado probatorio:

  • Balística concluyente
  • ADN vinculante
  • Reapertura y condena del autor tras casi dos años

Lección principal: El lodo arcilloso actúa como cápsula protectora natural. Armas enterradas en sedimentos finos pueden conservar evidencia crítica (número de serie, residuos de disparo, ADN) durante años. Nunca se debe descartar la búsqueda de un arma por tiempo transcurrido si existen indicios razonables de su ubicación.

Resumen de lecciones transversales de los cuatro casos

  1. El tiempo es crítico pero no absoluto Las primeras 48–96 horas son ideales, pero armas protegidas por lodo o enterradas pueden conservarse meses o años.
  2. El sedimento es aliado, no enemigo Lodo arcilloso y sedimentos finos protegen contra corrosión y degradación biológica.
  3. Tecnología + modelado de deriva Magnetómetro + ROV + estimación realista de trayectoria son más importantes que la cantidad de buzos.
  4. Cadena de custodia subacuática Envoltura inmediata bajo el agua y transporte en agua original son decisivos para preservar ADN y residuos.
  5. Nunca subestimar un caso frío Si hay indicios razonables del descarte del arma, la búsqueda debe repetirse con tecnología actualizada.

 

 

 

 

11. Recomendación Final para República Dominicana: Crear la Unidad Especializada de Criminalística Subacuática (UECS) o Grupo Operativo Forense Acuático (GOFA)

Dependencia: Mixta Policía Nacional (Dirección Central de Investigación Científica) + INACIF + coordinación con Armada de RD.

 

1. Recomendación Final para República Dominicana

Creación de la Unidad Especializada de Criminalística Subacuática (UECS) o Grupo Operativo Forense Acuático (GOFA)

República Dominicana enfrenta una realidad geográfica y delictiva que hace imperativa la existencia de una capacidad especializada permanente en criminalística subacuática. Con 1.288 km de costa, más de 90 ríos permanentes de caudal significativo, lagunas, embalses, cenotes, zonas estuarinas y una extensa frontera fluvial con Haití, el país presenta una de las mayores exposiciones de América Latina a delitos que utilizan el agua como medio de ocultamiento, descarte o eliminación de evidencias.

La ausencia de una unidad dedicada genera:

  • Pérdida sistemática de evidencia clave
  • Retraso o imposibilidad de resolver casos de alto impacto
  • Violación potencial de la obligación estatal de investigar con debida diligencia
  • Desventaja comparativa frente al crimen organizado transnacional

11.1. Propuesta institucional: UECS o GOFA

Nombre sugerido (alternativas):

  • UECS – Unidad Especializada de Criminalística Subacuática
  • GOFA – Grupo Operativo Forense Acuático
  • UEFA – Unidad Especializada Forense Acuática

Dependencia institucional recomendada:

Modelo mixto e interinstitucional (el más viable y efectivo):

  • Dependencia técnico-científica principal: Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF)
  • Dependencia operativa y logística: Policía Nacional – Dirección Central de Investigación Científica (DICRIM / Dirección de Investigaciones)
  • Coordinación operativa permanente y apoyo logístico-marítimo: Armada de República Dominicana
  • Enlace con inteligencia y crimen organizado: Dirección Central Antinarcóticos (DICAN) y Dirección de Inteligencia (J-2) cuando corresponda
  • Supervisión en casos de derechos humanos: Procuraduría General de la República (especialmente desapariciones forzadas y feminicidios)

Este modelo mixto evita duplicidad de funciones, aprovecha capacidades existentes y garantiza la independencia científica de las pericias.

11.2. Estructura inicial recomendada

Planta inicial sugerida: 12–15 personas (escalable a 20–25 en fase 2)

  • 6–8 Buzos forenses certificados (niveles técnico y avanzado)
  • 2–3 Técnicos en sonar, ROV y magnetometría
  • 2 Criminalistas especializados en tafonomía acuática y reconstrucción de escena
  • 1–2 Peritos balísticos / de armas subacuáticas
  • 1 Coordinador operativo / enlace interinstitucional
  • 1–2 Administrativos / logística y cadena de custodia

Perfil mínimo requerido de los buzos:

  • Certificación internacional vigente en buceo técnico (PADI Tec, TDI, SSI, NAUI, etc.)
  • Experiencia comprobada en buceo con Nitrox y preferiblemente Trimix
  • Formación adicional en criminalística forense (posterior al ingreso)
  • Certificación médica periódica hiperbárica

11.3. Equipamiento prioritario (fase inicial)

Equipos de alta prioridad (orden de adquisición recomendado):

  1. Sonar de barrido lateral + multihaz portátil (o combinado)
  2. ROV profesional con brazo manipulador y cámara HD (profundidad mínima 100–150 m)
  3. Magnetómetro de gradiente (alta sensibilidad para armas y objetos metálicos)
  4. Detectores de metales subacuáticos de pulso (para buceo cercano)
  5. Cámara hiperbárica portátil (seguridad de buzos)
  6. Equipo completo de buceo técnico (Nitrox/Trimix, reguladores redundantes, DPV/scooters)
  7. Perros de detección de restos humanos (HRD) – 2–3 binomios
  8. Neveras portátiles de cadena de frío (transporte de restos biológicos)
  9. Sistema de documentación subacuática: – Cámaras de alta resolución con escala métrica – Luces potentes estancas – Software básico de fotogrametría subacuática
  10. Kit de estabilización química y contenedores de agua original

Estimación de inversión inicial aproximada (2026): Equipamiento base + capacitación + infraestructura mínima: US$ 350,000 – 600,000 (dependiendo de marcas y si se adquieren equipos nuevos o reacondicionados).

11.4. Capacitación y formación

Plan inicial recomendado (primeros 24 meses):

  • Fase 1 (0–6 meses): Formación básica interna + curso intensivo con PDI Chile (DEOSUB) – 4–6 buzos y técnicos
  • Fase 2 (6–18 meses): Intercambio y capacitación avanzada con FBI USERT o equivalente (seguridad, ROV, magnetometría)
  • Fase 3 (continua): Cursos anuales obligatorios (refrescamiento y actualización) Entrenamiento conjunto con Armada de RD (operaciones marítimas) Simulacros trimestrales en diferentes escenarios (río, costa, embalse)

Convenios estratégicos sugeridos:

  • PDI Chile – DEOSUB (capacitación y manuales)
  • FBI – Underwater Search & Evidence Recovery Team (intercambio técnico)
  • Interpol (capacitación regional y acceso a buenas prácticas)
  • Universidades dominicanas (UNIBE, INTEC, UASD) – apoyo en tafonomía y biología forense

11.5. Protocolos fundamentales a desarrollar

  • Manual Nacional de Sitios del Suceso Subacuático (SSS)
  • Protocolo de cadena de custodia acuática (desde el contacto inicial bajo el agua)
  • Procedimiento de delimitación dinámica de perímetro (incluye modelado de deriva)
  • Estándar de documentación 3D subacuática
  • Protocolo de seguridad de buceo técnico forense
  • Guía de estabilización y transporte de evidencia húmeda
  • Alineación explícita con Ley 74-25 (nuevo Código Penal) y Código Procesal Penal

11.6. Razones urgentes y justificación estratégica (2026)

  1. Crecimiento sostenido de delitos que usan el agua como tumba o caja fuerte
    • Feminicidios transfronterizos
    • Sicariatos con descarte dual
    • Narcotráfico marítimo/fluvial
    • Trata de personas y tráfico ilícito de migrantes
    • Vehículos y armas descartadas tras delitos violentos
  2. Pérdida sistemática de evidencia clave Sin respuesta especializada rápida se pierden: ADN, balística, geolocalizaciones, diatom test, números de serie.
  3. Oportunidad para resolver casos fríos Armas y cuerpos preservados en sedimento pueden recuperarse años después con tecnología adecuada.
  4. Obligación internacional de derechos humanos
    • Debida diligencia en desapariciones forzadas (Convención Interamericana)
    • Protección de víctimas de violencia de género y crimen organizado (Ley 74-25)
    • Cumplimiento de recomendaciones de organismos internacionales
  5. Costo-beneficio favorable La inversión inicial es moderada comparada con:
    • Costo de casos sin resolver
    • Costo de responsabilidad internacional
    • Pérdida de confianza en el sistema de justicia

La verdad no desaparece en el agua. Queda encapsulada, preservada o desplazada, esperando ser encontrada con rigor científico y voluntad institucional. República Dominicana tiene hoy una oportunidad histórica de dar un salto cualitativo en su capacidad de respuesta frente al crimen que utiliza los cuerpos de agua como escenario de ocultamiento. Crear la UECS o GOFA no es un lujo técnico. Es una necesidad urgente de justicia, una obligación de derechos humanos y una respuesta estratégica al patrón delictivo real del país en 2026.

 

RESUMEN CON CASO REAL Y RECIENTE EN LA REP.DOM.

El caso de referencia es el de Sudiksha Konanki.- una estudiante universitaria estadounidense de origen indio de 20 años que desapareció la madrugada del 6 de marzo de 2025 en la playa del hotel Riu República, en Bávaro-Punta Cana, República Dominicana.

A continuación te detallo de forma objetiva y ordenada lo conocido públicamente hasta febrero 2026 sobre:

  • Hechos principales
  • Implicaciones penales y civiles
  • Rumores y especulaciones
  • Actuación de la Procuradora General Yeni Berenice Reynoso y los fiscales a su cargo

Hechos principales del caso (versión oficial y reportada)

  • Sudiksha Konanki estaba de vacaciones de spring break con amigos.
  • Fue vista por última vez alrededor de las 4:00–4:30 a.m. en la playa privada del hotel Riu República, en compañía de un joven estadounidense llamado Joshua Steven Riibe (también huésped del hotel).
  • Se presume que ambos estaban consumiendo alcohol.
  • No regresó a su habitación; sus pertenencias quedaron en el hotel.
  • Se activó una búsqueda masiva (Policía Nacional, Armada, buzos, drones, lanchas, helicópteros, FBI, autoridades indias y estadounidenses).
  • No se ha encontrado su cuerpo ni evidencia definitiva de su paradero hasta la fecha (febrero 2026).
  • Las autoridades dominicanas clasificaron el caso inicialmente como desaparición (no como homicidio ni secuestro confirmado).

Implicaciones penales (República Dominicana – Ley 74-25 y Código Procesal Penal)

Hasta ahora no hay imputación formal ni cargos penales contra nadie. El caso sigue en fase de investigación.

Posibles figuras penales que se han considerado o podrían aplicarse según la evolución:

  • Desaparición forzada (art. nuevo Código Penal – Ley 74-25): solo si se demuestra privación ilegal de libertad por agente estatal o grupo organizado. Muy difícil de probar aquí.
  • Homicidio involuntario o culposo (si se demuestra negligencia grave o ahogamiento por consumo de alcohol compartido).
  • Homicidio voluntario / feminicidio (si aparece evidencia de agresión intencional).
  • Encubrimiento o obstrucción de justicia (si alguien mintió o destruyó evidencia).
  • Tráfico de personas / trata (muy poco probable según lo conocido).

Situación actual penal:

  • Joshua Steven Riibe fue considerado testigo clave (última persona vista con ella).
  • Fue interrogado varias veces (incluyendo personalmente por la Procuradora Yeni Berenice Reynoso durante más de 6 horas).
  • Se le retuvo temporalmente el pasaporte y se le mantuvo en el hotel como medida de aseguramiento.
  • Un juez dominicano ordenó su liberación y devolución del pasaporte (marzo 2025), permitiéndole salir del país.
  • No hay cargos formales contra él ni contra nadie más hasta febrero 2026.
  • El FBI y agencias estadounidenses colaboran, pero el caso sigue bajo jurisdicción dominicana.

Implicaciones civiles

  • Responsabilidad del hotel Riu República: Posible demanda civil por parte de la familia por falta de seguridad (playa privada sin vigilancia adecuada de madrugada, consumo de alcohol sin control, cámaras que no cubren toda la zona). No se conoce demanda formal presentada hasta ahora.
  • Daño moral y material a la familia: Posible acción civil contra el Estado dominicano por fallas en la investigación o por daño a la imagen internacional del país (turismo), aunque es difícil de ganar.
  • Seguros y repatriación: La familia y universidad involucradas (Pittsburgh) manejaron gastos; posibles reclamaciones a seguros de viaje.

Rumores y especulaciones (lo que circula en redes y medios)

Los rumores más repetidos (sin evidencia confirmada):

  • Joshua Riibe “sabe más de lo que dice” o “está involucrado directamente”.
  • “El hotel Riu oculta cámaras o información”.
  • “Fue un ahogamiento accidental por alcohol y nadie quiere asumir responsabilidad”.
  • “Hubo agresión sexual o feminicidio y se está encubriendo por turismo”.
  • “El FBI ya lo tiene en la mira y hay extradición pendiente” (falso hasta ahora).
  • “El cuerpo está en el mar pero no lo quieren encontrar para no dañar la imagen turística”.

Importante: Todos estos son rumores sin respaldo oficial. Las autoridades dominicanas y el FBI han sido cautelosos y evitan especular públicamente. La Procuraduría ha dicho repetidamente que la investigación “va a profundidad” y “más allá de lo accidental”.

¿Lo hizo bien la magistrada Yeni Berenice Reynoso?

Opiniones divididas (muy polarizadas en redes y medios):

Aspectos positivos (lo que defienden sus partidarios):

  • Tomó el caso personalmente (interrogatorio directo de más de 6 horas a Riibe).
  • Coordinó con FBI, Embajada de EE.UU. e India → mostró transparencia internacional.
  • Ordenó búsqueda masiva con recursos importantes (lanchas, buzos, helicópteros).
  • Evitó declaraciones sensacionalistas y mantuvo discurso técnico (“se investiga a profundidad”).
  • Dio confianza a la familia y evitó que el caso escalara a crisis diplomática mayor.

Críticas (lo que señalan detractores):

  • Demasiado protagonismo personal (se expuso mucho en cámara) → algunos dicen que fue “show mediático”.
  • No se logró encontrar a la joven ni cerrar el caso rápidamente.
  • Liberación de Riibe y salida del país generó percepción de “impunidad”.
  • Algunos consideran que se protegió la imagen turística por encima de la verdad.

En balance objetivo: Su intervención fue más activa y visible que en casos típicos de desaparición de turistas. Logró mantener cooperación internacional y evitar confrontación con EE.UU./India. Sin embargo, la falta de resultado concreto (no hay cuerpo ni imputado) hace que muchos la evalúen negativamente.

¿Actuaron los ayudantes fiscales de Yeni?

  • Sí, participaron fiscales locales y del Ministerio Público de La Altagracia (Punta Cana).
  • El fiscal Luis Omar García estuvo en varios interrogatorios junto a ella.
  • Hubo equipo mixto con peritos forenses y la Dirección de Investigaciones Criminales.
  • La percepción general es que sí hubo apoyo operativo, pero la cara visible fue siempre la Procuradora.

En resumen: Hasta febrero 2026 el caso sigue abierto y sin resolución. No hay cuerpo, no hay cargos formales y la investigación continúa (aunque con menor intensidad mediática). Las opiniones sobre Yeni Berenice dependen mucho del lente político o turístico con que se mire.

 

Casos similares a nivel internacional al de Sudiksha Konanki (desaparición de una joven turista estadounidense de 20 años en Punta Cana, República Dominicana, marzo 2025, durante spring break, última persona vista con ella un joven turista, fuerte hipótesis de ahogamiento accidental por olas/corrientes, sin cuerpo encontrado hasta ahora).

Los casos más comparables suelen involucrar:

  • Jóvenes turistas (frecuentemente mujeres) en vacaciones de primavera o viajes de fin de curso.
  • Desapariciones en playas, hoteles todo incluido o zonas costeras del Caribe.
  • Consumo de alcohol previo.
  • Última persona vista: un hombre joven (a menudo otro turista).
  • Hipótesis principal: ahogamiento accidental vs. sospecha de crimen.
  • Alta atención mediática internacional y presión sobre autoridades locales.

Casos más similares y cómo se resolvieron (o no)

  1. Natalee Holloway – Aruba (Caribe), 2005
    • Edad y contexto: 18 años, viaje de graduación de high school (similar a spring break), desapareció en playa cerca del hotel.
    • Última persona vista: Joran van der Sloot (joven holandés-turista).
    • Hipótesis oficial inicial: Ahogamiento o crimen.
    • Desarrollo: Nunca se encontró el cuerpo. Van der Sloot fue arrestado y liberado varias veces por falta de evidencia. En 2010 mató a otra joven en Perú (condenado). En 2023 confesó detalles del caso Holloway como parte de un acuerdo judicial en EE.UU. (extorsión a la familia).
    • Resolución: Caso técnicamente sin resolver (sin cuerpo ni condena directa por su muerte). Holloway declarada legalmente muerta en 2012.
    • Similitud muy alta: Ambos casos comparados directamente por la prensa y la madre de Natalee (Beth Holloway) en 2025.
  2. Brittanee Drexel – Myrtle Beach, Carolina del Sur (EE.UU.), 2009
    • Edad y contexto: 17 años, escapó sin permiso para spring break en playa.
    • Desaparición: Salió del hotel de noche y desapareció.
    • Hipótesis inicial: Posible secuestro o crimen.
    • Resolución: Caso permaneció sin resolver por 7 años. En 2016 un preso confesó (como parte de acuerdo) que fue raptada, violada, asesinada y arrojada a un pantano con caimanes. Condenaron a varios implicados por asesinato, violación y conspiración.
    • Diferencia clave: Aparecieron restos y confesión; en Konanki no hay cuerpo ni confesión.
  3. Amy Lynn Bradley – Crucero en el Caribe (1998)
    • Contexto: 23 años, desapareció del crucero Royal Caribbean mientras estaba en ruta por Aruba/Curaçao.
    • Hipótesis: Ahogamiento vs. tráfico humano (hubo avistamientos dudosos años después).
    • Resolución: Nunca se encontró el cuerpo. Caso oficialmente sin resolver (probable ahogamiento accidental, pero familia cree tráfico).
    • Similitud: Desaparición en zona turística caribeña, sin cuerpo, teorías mixtas.
  4. Desapariciones múltiples en cruceros o playas del Caribe (varios casos 2010–2020)
    • Ejemplos: Varias jóvenes desaparecidas en cruceros (como Rebecca Coriam, 2011; desaparecida del Disney Wonder).
    • Resolución típica: La mayoría clasificadas como ahogamiento accidental o suicidio por las navieras; familias suelen dudar y casos quedan sin resolver por falta de cuerpo y jurisdicción compleja (alta mar).
    • Patrón: En el Caribe, cuando no hay evidencia de crimen violento → se inclina por accidente acuático.
  5. Cuatro turistas europeos ahogados en el mismo hotel Riu República – Punta Cana, enero 2025 (solo dos meses antes de Konanki)
    • Contexto: Entraron al mar en Playa Arena Gorda (cerca del Riu República), arrastrados por corrientes fuertes.
    • Resolución: Cuerpos recuperados en 24–48 horas. Clasificado como accidente por ahogamiento (corrientes + olas).
    • Relevancia: Autoridades dominicanas usaron este caso para argumentar que Konanki probablemente sufrió el mismo destino (ola fuerte nocturna + alcohol).

Patrones comunes y cómo suelen resolverse estos casos

Tipo de resolución

Ejemplos

Porcentaje aproximado (casos turísticos playa/Caribe)

Factores clave

Ahogamiento accidental confirmado (cuerpo encontrado)

Turistas en Punta Cana enero 2025, varios en Myrtle Beach

~60–70%

Cuerpo aparece en días/semanas, autopsia muestra agua en pulmones, testigos de olas/corrientes

Caso sin resolver – probable ahogamiento (sin cuerpo)

Natalee Holloway, Amy Bradley, Sudiksha Konanki (hasta ahora)

~20–30%

Sin evidencia de crimen, familia acepta hipótesis de accidente, cierre administrativo

Crimen confirmado (asesinato, violación, secuestro)

Brittanee Drexel

~5–10%

Confesión, restos encontrados, evidencia física

Tráfico humano o fuga voluntaria

Casos raros

<5%

Avistamientos posteriores dudosos, sin cuerpo ni evidencia

Conclusión sobre el caso Konanki en perspectiva internacional

Hasta febrero 2026, el caso se alinea mucho más con el patrón mayoritario en desapariciones de turistas jóvenes en playas del Caribe:

  • Hipótesis oficial y de la familia → ahogamiento accidental por ola fuerte + posible efecto del alcohol.
  • Sin cuerpo encontrado → similar a Natalee Holloway (caso más emblemático y comparado directamente).
  • No hay evidencia pública de crimen violento (heridas, sangre, forcejeo, testigos de agresión).
  • El joven visto con ella (Joshua Riibe) fue interrogado extensamente pero liberado sin cargos → patrón común cuando no hay prueba directa.

La gran mayoría de estos casos no terminan con condena por homicidio, sino con cierre administrativo por ahogamiento accidental o permanecen sin resolver por falta de cuerpo.

 

 

Muertes y Crímenes Vinculados a Delitos Marítimos y Subacuáticos en República Dominicana y Contextos Internacionales

1. Muertes Ocurridas por Crímenes de Trata de Personas con Componente Subacuático o Marítimo

La trata de personas (Ley 137-03 en RD y Protocolo de Palermo) genera frecuentemente escenarios subacuáticos cuando las víctimas son descartadas en el mar, ríos fronterizos o costas tras explotación sexual, laboral o extracción de órganos. En República Dominicana —país de origen, tránsito y destino según el Informe TIP 2024 del Departamento de Estado de EE.UU.— se documentan casos donde:

  • Víctimas (muchas veces mujeres y menores haitianos o venezolanos) son arrojadas vivas o muertas a aguas costeras o ríos como el Masacre, Dajabón o Artibonito para eliminar testigos.
  • Muertes por ahogamiento forzado durante traslados marítimos clandestinos (lanchas rápidas o embarcaciones precarias).
  • Evidencias preservadas: ataduras, documentos falsos, ropa con ADN, restos óseos dispersos por corrientes, o dispositivos electrónicos con mensajes de explotación.
  • Combinación terrestre-subacuática: reclutamiento en zonas urbanas (Santo Domingo, Punta Cana) → traslado por tierra → descarte en agua.

Implicaciones forenses: El diatom test confirma ahogamiento vital; la tafonomía acuática tropical (descomposición acelerada) obliga a búsquedas en <72 horas. Casos fríos resurgen con sedimentos protectores (lodo arcilloso).

2. Piratería Marítima y Muertes Asociadas

Aunque la piratería clásica (asaltos violentos en alta mar) es menos frecuente en el Caribe dominicano que en el Golfo de Guinea, se registran robos armados a embarcaciones pesqueras o yates en rutas cercanas a Puerto Rico o Haití. Muertes ocurren por:

  • Ejecuciones a bordo y descarte de cuerpos en mar abierto.
  • Ahogamientos durante fugas o resistencia.
  • Vinculación con mafia organizada (carteles que usan piratería para robar cargas de droga o migrantes).

Protocolos internacionales: UNCLOS (Art. 101) define piratería; ISPS Code exige seguridad portuaria. En RD, la Armada interviene, pero falta integración forense subacuática para recuperar armas o restos en fondos marinos.

3. Narcotráfico Marítimo y Muertes por Descarte o Ejecuciones

RD es hub clave de cocaína (puerto de Caucedo, según InSight Crime). Muertes vinculadas:

  • Ejecuciones de "mulas" o rivales arrojadas al mar con pesos.
  • Ahogamientos en naufragios intencionales de narco-submarinos o lanchas rápidas durante persecuciones.
  • Descarte de fardos con cuerpos atados (para eliminar testigos).
  • Evidencias: fardos GPS, celulares satelitales, armas largas recuperadas con sonar/ROV.

Combinación terrestre-subacuática: Tráfico por tierra (carreteras costeras) → lanzamiento en mar → recuperación subacuática de paquetes o cadáveres.

4. Sustracción y Secuestros Marítimos (Kidnapping at Sea)

Incluye secuestros para rescate en yates o embarcaciones turísticas, o secuestros de migrantes en rutas haitiano-dominicanas. Muertes por:

  • Ejecuciones si no pagan rescate.
  • Ahogamientos forzados o descarte de víctimas.
  • Víctimas arrojadas vivas al agua (método de "silenciar").

Referencia UNODC: Manual de Crimen Marítimo enfatiza operaciones conjuntas para recuperación de rehenes o cuerpos en alta mar.

5. Investigadores Marítimos y Equipos Especializados

Se requieren unidades de buceo forense marítimo (como DEOSUB de PDI Chile o USERT del FBI) para:

  • Inspección de cascos de embarcaciones (narcotráfico oculto en dobles fondos).
  • Búsqueda de evidencias en naufragios intencionales.
  • Recuperación de cuerpos en plataformas continentales o zonas EEZ (Zona Económica Exclusiva).

En RD: Dependencia mixta Armada + INACIF + DICAN; capacitación en buceo técnico y protocolos SAR (Búsqueda y Salvamento Marítimo).

6. Embarcaciones Marítimas como Escenarios delictivos

  • Buques como "escenas móviles": homicidios a bordo → descarte en mar.
  • Narco-submarinos semisumergibles: inspección subacuática de compartimentos ocultos.
  • Yates turísticos: trata sexual o secuestros → evidencias electrónicas sumergidas.

7. Crímenes Subacuáticos Combinados con Crímenes Terrestres

Muchos casos inician en tierra y terminan en agua:

  • Feminicidio/ sicariato terrestre → descarte de cuerpo/arma en río/mar.
  • Trata reclutada en ciudades → traslado por tierra → explotación en costas → descarte acuático.
  • Narcotráfico: carga por tierra → lanzamiento en mar durante persecución.
  • Ciberdelitos marítimos: hacking de GPS → hundimiento intencional → recuperación subacuática de dispositivos.

Protocolos integrados: Cadena de custodia híbrida (terrestre + subacuática); modelado de deriva para conectar escenas; uso de magnetómetro/sonar para vincular evidencias dispersas.

8. Todo lo Relacionado: Recomendaciones Integrales

  • Protocolos internacionales aplicables: UNCLOS (jurisdicción en alta mar), SOLAS (seguridad vida humana), SAR (búsqueda), ISPS (seguridad portuaria), Convención contra Delincuencia Organizada Transnacional.
  • Nuevos enfoques en RD: Crear GOFA (Grupo Operativo Forense Acuático-Marítimo) con énfasis en delitos transnacionales; manual específico para "SSS Marítimos" (incluyendo narcotráfico y trata).
  • Técnicas avanzadas: ROV con brazo para fardos/cuerpos profundos; diatom test + análisis de sedimentos para muertes combinadas; preservación de evidencia electrónica en agua salada.
  • Acción conjunta: Armada (logística), INACIF (forense), Procuraduría (judicial), Interpol/UNODC (cooperación), DEA/FBI (narcotráfico transfronterizo).

Esta sección refuerza la tesis central: el agua no destruye el crimen; lo encapsula y lo conecta con escenas terrestres. En RD, con su geografía costera y fluvial, ignorar estos vínculos perpetúa la impunidad en trata, narcotráfico, piratería y secuestros marítimos.

 

Fuentes institucionales y policiales (protocolos y buenas prácticas)

  1. PDI Chile – Departamento de Operaciones Subacuáticas (DEOSUB)
  2. PDI Chile – Libro y labor del DEOSUB (historia y salida a la luz)
  3. FBI – Underwater Search and Evidence Response Team (USERT)


Comentarios Finales: Reflexiones y Llamado a la Acción

Después de recorrer esta extensa exploración sobre la criminalística subacuática —desde la definición de los Sitios del Suceso Subacuático (SSS), los principios científicos y forenses, la tafonomía acuática en climas tropicales, los protocolos modernos de búsqueda y recuperación, hasta los delitos más complejos que utilizan el agua como tumba, caja fuerte o ruta de escape—, queda claro un mensaje central e irrefutable:

El agua no borra el crimen. Lo transforma, lo desplaza, lo encapsula y, muy a menudo, lo preserva mejor que el aire.

En República Dominicana, con su geografía privilegiada pero vulnerable (1.288 km de costa, más de 90 ríos permanentes, lagunas, embalses, cenotes, frontera fluvial activa con Haití y posición estratégica en rutas marítimas del Caribe), ignorar o subestimar la criminalística subacuática no es solo una limitación técnica: es una brecha de justicia que permite la impunidad sistemática en algunos de los delitos más graves de nuestra realidad actual:

  • Feminicidios transfronterizos con descarte en ríos
  • Sicariatos con eliminación dual de cuerpo y arma
  • Narcotráfico marítimo y fluvial (fardos, narco-submarinos, lanchas rápidas)
  • Trata de personas y tráfico ilícito de migrantes con descarte de víctimas
  • Secuestros marítimos y piratería armada en pequeña escala
  • Desapariciones forzadas con arrojo al agua
  • Fraude al seguro mediante hundimientos intencionales
  • Crímenes híbridos (terrestre-subacuático) y ciberdelitos marítimos (hacking de GPS, geolocalización falsificada)

Cada uno de estos patrones delictivos deja huellas que el agua no destruye, sino que encapsula de forma predecible:

  • Números de serie legibles bajo lodo arcilloso años después
  • ADN preservado en tejidos adheridos o en adipocera localizada
  • Residuos de disparo intactos en cañones protegidos
  • Datos electrónicos recuperables en celulares sumergidos
  • Diatomeas que confirman ahogamiento vital vs. postmortem
  • Marcas de bioerosión que ayudan a estimar tiempos de exposición

·        Sin embargo, la clave no está solo en saber que el agua preserva: está en actuar con rigor, rapidez y coordinación antes de que la degradación tropical (26–31 °C), las corrientes, la fauna carroñera y la sedimentación hagan irreversible la pérdida.

Llamado Final a las Instituciones Dominicanas (2026)

Es imperativo y urgente que República Dominicana dé un salto cualitativo en su capacidad de respuesta. No se trata de un lujo técnico ni de una moda forense: es una necesidad de justicia, una obligación internacional de derechos humanos (Convención Americana, Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada, Protocolo de Palermo, UNCLOS, ISPS Code, SAR, Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional) y una respuesta estratégica al crimen organizado transnacional que ya opera en nuestras aguas.

Recomendaciones finales concretas y accionables (priorizadas para 2026–2027):

  1. Crear de inmediato la Unidad Especializada de Criminalística Subacuática (UECS) o Grupo Operativo Forense Acuático-Marítimo (GOFA)
    • Dependencia mixta: INACIF (técnico-científica) + Policía Nacional (operativa) + Armada de RD (logística marítima)
    • Planta inicial: 12–20 operadores certificados en buceo técnico
    • Inversión aproximada inicial: US$ 400,000–700,000 (sonar multihaz, ROV con brazo, magnetómetro de gradiente, cámara hiperbárica portátil, neveras de cadena de frío, perros HRD)
  2. Elaborar y aprobar un Manual Nacional de Sitios del Suceso Subacuático (SSS) Marítimos y Fluviales
    • Alineado con estándares PDI Chile (DEOSUB), FBI USERT, Interpol y UNODC
    • Incluir protocolos específicos para narcotráfico, trata, secuestros marítimos y crímenes híbridos
    • Incorporar cadena de custodia subacuática obligatoria desde el primer contacto bajo el agua
  3. Capacitación intensiva y convenios internacionales (2026–2027)
    • Primer grupo: curso con PDI Chile DEOSUB (buceo forense, tafonomía acuática, ROV)
    • Segundo grupo: intercambio con FBI USERT o equivalente (seguridad, preservación “wet evidence”)
    • Convenios permanentes con Interpol, UNODC y DEA para casos transnacionales
  4. Implementar un criterio de riesgos tropical adaptado y obligatoria evaluación pre-inmersión
    • Priorizar recuperación en las primeras 48–96 horas en aguas cálidas
    • Perímetro dinámico mínimo: 1–2 km río abajo / deriva costera modelada
    • Uso sistemático de tecnología no invasiva antes de buceo humano
  5. Fortalecer la coordinación interinstitucional y binacional
    • GOFA como núcleo operativo permanente
    • Protocolos conjuntos con Haití para ríos fronterizos (Masacre, Dajabón, Artibonito)
    • Integración rutinaria con DICAN, Migración, Procuraduría y Armada en casos de narcotráfico, trata y desapariciones

Cierre Personal y Esperanzador

Como estudiante de criminología apasionado por la ciencia forense y testigo de la realidad dominicana, creo firmemente que la verdad no se pierde en el agua: espera ser encontrada.

Cada arma recuperada legible, cada cuerpo identificado décadas después, cada fardo con GPS que revela rutas, cada celular que entrega mensajes incriminatorios, cada diatom test que confirma homicidio en lugar de accidente… es una victoria de la ciencia sobre la impunidad.

República Dominicana tiene hoy —en febrero de 2026— una oportunidad histórica: pasar de ser un país que lamenta los cuerpos que el mar se lleva, a convertirse en un referente regional que demuestra que el agua devuelve lo que el crimen quiso esconder.

La pregunta ya no es si el agua preserva la evidencia. La pregunta es: ¿estamos dispuestos a ir a buscarla con el rigor que merece?

La respuesta debe ser un rotundo sí. Y debe empezar ya.

 

Fuentes académicas y científicas (tafonomía, adipocera, PMSI)

  1. Adipocere Formation in Subtropical Climate (estudio retrospectivo India)
  2. Duration and Extent of Adipocere Formation in Hot-Humid Areas (Pakistán)
  3. The Formation of Early Stage Adipocere in Submerged Remains (estudio experimental)

Fuentes forenses y técnicas (herramientas, protocolos, recuperación)

  1. Underwater Crime Scene Investigators – Divers Alert Network (DAN)
  2. Evidence Recovery: What You Need to Know – TDISDI
  3. Optimizing underwater visual records for crime scene investigations
  4. Search Methods of Aquatic Forensics – SAPIENS.org

Casos emblemáticos y lecciones

  1. Caso Laci Peterson – Wikipedia (resumen con lecciones forenses)

Aplicaciones en América Latina y República Dominicana

  1. Criminalística Subacuática en América (ResearchGate)

 

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